Kyiv/Moscú, RD Herald. – La guerra entre Ukraine y Russia volvió a demostrar en las últimas horas que el conflicto se está trasladando progresivamente desde el frente tradicional hacia ciudades, infraestructura energética y centros logísticos situados a cientos de kilómetros de las líneas de combate.
Ataques rusos con drones contra dos estaciones de combustible en Kyiv dejaron dos civiles muertos y al menos 12 heridos, entre ellos un niño, según autoridades ucranianas.
Otros ataques causaron víctimas y daños en Dnipropetrovsk, Zaporizhzhia, Kharkiv y la región de Kyiv.
Un edificio residencial de nueve pisos resultó afectado y equipos de emergencia combatieron incendios mientras evacuaban residentes.
Pero Ucrania respondió llevando nuevamente la guerra hacia territorio ruso.
Drones ucranianos alcanzaron las regiones de Tula y Kursk, donde las autoridades rusas reportaron tres muertos, además de ataques contra instalaciones petroleras, industriales y logísticas.
En Saratov, un centro logístico de la empresa Ozon sufrió un incendio después de un ataque.
El patrón representa una evolución importante del conflicto.
Mientras las líneas terrestres permanecen relativamente estancadas en numerosas zonas, ambos países intentan debilitar la capacidad económica y logística del adversario atacando combustible, refinerías, depósitos, telecomunicaciones e infraestructura industrial.
El efecto también comienza a sentirse fuera de Europa.
Los ataques ucranianos contra instalaciones petroleras rusas coinciden con la crisis de suministro que atraviesa Medio Oriente.
Esto significa que dos de las principales regiones productoras de energía del planeta enfrentan simultáneamente problemas derivados de conflictos militares.
Los intentos diplomáticos continúan, pero sobre el terreno la realidad sigue siendo otra.
Mientras los negociadores hablan de paz, Rusia y Ucrania están llevando cada vez más profundamente la guerra al territorio del adversario.
Santo Domingo, RD Herald. – República Dominicana está comenzando a ocupar una posición inesperadamente importante dentro de una de las grandes competencias económicas y tecnológicas del siglo XXI: la búsqueda mundial de minerales críticos y tierras raras.
El Gobierno dominicano y United States firmaron un marco de cooperación destinado a fortalecer las cadenas de suministro, identificar proyectos conjuntos y facilitar financiamiento para la extracción y procesamiento de esos materiales estratégicos.
El acuerdo fue suscrito por el canciller Víctor “Ito” Bisonó y la embajadora estadounidense Leah F. Campos, con participación del ministro de Energía y Minas, Joel Santos Echavarría.
Las llamadas tierras raras son utilizadas en productos que van desde teléfonos celulares y vehículos eléctricos hasta turbinas, semiconductores, radares y sofisticados sistemas militares.
Su importancia ha aumentado debido a la competencia entre las principales potencias por reducir la dependencia de cadenas de suministro concentradas en pocos países.
Estados Unidos posee actualmente acuerdos semejantes con 27 naciones.
El documento dominico-estadounidense establece una plataforma política y programática, pero no crea por sí mismo obligaciones jurídicas vinculantes ni significa que comenzará inmediatamente la explotación.
Su importancia está en abrir la puerta a inversiones, estudios, procesamiento y financiamiento.
Y Washington no es el único interesado.
El pasado 7 de septiembre, República Dominicana y la European Union acordaron impulsar estudios sobre el potencial de tierras raras, galio y escandio existente en los depósitos de bauxitas kársticas de la Reserva Fiscal Minera Ávila, en Pedernales.
Esto coloca al país frente a una oportunidad, pero también ante un desafío.
Extraer minerales genera ingresos.
Procesarlos, desarrollar tecnología y agregar valor dentro del país puede generar mucho más.
El propio Gobierno sostiene que la estrategia debe garantizar que los recursos produzcan beneficios crecientes para República Dominicana y que su desarrollo se realice bajo criterios ambientales y de sostenibilidad.
En menos de una semana, Estados Unidos y la Unión Europea han colocado oficialmente sus ojos sobre el potencial mineral dominicano.
