Chisináu, RD Herald. – Un episodio ocurrido en Moldavia mientras el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenski, se preparaba para viajar hacia Noruega ha provocado interrogantes sobre cuán cerca estuvo realmente el mandatario ucraniano de encontrarse en medio de un ataque ruso.
El incidente ocurrió el martes 8 de septiembre, cuando Zelenski se encontraba en Moldavia y debía partir desde Chisináu hacia Oslo para asistir al funeral del rey Harald V de Noruega.
Mientras su aeronave se preparaba para salir, las autoridades moldavas detectaron la presencia de drones rusos que habían penetrado en su espacio aéreo, situación que llevó al cierre temporal del tráfico aéreo por razones de seguridad.
El avión presidencial permaneció en tierra hasta que las autoridades determinaron que podía despegar con seguridad.
Pero un día después surgió una versión mucho más inquietante.
“Su avión casi fue alcanzado por un dron”
El primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, aseguró a la televisión pública NRK que el avión de Zelenski había estado cerca de ser alcanzado por un dron cuando se disponía a despegar de Moldavia.
“Su avión casi fue alcanzado por un dron cuando estaba a punto de despegar de Moldavia”.
Støre no explicó públicamente cuál era la fuente específica de esa información ni precisó a qué distancia se encontraba el dron del avión presidencial.
Ese detalle resulta fundamental.
Hasta ahora no existe confirmación independiente de que el aparato estuviera deliberadamente persiguiendo la aeronave presidencial ni de que Rusia hubiera organizado una operación específicamente destinada a atacar a Zelenski.
Lo que sí está confirmado
Las autoridades de Moldavia confirmaron que dos drones rusos penetraron en su espacio aéreo durante el episodio.
Uno terminó cayendo en un campo al norte de la capital y provocó un incendio, mientras el segundo continuó posteriormente hacia territorio rumano.
Ante la amenaza, Moldavia decidió cerrar temporalmente su espacio aéreo. La medida afectó no solamente al presidente ucraniano: tres vuelos de salida y cuatro de llegada tuvieron que ser retrasados.
Una vez comprobado que uno de los drones había caído y que las condiciones permitían reanudar las operaciones, el avión que transportaba a Zelenski recibió autorización para despegar.
El mandatario finalmente llegó sin incidentes a Oslo.
Ucrania rebaja la versión de un ataque directo
La propia Presidencia ucraniana ha sido cautelosa.
Una fuente de la administración de Zelenski calificó posteriormente como “exagerada” la interpretación de que la vida del presidente hubiese estado directamente en peligro.
La explicación ofrecida desde Kyiv fue que se produjo una alerta en Moldavia debido a la entrada de un dron ruso en los espacios aéreos moldavo y rumano.
Por tanto, hay una diferencia importante entre dos afirmaciones:
Que un dron ruso penetró en Moldavia mientras Zelenski se preparaba para despegar está confirmado.
Que ese dron intentó atacar específicamente el avión de Zelenski no está demostrado.
Esa distinción resulta esencial para comprender correctamente el episodio.
Una jornada de intensos ataques rusos
El incidente tampoco ocurrió aisladamente.
Ese mismo 8 de septiembre, Rusia lanzó una nueva oleada de drones y misiles contra Kyiv, después de una breve pausa coincidente con la presencia en Ucrania de negociadores estadounidenses.
Los ataques dejaron cinco muertos y decenas de heridos en la capital ucraniana y provocaron incendios y daños en edificios residenciales, una escuela, una clínica, almacenes y otras instalaciones.
Las autoridades ucranianas denunciaron además ataques contra otras regiones del país.
Un día después, drones rusos golpearon un cruce fronterizo entre Ucrania y Moldavia, donde murieron dos personas, mientras continuaron ataques sobre Kyiv y otras ciudades.
La incursión sobre Moldavia se produjo, por tanto, dentro de una ofensiva aérea mucho más amplia.
Moldavia también se siente amenazada
La presidenta moldava Maia Sandu condenó la entrada de los drones y calificó esas incursiones como una seria amenaza para la vida de las personas.
Moldavia comparte una extensa frontera con Ucrania y desde el inicio de la guerra ha tenido que enfrentar repetidamente episodios relacionados con drones, restos de misiles y violaciones de su espacio aéreo.
La situación resulta particularmente delicada porque Moldavia no forma parte de la OTAN, aunque mantiene una creciente cooperación política y de seguridad con países europeos.
La penetración de un aparato ruso en su territorio adquiere, por consiguiente, una dimensión que supera el riesgo particular para Zelenski: demuestra nuevamente la facilidad con que la guerra puede desbordar las fronteras ucranianas.
¿Fue un intento de matar a Zelenski?
Hasta ahora no existe evidencia pública suficiente para afirmarlo.
La declaración del primer ministro noruego es extremadamente seria, pero Støre no reveló la fuente de su información ni proporcionó datos que permitieran establecer cuán cerca estuvo realmente el dron.
Tampoco las autoridades moldavas han informado que el aparato tuviera como objetivo la aeronave presidencial.
Y la propia parte ucraniana ha pedido moderación frente a la interpretación de que Zelenski escapó por poco de un atentado.
Por eso, presentar el incidente como un “intento de asesinato” sería ir más allá de las evidencias conocidas.
