Saná/Dubái, RD Herald. – La crisis energética mundial entró este jueves en una fase todavía más peligrosa después de que los hutíes de Yemen tomaran la estratégica ciudad portuaria de Mocha y avanzaran por la costa del mar Rojo hacia las islas Hanish, aumentando su capacidad para amenazar el estrecho de Bab el-Mandeb.
El movimiento tiene una enorme importancia estratégica: Bab el-Mandeb constituye la salida sur del mar Rojo y una de las principales rutas marítimas utilizadas para transportar petróleo y mercancías entre Asia, Oriente Medio y Europa.
El problema es que esta nueva amenaza ocurre precisamente cuando el estrecho de Ormuz funciona a una fracción de su capacidad normal debido a la guerra entre Estados Unidos e Irán.
Datos preliminares de seguimiento marítimo indican que solo siete embarcaciones atravesaron Ormuz el miércoles, frente a 12 el día anterior y un promedio de 14 durante los últimos diez días. Ningún buque transportador de gas natural licuado cruzó la vía.
Los mercados reaccionaron violentamente.
El Brent llegó a US$107.63 por barril, mientras el WTI estadounidense alcanzó US$102.48, ambos con incrementos superiores al 6 %.
La situación crea un escenario especialmente complicado para Arabia Saudita. El puerto de Yanbu, en el mar Rojo, se había convertido en una de las principales alternativas para sacar petróleo evitando Ormuz; ahora el avance hutí amenaza precisamente esa segunda ruta.
Fuentes consultadas por Reuters aseguran que asesores y armamento iraníes contribuyeron al avance hutí sobre Mocha. Teherán ha negado dirigir militarmente al movimiento.
Para República Dominicana, la consecuencia potencial es directa: combustibles más caros, mayores subsidios públicos, incremento del transporte y nuevas presiones sobre alimentos y electricidad.
Puerto Plata, RD Herald. – Una controversia ha surgido en la comunidad educativa de Puerto Plata ante la decisión de autoridades de la Regional y del Distrito Educativo de no permitir que la Escuela de Inicial y Primaria Olivia Capellán ocupe el nuevo plantel que, según denuncian miembros de la comunidad educativa, fue construido, presupuestado, equipado y hasta rotulado específicamente para albergar ese centro.
La situación resulta particularmente preocupante debido a que la nueva infraestructura se encuentra terminada, amueblada y equipada, y está prevista su inauguración para el próximo 18 de septiembre de 2026, con la presencia del presidente de la República.
Sin embargo, pese a que el edificio lleva formalmente el nombre de Escuela Olivia Capellán, se pretende que las instalaciones sean utilizadas para alojar al Liceo Antera Mota, como respuesta a los problemas de infraestructura que desde hace tiempo afectan a ese centro de educación secundaria.
La medida ha provocado cuestionamientos entre integrantes de la comunidad educativa, quienes consideran que se estaría intentando resolver una crisis creando otra.
Un plantel diseñado específicamente para Inicial y Primaria
Uno de los principales argumentos contra la decisión es que el nuevo centro no fue concebido como un liceo.
La infraestructura de la Escuela Olivia Capellán fue diseñada tomando en consideración las necesidades particulares de los estudiantes de Educación Inicial y Primaria.
Parte de sus pabellones, aulas, mobiliario y servicios sanitarios están adaptados específicamente para niños pequeños, incluyendo estudiantes de Preprimaria, generalmente de entre cinco y seis años.
Mesas y sillas de dimensiones especiales, sanitarios adecuados para la primera infancia y espacios concebidos pedagógicamente para ese nivel forman parte de una inversión pública realizada con una finalidad específica.
Utilizar esas instalaciones para estudiantes de secundaria podría significar que una parte importante de ese equipamiento no pueda ser aprovechada adecuadamente.
Además, existe preocupación por el eventual deterioro, abandono o pérdida de mobiliario adquirido específicamente para niños de Inicial y los primeros grados de Primaria.
En consecuencia, la controversia no se limita simplemente a determinar qué escuela utilizará un edificio.
También plantea interrogantes sobre la planificación y el uso eficiente de los recursos públicos destinados a la educación.
Niños de Preprimaria continuarían sin espacio
Existe otro elemento todavía más sensible.
Durante años, la Escuela Olivia Capellán ha tenido que desarrollar sus actividades académicas dentro de las instalaciones del Liceo José Dubeau, una situación que originalmente podía manejarse debido a la organización que tenía entonces el centro de secundaria.