Nueva Delhi, RD Herald. – El bloque BRICS consiguió este sábado superar profundas diferencias internas y acordar una declaración conjunta durante su cumbre anual en Nueva Delhi, en momentos en que la guerra de Medio Oriente amenaza con dividir a algunos de sus principales integrantes.
Cuatro fuentes familiarizadas con las negociaciones dijeron a Reuters que el documento condenará las guerras unilaterales, aunque evitará señalar directamente a países específicos.
El acuerdo tiene particular importancia porque dentro del mismo bloque se encuentran Irán y Emiratos Árabes Unidos, cuyos intereses y posiciones frente al actual conflicto del Golfo son considerablemente diferentes.
India desempeñó un papel central intentando acercar posiciones.
El primer ministro Narendra Modi aprovechó la reunión para insistir además en una reforma de organismos internacionales como el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial.
BRICS está integrado actualmente por Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica, Egipto, Etiopía, Indonesia, Irán y Emiratos Árabes Unidos.
En conjunto representan más del 40 % de la población mundial y alrededor de una cuarta parte de la economía global, lo que ha convertido al grupo en una plataforma cada vez más importante para las potencias emergentes y el denominado Sur Global.
La cumbre se desarrolla en un momento especialmente delicado.
Irán enfrenta directamente a Estados Unidos; las rutas petroleras del Golfo están alteradas; Arabia Saudita acaba de cerrar temporalmente su principal oleoducto transversal y los hutíes respaldados por Teherán avanzaron hasta Bab el-Mandeb.
Por eso, conseguir un documento conjunto no era un resultado automático.
El desafío siguiente será determinar cuánto de esa unidad diplomática puede transformarse en acciones concretas.
BRICS ha crecido rápidamente, pero precisamente ese crecimiento ha incorporado países con intereses geopolíticos muy diferentes.
Nueva Delhi demuestra que el bloque todavía puede encontrar un lenguaje común. Falta saber si también puede encontrar una política común cuando sus propios miembros quedan enfrentados por una guerra.
Riad, RD Herald. – La crisis energética de Medio Oriente entró este sábado en una fase todavía más peligrosa después de que Saudi Arabia cerrara temporalmente su estratégico oleoducto Este-Oeste, atacado por drones, mientras las fuerzas hutíes consolidan su presencia en la isla de Perim, situada en pleno estrecho de Bab el-Mandeb.
El oleoducto saudita tiene aproximadamente 1,200 kilómetros de longitud y transportaba recientemente entre cuatro y cinco millones de barriles diarios, equivalente a cerca del 4 % al 5 % del suministro mundial de petróleo. Su importancia había aumentado enormemente porque permite trasladar crudo desde el este saudita hasta el mar Rojo sin atravesar el estrecho de Ormuz.
Precisamente Ormuz permanece severamente afectado por la guerra entre Estados Unidos e Irán, con el tránsito de petroleros reducido a una fracción de sus niveles normales.
Ahora también está amenazada la ruta alternativa.
Arabia Saudita aseguró que los drones utilizados contra el oleoducto fueron lanzados desde territorio iraquí. Bagdad condenó el ataque, destituyó a un comandante militar de la provincia de Maysan y abrió una operación para localizar a los responsables. También ordenó cerrar preventivamente el paso fronterizo de Shalamcheh con Irán.
Riad decidió inicialmente no responder militarmente después de una petición del primer ministro iraquí, aunque advirtió que se reserva el derecho de adoptar las medidas necesarias para proteger su territorio e infraestructura estratégica.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró este sábado que considera probable una responsabilidad iraní en el ataque, aunque hasta el momento no se ha presentado públicamente evidencia concluyente que identifique a los autores.
La situación se complica porque los hutíes de Yemen tomaron el viernes Perim, isla ubicada directamente dentro de Bab el-Mandeb, además de la localidad costera de Dhubab.
El estrecho conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una de las grandes puertas comerciales entre Asia, Europa y el Mediterráneo.