Lo comprobado ya resulta suficientemente grave: drones rusos penetraron en el espacio aéreo de un tercer país mientras el presidente de Ucrania se encontraba allí; Moldavia tuvo que cerrar temporalmente sus cielos y el vuelo de Zelenski fue retrasado hasta que desapareció la amenaza.
Zelenski llegó finalmente a Oslo
Después de recibir autorización para abandonar Moldavia, el mandatario ucraniano continuó hacia Noruega y llegó a Oslo, donde además de asistir a las ceremonias fúnebres tenía previsto mantener conversaciones sobre uno de los problemas que precisamente quedó evidenciado durante su viaje: la defensa aérea de Ucrania.
El primer ministro Støre había anunciado que las conversaciones abordarían la necesidad ucraniana de sistemas de defensa aérea y otras formas de asistencia militar ante la intensificación de los ataques rusos.
Así, un viaje que originalmente tenía un carácter diplomático y ceremonial terminó convertido en otra demostración de hasta dónde se extienden los riesgos de la guerra.
Zelenski llegó sano y salvo a Noruega. Lo que todavía no puede afirmarse es que haya sobrevivido a un intento ruso deliberado de derribar su avión.
La investigación y las informaciones que puedan revelar Moldavia, Ucrania y sus aliados determinarán si aquel dron simplemente formaba parte de una incursión rusa que coincidió peligrosamente con la salida presidencial o si existió algo más.
Santo Domingo, RD Herald. – Cuando Roberto Fulcar asumió el Ministerio de Educación en agosto de 2020 no recibió un sistema funcionando en condiciones normales. Recibió las escuelas cerradas por una pandemia, millones de estudiantes fuera de las aulas y uno de los desafíos educativos más complejos que haya enfrentado República Dominicana en tiempos modernos.
Dos años después, cuando dejó el cargo en agosto de 2022, todavía no se conocían públicamente los resultados que terminarían proporcionando uno de los datos más importantes para evaluar aquel período.
La prueba PISA 2022, aplicada en mayo de ese año, cuando Fulcar aún era ministro, terminó colocando a República Dominicana en su mejor desempeño histórico desde que comenzó a participar en esa evaluación internacional.
Los resultados oficiales de la OCDE fueron: 339 puntos en Matemáticas, 351 en Lectura y 360 en Ciencias. El promedio global calculado por las autoridades dominicanas fue de 350 puntos, frente a 339 en 2015 y 334 en 2018.
Es decir, el país no solamente recuperó el terreno perdido en 2018: alcanzó 11 puntos más que en 2015 y 16 más que en 2018.
Y existe un elemento que hace particularmente relevante el resultado: se produjo después de la mayor interrupción educativa mundial en generaciones.
Fulcar recibió Educación cuando las escuelas estaban cerradas
El contexto resulta indispensable para evaluar su administración.
Fulcar asumió el MINERD el 16 de agosto de 2020, cuando el COVID-19 mantenía trastornado al mundo. Las escuelas dominicanas no podían funcionar normalmente y existía incertidumbre sobre cuándo sería seguro regresar a las aulas.
La propia Presidencia recordó posteriormente que el cierre de los centros educativos había afectado al 94 % de la población estudiantil mundial y que más de 1,600 millones de estudiantes habían interrumpido su educación presencial.
El nuevo ministro tenía entonces que resolver dos problemas simultáneos: proteger la salud de estudiantes y maestros y evitar que el año escolar se perdiera.
La respuesta fue construir aceleradamente un sistema de educación a distancia bajo el principio de que “La educación no se detiene”.
El año escolar 2020-2021 comenzó con más de 2.8 millones de estudiantes bajo una modalidad a distancia que combinó televisión, radio, internet, cuadernillos y dispositivos tecnológicos.
Aquello estuvo lejos de ser sencillo.
Había hogares sin internet, familias sin computadoras, profesores que nunca habían impartido una clase virtual y grandes diferencias tecnológicas entre comunidades urbanas y rurales.
En esas circunstancias, mantener conectado al sistema a millones de alumnos era en sí mismo un desafío extraordinario.
El fantasma de una generación perdida
Al comenzar la pandemia existía otro temor: la deserción masiva.
Organismos internacionales advertían que el cierre prolongado de las escuelas podía producir enormes pérdidas de aprendizaje, especialmente entre los estudiantes de menores ingresos.
Sin embargo, las cifras presentadas al concluir la gestión de Fulcar mostraron que 91.7 % de los estudiantes del nivel primario permanecía dentro del sistema en el año escolar 2021-2022, mientras en secundaria la cifra reportada era 82.3 %.
La estrategia incluyó además una gigantesca operación tecnológica.
En su rendición de cuentas, el MINERD reportó aproximadamente 1.9 millones de estudiantes dotados de equipos tecnológicos, distribución de millones de libros, capacitación docente y producción de contenidos educativos para televisión, radio y plataformas digitales.
El modelo tuvo problemas y recibió críticas, particularmente por dificultades de conectividad y por la efectividad real del aprendizaje remoto.
Pero había que intentar mantener funcionando un sistema educativo nacional cuando reunir físicamente a estudiantes y profesores representaba un riesgo sanitario.
Y entonces llegó PISA
PISA tiene una característica que convierte sus resultados en un indicador especialmente interesante para analizar aquel período.
No es una prueba preparada por el Gobierno dominicano.