En aquellos años, el Liceo José Dubeau funcionaba únicamente durante la tanda matutina.
Eso permitía que, una vez terminadas las clases de secundaria, los estudiantes de la Escuela Olivia Capellán utilizaran las instalaciones durante el turno vespertino.
Los dos grupos no coincidían.
Por tanto, aunque la Olivia Capellán carecía de un plantel propio, existía una separación práctica entre estudiantes de Primaria y Secundaria.
Pero esa realidad cambió.
La reforma educativa provocó una situación completamente diferente
Hace aproximadamente ocho o nueve años, la reestructuración curricular del sistema educativo dominicano produjo importantes modificaciones en la distribución de los niveles.
Los antiguos séptimo y octavo grados de Primaria pasaron a formar parte del Nivel Secundario, convirtiéndose en primero y segundo de Secundaria.
La transformación aumentó considerablemente la matrícula y la necesidad de espacios en numerosos liceos del país.
El José Dubeau no fue la excepción.
Ante el crecimiento de la población estudiantil y la demanda de aulas, el liceo tuvo que comenzar a funcionar también durante la tanda vespertina.
A partir de ese momento surgió un problema que continúa hasta hoy:
niños de Primaria comenzaron a compartir simultáneamente aulas, pasillos, baños y otras áreas comunes con adolescentes y jóvenes del Nivel Secundario.
Una convivencia que, de acuerdo con los denunciantes, ha generado durante años dificultades de organización, seguridad y funcionamiento académico.
La Olivia Capellán terminó perdiendo el Nivel Inicial
Las consecuencias fueron todavía más profundas.
Ante la falta de espacios adecuados y las condiciones creadas por la convivencia dentro del liceo, la Escuela Olivia Capellán dejó de impartir el Nivel Inicial.
Esto afectó directamente a numerosas familias de la comunidad que necesitaban inscribir a sus hijos desde Preprimaria.
Precisamente por eso, la construcción del nuevo centro generó grandes expectativas.
Por primera vez después de años funcionando en instalaciones prestadas, la Olivia Capellán tendría un espacio propio y podría recuperar plenamente su oferta educativa, incluyendo la enseñanza para los niños más pequeños.
Muchas familias albergan ahora la esperanza de poder matricular a sus hijos desde temprana edad en el nuevo plantel.
Pero esa posibilidad vuelve a quedar amenazada si finalmente el edificio es destinado a estudiantes de secundaria.
Una crisis no debería resolverse creando otra
Nadie cuestiona la necesidad de encontrar una solución urgente a los problemas de infraestructura que enfrenta el Liceo Antera Mota.
Sus estudiantes también tienen derecho a recibir docencia en instalaciones seguras, adecuadas y dignas.
El cuestionamiento es otro:
¿Debe resolverse la crisis de un centro educativo quitándole a otro una escuela construida específicamente para atender sus propias necesidades?
La comunidad educativa entiende que corresponde al Ministerio de Educación encontrar una solución definitiva para el Antera Mota sin sacrificar una obra concebida para la Educación Inicial y Primaria.
Los denunciantes también señalan que desde hace tiempo circulan en Puerto Plata rumores relacionados con posibles intereses particulares alrededor de los terrenos del Liceo Antera Mota.
Sin embargo, RD Herald no ha podido verificar de manera independiente esas versiones, por lo que deben ser consideradas como señalamientos que requieren aclaración de las autoridades correspondientes.
Una escuela terminada, equipada y hasta rotulada
Ese es quizás el elemento que provoca mayor incomprensión.
No se trata de un proyecto todavía sobre planos.
El plantel está construido.
Está equipado.
Está amueblado.
Y, según la denuncia, está oficialmente identificado con el nombre de Escuela Olivia Capellán.
Su inauguración está prevista para el próximo 18 de septiembre.
Por eso, padres, docentes y comunitarios reclaman que las autoridades educativas expliquen públicamente por qué una infraestructura concebida para la Olivia Capellán no sería entregada a la comunidad escolar para la cual fue construida.
También consideran necesario que se informe cuál será entonces la solución definitiva para los estudiantes del centro, después de tantos años funcionando dentro de las instalaciones del Liceo José Dubeau.
La inauguración del 18 de septiembre pone fecha al conflicto
La proximidad de la inauguración aumenta la urgencia.