Arabia Saudita enfrenta así una amenaza en ambos extremos de la península: Ormuz por el este y Bab el-Mandeb por el oeste, mientras su principal ruta terrestre alternativa acaba de ser atacada.
La Agencia Internacional de Energía informó además que el suministro saudita cayó en agosto hasta alrededor de seis millones de barriles diarios, su nivel más bajo en más de tres décadas.
Para países importadores como República Dominicana, el peligro inmediato está en los precios: petróleo más caro, fletes más altos y mayores costos de combustibles, transporte y generación eléctrica.
El mundo tenía un problema en Ormuz. Ahora tiene otro en Bab el-Mandeb y un tercer punto vulnerable en el propio territorio saudita.
Nueva York, RD Herald. – Estados Unidos conmemora este viernes 25 años de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, una jornada que transformó profundamente la seguridad, la política exterior y la vida cotidiana estadounidense y cuyos efectos continúan presentes un cuarto de siglo después.
En el antiguo emplazamiento del World Trade Center, familiares volvieron a leer uno por uno los nombres de las víctimas.
A las 8:46 de la mañana se produjo el primero de los momentos de silencio, exactamente a la hora en que el vuelo 11 de American Airlines impactó la Torre Norte hace 25 años.
Siguieron otros silencios correspondientes al segundo impacto, el ataque contra el Pentágono, el accidente del vuelo 93 en Pensilvania y el derrumbe de ambas torres.
Este año hubo una diferencia histórica.
Por primera vez se añadió un momento especial de silencio para recordar a las personas que han fallecido posteriormente como consecuencia de cánceres y otras enfermedades vinculadas a la exposición al polvo tóxico liberado tras el colapso del World Trade Center.
El Departamento de Bomberos de Nueva York ha registrado ya más de 600 muertes posteriores relacionadas con enfermedades vinculadas al 11-S, una demostración de que la tragedia continuó cobrando vidas mucho después de aquella mañana.
El vicepresidente JD Vance asistió a la ceremonia de Nueva York, mientras el presidente Donald Trump encabezó la conmemoración en el Pentágono, donde murieron 184 personas.
Para millones de dominicanos residentes en Nueva York y para las familias de RD que vivieron directamente aquella jornada, el 11 de septiembre forma también parte de su propia memoria.
Adén/Dubái, RD Herald. – La guerra en Oriente Medio alcanzó este viernes un punto estratégico de enorme importancia después de que los hutíes de Yemen llegaran a la isla de Perim, situada literalmente dentro del estrecho de Bab el-Mandeb, una de las rutas marítimas más importantes del planeta.
Cuatro fuentes del Gobierno yemení confirmaron a Reuters el avance. Otras dos indicaron que las fuerzas gubernamentales respaldadas por Arabia Saudita se retiraron de Perim, mientras los hutíes también tomaron la localidad costera de Dhubab, situada frente a la isla.
El movimiento se produce apenas un día después de la captura del estratégico puerto de Mocha.
Perim —también conocida como Mayun— tiene una importancia excepcional porque su posición geográfica divide Bab el-Mandeb en dos canales. Desde allí se domina visual y militarmente una vía que conecta el mar Rojo y el canal de Suez con el golfo de Adén y el océano Índico.
El problema internacional es todavía mayor porque Bab el-Mandeb se encuentra en el extremo opuesto de la península arábiga respecto del estrecho de Ormuz, ya severamente afectado por la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Eso significa que dos de las arterias marítimas fundamentales para el petróleo y el comercio mundial están simultáneamente bajo presión.
El Gobierno yemení reconocido internacionalmente anunció que intentará recuperar los territorios perdidos mediante operaciones terrestres y ataques aéreos. Fuentes citadas por Reuters sostienen que miembros de la Guardia Revolucionaria iraní participaron asesorando el avance hutí; Irán ha rechazado previamente las acusaciones de dirigir militarmente al movimiento.
Arabia Saudita depende especialmente de la ruta del mar Rojo desde que el conflicto redujo drásticamente el tráfico petrolero por Ormuz.