Es el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y evalúa a jóvenes de 15 años en Matemáticas, Lectura y Ciencias.
La edición correspondiente a 2022 debía celebrarse originalmente en 2021, pero fue aplazada debido precisamente a la pandemia.
En República Dominicana participaron 6,868 estudiantes pertenecientes a 254 centros educativos, entre ellos 208 escuelas públicas y 46 colegios privados.
La OCDE confirmó que los datos dominicanos cumplieron sus estándares de calidad y podían utilizarse para el informe internacional.
Los números dejaron pocas dudas sobre la dirección del movimiento.
Evaluación
Matemáticas
Lectura
Ciencias
PISA 2015
328
358
332
PISA 2018
325
342
336
PISA 2022
339
351
360
La mejoría frente a 2018 fue de aproximadamente 14 puntos en Matemáticas, 10 en Lectura y 25 en Ciencias.
El avance en Ciencias fue particularmente notable: de 336 a 360.
Y el dato adquiere mayor dimensión porque la OCDE confirmó que el desempeño promedio dominicano aumentó respecto de 2018 en las tres materias evaluadas, precisamente durante un ciclo internacional caracterizado por el impacto educativo del COVID-19.
Una prueba realizada cuando Fulcar todavía era ministro
Hay una precisión cronológica importante.
Los resultados fueron publicados en diciembre de 2023, cuando Fulcar llevaba más de un año fuera del MINERD.
Pero la prueba fue aplicada en mayo de 2022.
Fulcar permaneció como ministro hasta agosto de ese año, cuando el presidente Luis Abinader designó a Ángel Hernández mediante el Decreto 414-22.
Por tanto, aunque ningún resultado educativo nacional serio puede atribuirse exclusivamente a una sola persona —intervienen maestros, estudiantes, familias, administraciones anteriores y políticas acumuladas durante años—, PISA 2022 sí evaluó estudiantes bajo las condiciones educativas existentes durante los dos años en que Fulcar dirigió el ministerio.
El propio presidente Abinader posteriormente vinculó esos resultados con las políticas educativas desarrolladas durante los primeros años de su gobierno y destacó que República Dominicana estuvo entre los pocos participantes que mejoraron.
No solamente PISA: las Pruebas Nacionales ya habían enviado una señal
Antes de abandonar el ministerio habían aparecido otros indicadores positivos.
En la rendición de cuentas correspondiente a sus dos años de gestión, el MINERD informó que 81 % de los estudiantes resultó promovido en la primera convocatoria de las Pruebas Nacionales, frente a menos de 80 % en 2019, menos de 72 % en 2018 y menos de 74 % en 2017.
La asistencia alcanzó 98 %, frente a 91.5 % en 2019.
Aquellos datos no tenían todavía el peso comparativo internacional de PISA, pero constituían una primera señal de recuperación.
Dos años no exentos de controversias
Una valoración seria de la administración Fulcar tampoco debe ocultar los cuestionamientos que recibió.
Su gestión enfrentó fuertes críticas por algunos procesos de compras y contrataciones desarrollados durante la emergencia.
Particularmente controvertida fue la adquisición de dispositivos tecnológicos necesarios para ejecutar la educación a distancia.
La Dirección General de Contrataciones Públicas ordenó posteriormente modificaciones y anulaciones en parte del procedimiento correspondiente a cientos de miles de equipos, después de reclamaciones formuladas por empresas participantes.
También fueron sometidos a revisión procesos relacionados con libros digitales, mantenimiento de planteles, mobiliario y otras contrataciones.
Además, poco antes de su salida se cuestionó el nombramiento de 121 docentes en posiciones de subdirectores distritales que habían sido eliminadas del manual operativo, incluyendo a una hermana del entonces ministro.
Son episodios que forman parte del expediente público de aquella administración y que no deben borrarse al valorar sus resultados pedagógicos.
Precisamente ahí está la diferencia entre hacer propaganda y hacer balance histórico: reconocer los logros no exige esconder los cuestionamientos.
Pero también hay que medir la gestión por sus resultados
Fulcar estuvo solamente dos años al frente del Ministerio.
Durante buena parte del primero ni siquiera pudo administrar un sistema educativo convencional porque las escuelas estaban cerradas o funcionaban bajo restricciones extraordinarias.
Su administración tuvo que improvisar una infraestructura nacional de educación remota, distribuir dispositivos, producir contenidos, recurrir a radio y televisión, capacitar docentes para modalidades que muchos nunca habían utilizado y posteriormente organizar el retorno gradual a la presencialidad.
Al entregar el ministerio, su administración reportó además 5,288 planteles reparados, cerca de dos millones de dispositivos tecnológicos distribuidos, programas de alfabetización temprana, pensamiento lógico, inglés como segunda lengua y transformación de liceos en politécnicos, entre otras iniciativas.
La vicepresidenta Raquel Peña reconoció durante el traspaso de mando que Fulcar había tenido que dirigir Educación durante un período excepcionalmente difícil y agradeció públicamente el trabajo desarrollado durante aquellos dos años.
¿Qué habría ocurrido si Fulcar hubiese continuado? “PISA 2025: tres años después, el avance de 2022 no se desplomó”.
Aquí es necesario separar el hecho comprobable de la interpretación.