Puerto Príncipe, RD Herald. – La crisis de seguridad de Haiti está experimentando una transformación que posee especial importancia para República Dominicana: las pandillas están expandiendo progresivamente sus operaciones fuera de Puerto Príncipe y hacia las zonas rurales del país.
Un análisis publicado por el Observatorio de Haití de la Global Initiative Against Transnational Organized Crime advierte que los grupos armados están adoptando tácticas de pequeñas unidades móviles que realizan incursiones rápidas, secuestros, robos de ganado y bloqueos de carreteras.
La estrategia es diferente a la utilizada para controlar barrios completos de Puerto Príncipe.
Las pandillas no necesariamente necesitan permanecer en una comunidad.
Llegan.
Atacan.
Secuestran.
Roban.
Interrumpen las carreteras.
Y posteriormente se desplazan hacia otro lugar.
Eso les permite extender su influencia sobre territorios mucho mayores sin disponer de suficientes hombres para ocuparlos permanentemente.
Artibonite entra en la ecuación
El informe señala especialmente el deterioro de la seguridad en Artibonite, una de las principales regiones agrícolas haitianas.
Allí los grupos armados están atacando comunidades, rutas de transporte y zonas productivas.
La consecuencia puede extenderse más allá de la seguridad.
Cuando agricultores abandonan sus tierras, carreteras quedan bloqueadas y comerciantes no pueden trasladar productos, disminuye la producción de alimentos y aumenta la presión económica sobre comunidades que ya viven en condiciones extremadamente precarias.
El informe utiliza el reciente ataque contra Kenscoff, en las montañas próximas a Puerto Príncipe, como ejemplo de esta transformación.
Decenas de personas murieron y se produjo un secuestro masivo durante aquella incursión.
Un desafío diferente para la Policía
Perseguir pequeñas unidades armadas a través de montañas, carreteras rurales y comunidades dispersas requiere capacidades completamente diferentes a las necesarias para combatir pandillas dentro de barrios urbanos.
El análisis advierte que las fuerzas haitianas carecen de suficiente personal, equipamiento y entrenamiento para enfrentar grupos altamente móviles sobre un territorio tan complejo.
También sostiene que una respuesta exclusivamente militar no será suficiente.
Será necesario proteger agricultores, recuperar economías locales, resolver conflictos comunitarios y desarrollar mecanismos de desarme y reintegración.
Para República Dominicana, cualquier expansión de la violencia hacia el interior rural haitiano merece atención.
La crisis ya no estaría concentrándose exclusivamente en Puerto Príncipe.
Está buscando nuevas rutas y nuevos territorios.
Durante años la gran pregunta fue cuánto territorio de la capital podían controlar las pandillas. El nuevo problema es cuánto territorio de Haití pueden desestabilizar sin necesidad siquiera de ocuparlo.
Nueva York, RD Herald. – Eran aproximadamente las 11:55 de la mañana del martes 11 de septiembre de 2001.
A esta misma hora, hace exactamente 25 años, Nueva York ya era una ciudad completamente diferente a la que había despertado aquella mañana.
Las Torres Gemelas ya no existían.
El enorme complejo del World Trade Center estaba convertido en una montaña de acero retorcido, concreto pulverizado, papeles, vehículos destruidos y fuego.
Sobre el Bajo Manhattan flotaba una inmensa nube gris.
Miles de personas caminaban cubiertas de polvo.
Bomberos, policías, paramédicos y ciudadanos buscaban sobrevivientes.
Y todavía nadie conocía con precisión cuántas personas habían muerto.
Lo único que Estados Unidos sabía era que había sido atacado.
Todo había comenzado apenas tres horas antes
A las 8:46 de la mañana, el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra los pisos 93 al 99 de la Torre Norte del World Trade Center.
En los primeros minutos existió confusión.
Algunos pensaron que podía tratarse de un terrible accidente.
Pero 17 minutos después, a las 9:03, el vuelo 175 de United Airlines apareció ante las cámaras de televisión y se estrelló contra la Torre Sur.
Millones de personas lo vieron prácticamente en directo.
En ese instante desapareció cualquier posibilidad de interpretar lo ocurrido como un accidente.
Estados Unidos estaba siendo atacado.