No puede afirmarse como hecho que, si Roberto Fulcar hubiera permanecido cuatro años en Educación, República Dominicana tendría hoy determinados resultados. La historia contrafactual no puede demostrarse.
Pero sí existen elementos objetivos para sostener que su salida interrumpió una gestión que comenzaba a mostrar indicadores positivos.
Cuando dejó el ministerio todavía no se conocían los resultados de PISA 2022.
Cuando finalmente fueron publicados, revelaron que el país había mejorado frente a 2018 en Matemáticas, Lectura y Ciencias y había alcanzado su mejor desempeño general desde que participa en el programa.
Eso permite plantear legítimamente una pregunta:
¿Qué habría sucedido si el modelo iniciado en medio de la pandemia hubiese tenido otros dos años para consolidarse?
Nunca podremos conocer con certeza la respuesta.
Pero resulta razonable argumentar que la continuidad de programas de alfabetización, digitalización, formación docente, transformación de liceos en politécnicos, inglés como segunda lengua y recuperación de aprendizajes habría dado a esa política educativa más tiempo para madurar y ser evaluada.
Y esa quizás sea una de las paradojas de la gestión de Roberto Fulcar.
Le correspondió administrar Educación cuando prácticamente no había escuelas abiertas; permaneció solamente dos años; salió antes de conocerse la evaluación internacional realizada durante su mandato y, más de un año después de su salida, PISA reveló que aquellos estudiantes habían conseguido el mejor resultado histórico de República Dominicana en esa prueba.
Eso no convierte su administración en perfecta ni elimina sus controversias.
Pero tampoco permite ignorar un dato medible:
en medio de la mayor crisis educativa mundial de nuestra generación, República Dominicana no retrocedió en PISA. Avanzó.
Y cuando se escriba con suficiente distancia la historia de la educación dominicana durante la pandemia, ese resultado necesariamente tendrá que formar parte del balance de los dos años de Roberto Fulcar al frente del Ministerio de Educación.
Hay un elemento que hoy permite observar la gestión de Roberto Fulcar desde una perspectiva que no existía cuando abandonó el Ministerio de Educación en agosto de 2022: los resultados de PISA 2025.
La OCDE publicó el pasado 8 de septiembre los resultados correspondientes a República Dominicana y confirmó que los estudiantes obtuvieron 339 puntos en Matemáticas, 346 en Lectura y 361 en Ciencias. La organización concluyó expresamente que el desempeño dominicano en 2025 fue aproximadamente igual al registrado en 2022 en las tres materias, es decir, que las variaciones no fueron estadísticamente significativas.
La comparación resulta particularmente interesante:
Área
2015
2018
2022
2025
Matemáticas
328
325
339
339
Lectura
358
342
351
346
Ciencias
332
336
360
361
En otras palabras, Matemáticas mantuvo exactamente los 339 puntos alcanzados en 2022; Ciencias pasó de 360 a 361, mientras Lectura bajó de 351 a 346, una variación que la OCDE considera estadísticamente no significativa.
Pero hay un dato todavía más importante para el análisis histórico.
La propia OCDE establece que en Matemáticas y Ciencias, República Dominicana mantuvo en 2025 resultados superiores a los registrados tanto en 2015 como en 2018. En Lectura, el organismo señala que, después de la caída ocurrida entre 2015 y 2018, los resultados se han mantenido relativamente estables.
El contexto internacional hace más interesante el resultado
PISA 2025 llegó además en un momento difícil para la educación mundial. La OCDE informó que los promedios de Matemáticas y Lectura entre sus países miembros descendieron hasta sus niveles más bajos registrados por PISA. Entre 2015 y 2025, el promedio de Lectura de la OCDE cayó 28 puntos y el de Matemáticas 22 puntos.
Mientras ese deterioro internacional ocurría, República Dominicana logró conservar esencialmente los niveles que había alcanzado en 2022.
Eso no significa que el sistema educativo dominicano haya resuelto sus problemas. El país continúa considerablemente por debajo del promedio de la OCDE: en 2025 ese promedio fue de 463 puntos en Matemáticas, 461 en Lectura y 482 en Ciencias, frente a 339, 346 y 361 de República Dominicana, respectivamente.
Pero una evaluación equilibrada tampoco puede ignorar la trayectoria.
Lo que PISA 2025 agrega al legado de Fulcar
PISA 2025 no puede atribuirse a Roberto Fulcar, porque para entonces llevaba tres años fuera del Ministerio de Educación. Afirmarlo sería incorrecto.
Sin embargo, PISA 2025 sí permite mirar retrospectivamente lo ocurrido en 2022.
Fulcar asumió Educación en agosto de 2020, con las escuelas cerradas por el COVID-19. Durante apenas dos años tuvo que organizar educación a distancia para millones de estudiantes, distribuir dispositivos tecnológicos, utilizar televisión, radio e internet como herramientas docentes, capacitar profesores para una modalidad inédita y posteriormente organizar el retorno progresivo a las aulas.
PISA 2022 fue aplicada en mayo de 2022, cuando Roberto Fulcar todavía era ministro.
Y aquella evaluación produjo el mejor desempeño general obtenido hasta entonces por República Dominicana desde su incorporación a PISA.
Tres años después, PISA 2025 ofrece un elemento adicional: aquellos avances no fueron seguidos por un derrumbe de los resultados.