9:37 a. m.: atacan el Pentágono
Mientras Nueva York intentaba evacuar las torres, llegó otra noticia.
A las 9:37 de la mañana, el vuelo 77 de American Airlines se estrelló contra el Pentágono, en Arlington, Virginia.
Ya no era únicamente Nueva York.
El centro del poder militar estadounidense también había sido atacado.
La Administración Federal de Aviación tomó entonces una decisión sin precedentes: ordenar que los aviones comerciales que se encontraban sobre Estados Unidos aterrizaran.
Un país acostumbrado a mirar las guerras desde miles de kilómetros de distancia comenzaba a cerrar su propio espacio aéreo.
9:59 a. m.: cae la primera torre
Entonces ocurrió algo que parecía imposible.
La Torre Sur, golpeada menos de una hora antes, comenzó a derrumbarse a las 9:59 de la mañana.
El gigantesco edificio descendió sobre sí mismo mientras una enorme nube de polvo y escombros avanzaba por las calles del Bajo Manhattan.
Personas corrieron buscando refugio.
Bomberos y policías quedaron atrapados.
La torre que había formado parte del horizonte de Nueva York durante casi tres décadas desapareció ante las cámaras del mundo.
Los estudios posteriores del NIST determinaron que los impactos de los aviones produjeron graves daños estructurales y desprendieron protecciones contra incendios; los fuegos posteriores debilitaron progresivamente pisos y columnas hasta provocar los colapsos.
10:03 a. m.: el vuelo 93 cae en Pensilvania
Mientras Nueva York enfrentaba la destrucción de la primera torre, otro drama se desarrollaba dentro de un avión secuestrado.
Los pasajeros y tripulantes del vuelo 93 de United Airlines habían conocido mediante llamadas telefónicas lo ocurrido en Nueva York y Washington.
Comprendieron que su avión probablemente sería utilizado para atacar otro objetivo.
Decidieron enfrentarse a los secuestradores.
A las 10:03 de la mañana, el avión se estrelló en un campo próximo a Shanksville, Pensilvania.
Murieron sus 33 pasajeros y siete tripulantes, además de los cuatro secuestradores. Las investigaciones concluyeron que la acción de pasajeros y tripulación impidió que el avión alcanzara el objetivo hacia el cual se dirigía en Washington.
10:28 a. m.: desaparece la Torre Norte
Veinticinco minutos después llegó otra imagen que quedaría grabada para siempre.
A las 10:28 de la mañana, después de permanecer ardiendo durante 102 minutos, comenzó a colapsar la Torre Norte.
Era la primera torre que había sido atacada.
Y fue la última en caer.
Con ella desaparecía definitivamente del horizonte de Manhattan la imagen de las Torres Gemelas.
NIST sitúa el inicio visible del colapso aproximadamente a las 10:28:22 a. m.
Y llegamos a esta hora: cerca del mediodía
Por eso, Mano, si pudiéramos regresar exactamente a este momento del 11 de septiembre de 2001, encontraríamos algo muy diferente de las imágenes de los aviones que normalmente representan aquella fecha.
Los aviones ya habían impactado.
Las torres ya habían caído.
El vuelo 93 ya se había estrellado.
El Pentágono estaba en llamas.
Ahora comenzaba otra historia:
la búsqueda.
A las 11:02 de la mañana, el alcalde Rudolph Giuliani había ordenado la evacuación del Bajo Manhattan.
Multitudes comenzaron a caminar hacia el norte.
Otros llegaron hasta las orillas de Manhattan buscando cualquier embarcación capaz de sacarlos.
Ferries, remolcadores y barcos privados comenzaron a participar en una gigantesca evacuación marítima.
Mientras tanto, en Ground Zero, los equipos de emergencia comenzaban a penetrar entre montañas de escombros.
Nadie sabía cuántas personas podían estar vivas debajo.
Nadie sabía todavía si habría nuevos ataques.
Y nadie sabía quiénes los habían organizado.
A las 12:16, algo jamás visto: ningún avión comercial sobre Estados Unidos
Había otra imagen extraordinaria que no podía verse desde las calles.