Matemáticas permaneció en 339. Ciencias incluso pasó de 360 a 361. Lectura retrocedió cinco puntos, pero la OCDE determinó que la diferencia respecto de 2022 no era estadísticamente significativa.
¿Qué habría pasado si Fulcar hubiese continuado?
Esa pregunta adquiere ahora todavía mayor interés.
No existe manera científicamente válida de afirmar cuáles serían hoy los resultados educativos si Roberto Fulcar hubiese permanecido cuatro años al frente del MINERD.
Pero sí puede formularse una conclusión política y administrativa razonable: Fulcar salió del Ministerio cuando varias de las políticas implementadas durante la pandemia apenas comenzaban a entrar en una etapa de consolidación y antes de conocerse los resultados de PISA 2022 que terminarían mostrando una mejoría importante.
Si hubiera permanecido, habría contado con dos años adicionales —esta vez sin las condiciones extremas que marcaron buena parte de sus primeros dos años— para profundizar la recuperación de aprendizajes, alfabetización, digitalización, formación docente, transformación de liceos en politécnicos y demás programas iniciados durante su administración.
Por eso puede sostenerse, como interpretación y no como hecho demostrable, que de haber existido continuidad administrativa, la historia educativa posterior pudo haber sido diferente.
Lo comprobable es otra cosa: Fulcar recibió un sistema educativo golpeado por una crisis sanitaria sin precedentes, dirigió el MINERD durante apenas dos años y la evaluación internacional realizada mientras todavía ocupaba el cargo mostró posteriormente una recuperación significativa.
Y ahora sabemos algo más.
PISA 2025 demuestra que, tres años después, República Dominicana conservó estadísticamente los niveles alcanzados en 2022.
Eso hace que el balance de aquellos dos años merezca ser revisado con la perspectiva que solamente proporciona el tiempo.
Roberto Fulcar tuvo errores, enfrentó controversias y dejó asuntos pendientes, como ocurre en cualquier administración de una institución del tamaño del Ministerio de Educación.
Pero también enfrentó una pandemia, evitó la paralización total del sistema educativo, condujo el regreso a las aulas y dejó detrás una evaluación PISA que marcó un salto respecto de 2018.
Y PISA 2025 acaba de aportar un dato que no existía cuando Fulcar salió del MINERD: aquel avance resistió el paso del tiempo.
Santo Domingo Este, RD Herald. – La muerte violenta de Saily Fragoso Lizardo, de apenas 16 años, ha provocado consternación entre familiares y residentes de Sabana Perdida y Santo Domingo Este, mientras las autoridades investigan las circunstancias en que la adolescente desapareció y posteriormente fue encontrada sin vida en las inmediaciones de la avenida Mella, próximo al centro comercial Megacentro.
Saily residía junto a sus familiares en el sector Canta la Rana, de Sabana Perdida, y había salido de su vivienda el pasado jueves. Desde ese momento sus parientes perdieron contacto con ella y comenzaron a buscar información sobre su paradero. La incertidumbre terminó de la peor manera cuando agentes de la Dirección Central de Investigación (DICRIM) comunicaron a la familia el hallazgo de su cuerpo.
Según declaraciones de sus familiares recogidas por varios medios, el cuerpo de la menor presentaba siete heridas producidas por arma blanca. Fue localizado próximo a una entidad bancaria en la avenida Mella y posteriormente trasladado al Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) para los estudios correspondientes.
Un adolescente de 17 años bajo investigación
Las investigaciones registraron posteriormente un avance importante con el apresamiento de un adolescente de 17 años, señalado preliminarmente por su presunta vinculación con la muerte de Saily.
Informaciones publicadas este fin de semana indican que las autoridades investigan la versión de que entre ambos habría ocurrido un altercado relacionado con RD$500. Sin embargo, ese posible móvil continúa siendo parte de las pesquisas y no debe presentarse todavía como una conclusión definitiva.
Por tratarse de un menor de edad, cualquier procedimiento judicial deberá desarrollarse conforme a las disposiciones especiales que rigen el sistema penal juvenil dominicano.
Igualmente, el apresamiento no constituye una declaración de culpabilidad. Corresponderá a los investigadores y posteriormente a los tribunales establecer, sobre la base de evidencias, cuál fue su participación —si alguna— en los hechos.
Una familia que exige respuestas
El padre de Saily, Julián Fragoso, y su tío, Elpidio Contreras, han relatado públicamente la angustia vivida desde que la adolescente salió de su casa y dejaron de tener noticias de ella.
Sus familiares la describen como una joven tranquila que acostumbraba relacionarse sanamente con otros adolescentes de su edad. La noticia de su muerte ha causado dolor entre personas cercanas a la familia y residentes de Canta la Rana.
Ahora reclaman que las autoridades reconstruyan completamente las últimas horas de la menor y determinen qué ocurrió desde el momento en que abandonó su residencia hasta que su cuerpo apareció en Santo Domingo Este.
Entre las interrogantes que deberá despejar la investigación están dónde ocurrió realmente el ataque, quién o quiénes participaron, cómo llegó el cuerpo hasta las inmediaciones de la avenida Mella y cuál fue el verdadero móvil del crimen.
Versiones preliminares requieren confirmación oficial
Hasta las primeras publicaciones sobre el caso, la Policía Nacional no había presentado un informe público completo detallando todas las circunstancias de la muerte. La información sobre las siete heridas procede de familiares, mientras que medios locales reportaron posteriormente la detención del adolescente de 17 años.
Por esa razón, RD Herald mantiene como preliminares las versiones relativas al supuesto altercado por RD$500 y cualquier atribución individual de responsabilidad, a la espera de que la Policía Nacional y el Ministerio Público ofrezcan los resultados oficiales de las investigaciones.
El caso adquiere una dimensión particularmente dolorosa por la edad de las personas involucradas: la víctima tenía solamente 16 años y la persona actualmente investigada tiene 17.
Mientras las pesquisas continúan, una familia de Sabana Perdida espera respuestas y reclama justicia por una adolescente que salió de su casa y nunca regresó.
Saily Fragoso Lizardo tenía 16 años. Su muerte ahora deberá ser esclarecida hasta sus últimas consecuencias.
Santo Domingo, RD Herald. – Seis hombres murieron en apenas cuatro días durante operaciones realizadas por agentes de la Policía Nacional de la República Dominicana en Azua, Dajabón y Santo Domingo Este, elevando a 165 las personas muertas a manos de agentes policiales durante 2026, según el recuento publicado por Diario Libre.
La cifra equivale a un promedio próximo a cinco muertes por semana.
Tres de los fallecidos estaban vinculados, según la versión policial, a un grupo de cinco hombres que habría intentado asaltar el viernes una empresa de envío de remesas situada en el kilómetro 11 de Sabana Yegua, Azua.
La Policía informó que los tres murieron durante intervenciones de la Dirección Central de Investigación y agentes preventivos que les daban seguimiento.
Durante las operaciones fueron ocupados un fusil, tres pistolas, chalecos antibalas, pasamontañas, teléfonos celulares, cargadores y municiones, entre otras evidencias.
Otro caso ocurrió en Dajabón.
Dargenis de Jesús, quien era buscado después de escapar de la cárcel de Najayo mientras cumplía una medida de coerción relacionada con el presunto secuestro de una pareja, murió durante lo que la institución describió como un enfrentamiento con agentes del Dicrim.
En Santo Domingo Este murieron otros dos hombres después de presuntamente enfrentar una patrulla policial.
Los seis casos vuelven a colocar sobre la mesa una discusión que lleva años acompañando las operaciones policiales dominicanas.
Las autoridades sostienen habitualmente que los agentes responden cuando son atacados por sospechosos armados.
Organizaciones de derechos humanos, familiares y sectores sociales han reclamado repetidamente investigaciones independientes para determinar las circunstancias de cada muerte.
El dato acumulado resulta significativo.
Mayo registró 35 fallecidos; abril, 25; junio, 24; marzo, 21; enero, 19; febrero, 17 y julio, ocho, de acuerdo con el recuento periodístico.
La nueva dirección policial encabezada por Ernesto Rafael Rodríguez García asumió el pasado 17 de agosto.
Los recientes acontecimientos convierten la actuación de los agentes sobre el terreno en uno de los primeros desafíos sensibles de su gestión.
Combatir la delincuencia es una obligación del Estado. Garantizar que cada uso letal de la fuerza pueda ser explicado, documentado e investigado también lo es.
Riad, RD Herald. – La crisis energética internacional entró este lunes en uno de sus momentos más delicados después de que operadores y compradores de petróleo advirtieran que Saudi Arabia podría comenzar a quedarse sin inventarios disponibles para mantener sus exportaciones desde el mar Rojo en cuestión de días, si no consigue reactivar rápidamente el oleoducto Este-Oeste.
La instalación fue cerrada tras los ataques con drones del viernes y su paralización amenaza con retirar del mercado hasta cuatro millones de barriles diarios, aproximadamente el 4 % del suministro mundial.
El problema está en Yanbu.
Arabia Saudita había utilizado durante meses ese puerto del mar Rojo para mantener parte de sus exportaciones evitando el estrecho de Ormuz.
Pero, según fuentes del mercado citadas por Reuters, los inventarios actualmente disponibles en Yanbu permitirían sostener las exportaciones durante solamente cinco a siete días.
Existen reservas adicionales en los puertos egipcios de Ain Sukhna y Sidi Kerir, pero también son limitadas.
La incertidumbre aumenta porque todavía no existe un plazo oficial para reparar completamente el oleoducto.
Una de las estimaciones manejadas por fuentes de la industria señala que los trabajos podrían extenderse entre cinco y seis semanas, aunque otras consideran posible recuperar parcialmente el bombeo antes.
Los mercados reaccionaron inmediatamente.
El petróleo Brent subía este lunes más de 3 %, superando los US$107 por barril y alcanzando su nivel más elevado desde mayo.
La producción saudita ya había caído desde aproximadamente 10.9 millones de barriles diarios en febrero hasta 6.2 millones en agosto, su nivel más bajo en más de tres décadas.
Y existe ahora otro elemento.
Los hutíes de Yemen ampliaron este lunes sus posiciones en el mar Rojo con la captura de Greater Hanish y Lesser Hanish, después de haber tomado previamente Mocha y Perim/Mayun, aumentando su capacidad de presión sobre las rutas próximas a Bab el-Mandeb.
El mapa energético mundial comienza así a parecer una cadena de puntos vulnerables:
Ormuz está severamente restringido.
El oleoducto saudita está fuera de servicio.