El cielo estadounidense estaba quedándose vacío.
A las 12:16 de la tarde, aterrizó el último avión que permanecía en vuelo sobre el territorio continental de Estados Unidos.
En aproximadamente dos horas y media habían sido retiradas del cielo unas 4,500 aeronaves comerciales y de aviación general.
Por primera vez, una nación construida alrededor de la aviación comercial tenía prácticamente cerrado su espacio aéreo.
Nueva York todavía esperaba encontrar sobrevivientes
Y los hubo.
Aproximadamente a las 12:30 de la tarde, equipos de rescate localizaron a 14 personas vivas dentro de los restos de la escalera B de la Torre Norte: 13 miembros de los servicios de emergencia y un civil.
Aquella sección de la escalera había sobrevivido parcialmente al derrumbe.
Horas después aparecerían otros sobrevivientes.
Pero conforme avanzaba el día, la esperanza comenzaría a enfrentarse con la dimensión real de la catástrofe.
2,977 víctimas
El balance definitivo estableció que 2,977 personas fueron asesinadas en los ataques del 11 de septiembre, sin contar a los 19 terroristas.
De ellas, 2,753 murieron en Nueva York, 184 en el Pentágono y 40 entre pasajeros y tripulantes del vuelo 93.
Las víctimas procedían de 90 países.
Entre los fallecidos estuvieron cientos de hombres y mujeres que hicieron exactamente lo contrario de lo que hacía todo el mundo aquella mañana.
Mientras miles intentaban salir de las torres, ellos entraban.
Solo el Departamento de Bomberos de Nueva York perdió 343 miembros.
25 años después
Hoy, 11 de septiembre de 2026, ha transcurrido un cuarto de siglo.
Pero existe algo especialmente estremecedor cuando dejamos de pensar en el 11-S como una fecha histórica y volvemos a mirar el reloj.
Porque hace 25 años, a esta misma hora, los estadounidenses todavía no conocían palabras que posteriormente se volverían familiares:
Ground Zero.
Guerra contra el terrorismo.
Osama bin Laden.
Afganistán.
Homeland Security.
Todavía no conocían las guerras que vendrían ni las transformaciones en aeropuertos, inteligencia y seguridad que cambiarían buena parte del mundo.
A esta hora solamente veían humo elevándose sobre Manhattan.
Personas caminando cubiertas de polvo.
Familiares llamando desesperadamente a teléfonos que nadie contestaba.
Fotografías de desaparecidos que comenzarían a llenar paredes y postes.
Y un espacio vacío en el cielo de Nueva York donde, apenas unas horas antes, estaban las dos estructuras que identificaban a la ciudad ante el mundo.
A las 8:46 de aquella mañana comenzó el ataque. A esta hora, Nueva York ya sabía que nunca volvería a ser la misma.
París/Londres, RD Herald. – La crisis energética internacional dejó este viernes de ser solamente una consecuencia inmediata de la guerra para convertirse en un problema que, según la International Energy Agency, podría extenderse hasta 2027.
El petróleo Brent llegó durante las operaciones de este viernes a US$109.97 por barril, su nivel más alto en aproximadamente cuatro meses, antes de retroceder cerca de 2 % hasta alrededor de US$105.90.
Aun con esa corrección, acumula aproximadamente 10 % de aumento solamente durante esta semana.
La Agencia Internacional de Energía presentó además un panorama particularmente preocupante.
La organización calcula que la producción mundial de petróleo podría disminuir en aproximadamente 5.7 millones de barriles diarios durante 2026, debido fundamentalmente a las interrupciones provocadas por los conflictos en Medio Oriente.
Y existe un dato todavía más significativo.
La AIE ya no espera una normalización completa de los flujos petroleros del Golfo durante este año.
Ahora sitúa esa recuperación en 2027.
Arabia Saudita produce menos
La producción saudita cayó durante agosto hasta aproximadamente seis millones de barriles diarios, su nivel más bajo en más de tres décadas.
El conjunto de OPEP+ también redujo su producción aproximadamente 1.8 millones de barriles diarios.