Los hutíes avanzan por el mar Rojo.
Y los inventarios alternativos comienzan a disminuir.
Para República Dominicana, el efecto potencial es directo: combustibles más caros, mayores subsidios públicos, aumento del costo del transporte y nuevas presiones inflacionarias.
La pregunta del mercado ya no es únicamente cuánto subirá el petróleo. Ahora es cuánto tiempo puede Arabia Saudita mantener sus exportaciones si su principal ruta alternativa continúa cerrada.
Santo Domingo, RD Herald. – La escalada internacional del petróleo ya tiene una consecuencia concreta sobre las finanzas de República Dominicana.
El Gobierno destinará RD$1,631.5 millones durante la semana del 12 al 18 de septiembre para impedir aumentos en las gasolinas, gasoil, GLP y gas natural.
Son aproximadamente RD$337 millones más que los RD$1,294.5 millones utilizados durante la semana anterior.
En solamente siete días, el esfuerzo fiscal aumentó cerca de 26 %.
La gasolina premium permanecerá en RD$341.10 por galón y la regular en RD$310.50. El gasoil óptimo seguirá a RD$293.10 y el regular a RD$262.80, mientras el GLP continuará en RD$135.20.
Pero mantener esos precios exige ahora una intervención estatal considerablemente mayor.
Por cada galón de gasoil óptimo, el Gobierno absorberá RD$117.28; en el regular, RD$108.93; en gasolina regular, RD$55.21; en premium, RD$36.68, y en GLP, RD$26.90.
La cifra acumulada destinada a subsidiar combustibles durante 2026 supera ya los RD$32,000 millones.
El dato más importante es que el período de 90 días de congelamiento anunciado originalmente por las autoridades terminó el pasado viernes 11 de septiembre.
Sin anunciar todavía otro plazo semejante, el Gobierno decidió mantener los principales combustibles sin cambios al menos hasta el día 18.
Sin embargo, algunos derivados sí aumentaron.
El avtur subió RD$14.47 por galón; el kerosene RD$15.80; el fuel oil número 6 RD$5.12 y el fuel oil 1 %S RD$5.98.
La evolución internacional determinará cuánto tiempo puede mantenerse esta estrategia.
Con ataques en Ormuz, Bab el-Mandeb bajo amenaza y problemas en la infraestructura petrolera saudita, el Gobierno dominicano enfrenta una decisión económica cada semana:
trasladar el incremento internacional al consumidor o pagarlo parcialmente con recursos públicos.
Kyiv, RD Herald. – Rusia volvió a llevar este domingo sus ataques hasta las inmediaciones de la frontera entre Ucrania y Poland, miembro de la OTAN, al alcanzar un camión próximo al paso fronterizo Dorohusk-Yahodyn, una de las rutas utilizadas para el intercambio comercial y el movimiento de suministros occidentales.
El ataque obligó a suspender temporalmente las operaciones del cruce. Moscú afirmó que el objetivo estaba relacionado con infraestructura utilizada para transportar carga militar europea hacia Ucrania.
El episodio aumenta la sensibilidad del conflicto debido a la proximidad territorial con la alianza atlántica.
Aunque el ataque ocurrió en territorio ucraniano, cualquier incidente accidental dentro de Polonia tendría implicaciones políticas y militares considerablemente mayores.
Simultáneamente, Odesa sufrió durante la madrugada un nuevo ataque ruso con drones.
Las autoridades ucranianas reportaron al menos cinco personas heridas y daños en zonas residenciales de diferentes distritos de la ciudad.
La ofensiva ocurrió apenas un día después de otro ataque contra Odesa que dejó dos muertos y 26 heridos.
Odesa posee una importancia que supera ampliamente su población.
Es el principal complejo portuario de Ucrania sobre el mar Negro y una salida fundamental para cereales, acero y otras exportaciones.
Por eso, los ataques contra su infraestructura pueden tener consecuencias económicas fuera de Ucrania.
La guerra ha entrado progresivamente en una etapa en la que ambos países buscan destruir no solamente posiciones militares, sino también la capacidad logística y económica del adversario.
Ucrania responde atacando refinerías e instalaciones industriales dentro de Rusia.
Moscú golpea puertos, carreteras, centros logísticos y rutas próximas a las fronteras occidentales ucranianas.
Y mientras continúan las conversaciones sobre posibles negociaciones, la guerra física continúa moviéndose cada vez más lejos del frente tradicional.
Riad/Saná, RD Herald. – La ofensiva de los hutíes contra Arabia Saudita continuó este domingo con nuevos lanzamientos de misiles y drones, aumentando la posibilidad de que el conflicto de Yemen vuelva a convertirse en una guerra regional abierta.
El movimiento respaldado por Iran afirmó haber atacado una base militar saudita en Sharurah, provincia de Najran, utilizando misiles balísticos y vehículos aéreos no tripulados.
Las autoridades sauditas informaron por separado que un proyectil hutí impactó en la región de Jazan, causando heridas a dos personas y daños en una mezquita.
Los ataques llegan después de una semana de rápido avance territorial hutí.
Reuters informó que las fuerzas yemeníes alineadas con Teherán conquistaron Mocha, avanzaron por la costa del mar Rojo y posteriormente tomaron Perim, posición estratégica dentro de Bab el-Mandeb.
El avance coloca a Arabia Saudita ante una situación particularmente difícil.
Por el este enfrenta las consecuencias de la guerra alrededor de Ormuz.
Por el sur recibe ataques de los hutíes.
Y por el oeste necesita mantener abiertos sus puertos del mar Rojo para compensar las dificultades de exportación del Golfo.
La Agencia Internacional de Energía informó que el suministro saudita cayó durante agosto a aproximadamente seis millones de barriles diarios, el nivel más bajo registrado en más de tres décadas según sus cálculos.
Washington enfrenta ahora otro dilema.
Arabia Saudita ha solicitado apoyo militar estadounidense frente a la ofensiva hutí, pero la administración del presidente Donald Trump ha evitado hasta ahora involucrarse directamente en un nuevo frente, ofreciendo principalmente asistencia de inteligencia.
La razón es evidente: Estados Unidos ya mantiene importantes recursos comprometidos en su confrontación con Irán.
Una nueva campaña contra los hutíes obligaría a distribuir todavía más sus fuerzas navales, aéreas y sistemas de defensa.
Ormuz ya amenaza el petróleo. Ahora Bab el-Mandeb amenaza el comercio. Y Arabia Saudita está quedando exactamente en medio de ambos escenarios.
Estrecho de Ormuz, RD Herald. – La crisis energética mundial amaneció este domingo con una nueva alarma después de que un proyectil impactara una embarcación que navegaba por el estrecho de Ormuz, provocara un incendio y obligara a evacuar a su tripulación.
La agencia británica UK Maritime Trade Operations informó del incidente, mientras Reuters confirmó que el nuevo ataque vuelve a elevar el riesgo sobre el suministro mundial de petróleo.
Medios estatales iraníes reportaron además que un buque comercial iraní fue atacado cerca de la isla de Qeshm, con saldo de al menos una persona muerta y cuatro heridas. Hasta las primeras horas de este domingo no existía una atribución independiente y concluyente de responsabilidad por el ataque.
El incidente adquiere una dimensión mucho mayor debido a lo ocurrido durante los últimos días.
El oleoducto Este-Oeste de Saudi Arabia —utilizado precisamente para sacar millones de barriles sin atravesar Ormuz— tuvo que ser cerrado temporalmente después de un ataque con drones procedentes de territorio iraquí. Esa vía venía transportando aproximadamente cuatro a cinco millones de barriles diarios.
Al otro extremo de la península arábiga, los hutíes han avanzado por la costa yemení y se apoderaron de la estratégica isla de Perim, situada en Bab el-Mandeb.
La combinación resulta extraordinariamente peligrosa para el comercio mundial.
Ormuz comunica el Golfo Pérsico con el océano Índico.
Bab el-Mandeb conecta el océano Índico con el mar Rojo y posteriormente con el canal de Suez.
El primero ha sido históricamente uno de los corredores petroleros más importantes del planeta; por el segundo circula alrededor del 7 % del petróleo transportado mundialmente y aproximadamente el 12 % del comercio global, según los datos citados por Reuters.
El petróleo ya supera los US$100 por barril y cualquier interrupción prolongada puede trasladarse rápidamente a los precios de combustibles, transporte, electricidad y alimentos.
Para una economía importadora de hidrocarburos como República Dominicana, esta guerra ocurre a miles de kilómetros, pero la factura puede terminar pagándose en pesos dominicanos.
Santo Domingo, RD Herald. – La escalada internacional del petróleo ya tiene una consecuencia concreta sobre las finanzas de República Dominicana.
El Gobierno destinará RD$1,631.5 millones durante la semana del 12 al 18 de septiembre para impedir aumentos en las gasolinas, gasoil, GLP y gas natural.
Son aproximadamente RD$337 millones más que los RD$1,294.5 millones utilizados durante la semana anterior.
En solamente siete días, el esfuerzo fiscal aumentó cerca de 26 %.
La gasolina premium permanecerá en RD$341.10 por galón y la regular en RD$310.50. El gasoil óptimo seguirá a RD$293.10 y el regular a RD$262.80, mientras el GLP continuará en RD$135.20.
Pero mantener esos precios exige ahora una intervención estatal considerablemente mayor.
Por cada galón de gasoil óptimo, el Gobierno absorberá RD$117.28; en el regular, RD$108.93; en gasolina regular, RD$55.21; en premium, RD$36.68, y en GLP, RD$26.90.
La cifra acumulada destinada a subsidiar combustibles durante 2026 supera ya los RD$32,000 millones.
El dato más importante es que el período de 90 días de congelamiento anunciado originalmente por las autoridades terminó el pasado viernes 11 de septiembre.
Sin anunciar todavía otro plazo semejante, el Gobierno decidió mantener los principales combustibles sin cambios al menos hasta el día 18.
Sin embargo, algunos derivados sí aumentaron.
El avtur subió RD$14.47 por galón; el kerosene RD$15.80; el fuel oil número 6 RD$5.12 y el fuel oil 1 %S RD$5.98.
La evolución internacional determinará cuánto tiempo puede mantenerse esta estrategia.
Con ataques en Ormuz, Bab el-Mandeb bajo amenaza y problemas en la infraestructura petrolera saudita, el Gobierno dominicano enfrenta una decisión económica cada semana:
trasladar el incremento internacional al consumidor o pagarlo parcialmente con recursos públicos.