Simultáneamente, Ucrania está golpeando mediante drones refinerías e instalaciones energéticas rusas.
La AIE redujo este viernes su pronóstico de producción de crudo de Rusia en 125,000 barriles diarios para 2026 y 235,000 para 2027.
Es decir, los problemas de suministro están apareciendo simultáneamente en varios lugares.
El Golfo.
Arabia Saudita.
Rusia.
Las rutas marítimas.
El peligro ahora se llama inflación
El problema no termina cuando el petróleo llega a una refinería.
El precio del diésel está alcanzando niveles récord.
Eso afecta camiones, barcos, agricultura, maquinaria, generación eléctrica y transporte.
Los mercados financieros ya están reaccionando.
El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años llegó a rozar 5 %, mientras aumenta la expectativa de que la Reserva Federal tenga que volver a subir las tasas para contener una nueva oleada inflacionaria.
Para República Dominicana, esta evolución resulta especialmente importante.
El Gobierno dominicano ha destinado más de RD$30,000 millones durante 2026 para contener los aumentos de los combustibles y solamente durante la semana que termina este viernes utilizó otros RD$1,294.5 millones en subsidios.
Mientras el petróleo permanecía alrededor de US$80, ese esfuerzo tenía un costo.
Cerca de US$110, tiene otro completamente diferente.
El problema ya no consiste únicamente en cuánto cuesta hoy un barril. La advertencia de la AIE es que la normalidad petrolera que el mundo esperaba para 2026 podría no regresar hasta 2027.
Saná/Riad, RD Herald. – La crisis que amenaza las principales rutas energéticas del planeta dio este viernes un nuevo y peligroso salto después de que los hutíes de Yemen tomaran la isla de Mayun, también conocida como Perim, situada dentro del estrecho de Bab el-Mandeb, mientras Arabia Saudita respondió con ataques aéreos contra posiciones rebeldes en Mocha.
La información fue confirmada por Associated Press, que señala que la ofensiva representa uno de los avances territoriales más importantes logrados por los hutíes durante los últimos años.
Mayun no es simplemente otra isla yemení.
Está situada exactamente donde el mar Rojo se estrecha antes de encontrarse con el golfo de Adén.
Por allí navegan petroleros, portacontenedores y buques comerciales que conectan Asia con Europa a través del canal de Suez.
Su posición convierte el lugar en una especie de puerta marítima natural.
Arabia Saudita contraataca
La respuesta saudita llegó desde el aire.
Aviones de la coalición encabezada por Riad bombardearon el aeropuerto de Mocha, ciudad portuaria tomada recientemente por los hutíes. Las primeras informaciones no reportaban víctimas en esos ataques.
La ofensiva hutí había comenzado días antes con la captura de Mocha y un avance hacia el sur por la costa occidental de Yemen.
Ahora la toma de Mayun acerca todavía más al movimiento respaldado por Irán a la navegación internacional.
Más de 46,000 personas han abandonado Mocha como consecuencia de la nueva escalada.
El tránsito marítimo por Bab el-Mandeb ya había disminuido aproximadamente 60 % debido a anteriores ataques hutíes contra embarcaciones.
La preocupación internacional es que la situación empeore precisamente cuando el estrecho de Ormuz continúa afectado por el enfrentamiento entre United States e Iran.
Esto coloca al comercio internacional ante una situación extraordinaria:
dos de las rutas marítimas energéticas más importantes del planeta están simultáneamente bajo presión militar.
Ormuz al este de la península arábiga.
Bab el-Mandeb al oeste.
La situación también afecta directamente a Arabia Saudita, que había aumentado su dependencia de los puertos del mar Rojo para exportar petróleo ante las dificultades existentes en Ormuz.
Para países importadores como República Dominicana, cualquier interrupción prolongada significa petróleo más caro, transporte marítimo más costoso y mayor presión sobre los precios internos.
Ayer los hutíes estaban acercándose al estrecho. Hoy ya poseen una isla dentro de él. Esa diferencia geográfica puede convertirse en una enorme diferencia económica para el resto del mundo.