Faltan pocos días para que las puertas del nuevo plantel sean abiertas oficialmente.
Pero todavía existe incertidumbre sobre quiénes serán finalmente los estudiantes que ocuparán sus aulas.
La comunidad educativa espera que antes de la ceremonia las autoridades del Ministerio de Educación revisen la situación y ofrezcan una respuesta que respete la finalidad original de la obra y, al mismo tiempo, encuentre una solución adecuada para el Liceo Antera Mota.
Porque después de tantos años compartiendo espacios, la Escuela Olivia Capellán finalmente tiene frente a ella un edificio construido para llamarlo suyo.
La paradoja es que el nombre Olivia Capellán ya está colocado en el nuevo plantel. Lo que todavía no está claro es si a sus propios estudiantes les permitirán entrar.
La mañana del 19 de septiembre, Ciudad de México practicó cómo responder a un gran terremoto en memoria de la tragedia de 1985. A la 1:14 de la tarde, un sismo real de magnitud 7.1 comenzó a derribar edificios. La coincidencia quedó grabada como uno de los episodios más estremecedores de la historia reciente mexicana.
Ciudad de México, RD Herald. – La mañana del 19 de septiembre de 2017, millones de mexicanos volvieron a escuchar un sonido que formaba parte de la memoria colectiva de su país: la alerta utilizada para realizar el tradicional simulacro de terremoto.
No era una fecha cualquiera.
Exactamente 32 años antes, el 19 de septiembre de 1985, un devastador terremoto de magnitud 8.1 había golpeado México, provocando miles de muertes y transformando para siempre la cultura de prevención sísmica del país.
Por eso, cada aniversario se había convertido en una jornada para recordar, pero también para practicar.
A las 11:00 de la mañana de aquel martes, la Ciudad de México activó su simulacro. Sonaron altavoces y sistemas de alerta; trabajadores abandonaron oficinas, estudiantes participaron en evacuaciones y organismos de emergencia practicaron los procedimientos previstos para una catástrofe real.
La gente regresó después a sus escritorios.
Los estudiantes volvieron a las aulas.
Las oficinas retomaron su actividad.
El simulacro había terminado.
Nadie podía imaginar que poco más de dos horas después ya no habría que simular absolutamente nada.
A la 1:14 de la tarde comenzó el verdadero terremoto
A las 13:14:39 horas, la tierra comenzó a moverse.
El Servicio Sismológico Nacional registró un terremoto de magnitud 7.1, con epicentro unos ocho kilómetros al noroeste de Chiautla de Tapia, Puebla, y una profundidad aproximada de 51 kilómetros.
La sacudida alcanzó con enorme fuerza a Ciudad de México y afectó también a Morelos, Puebla, Estado de México, Guerrero, Oaxaca y Tlaxcala.
Esta vez no había actores.
No había observadores calificando el ejercicio.
No había una hora previamente anunciada para abandonar los edificios.
Era real.
En cuestión de segundos comenzaron a colapsar estructuras, se interrumpió el servicio eléctrico en amplias zonas, fallaron comunicaciones y miles de personas salieron desesperadamente hacia las calles.
La coincidencia resultaba difícil de procesar: México acababa de practicar exactamente aquello que estaba ocurriendo.
“El terremoto nos tomó por sorpresa”
En las oficinas de Univision México ocurrió algo que ilustró perfectamente la diferencia entre un simulacro y una emergencia verdadera.
Durante el ejercicio de la mañana, los trabajadores habían tenido tiempo para reaccionar siguiendo las instrucciones previstas.
Dos horas después, la situación fue completamente distinta.
La periodista Janet Cacelín relató posteriormente que en la oficina no tuvieron los aproximadamente 30 segundos de anticipación a los que estaban acostumbrados. Primero sintieron el movimiento y entonces comprendieron que aquello no era otro ejercicio.
Existe una explicación técnica importante.
El sistema mexicano de alerta sísmica está diseñado para detectar un terremoto mediante estaciones cercanas al lugar donde comienza la ruptura y transmitir rápidamente la advertencia hacia ciudades que todavía no han recibido las ondas sísmicas más fuertes.
Pero en 2017 el epicentro estaba relativamente cerca de Ciudad de México.
El Servicio Geológico de Estados Unidos explicó posteriormente que la advertencia llegó después de que el movimiento ya había comenzado, precisamente debido a esa cercanía.
Es decir, no se trataba simplemente de que el sistema hubiese dejado de funcionar.
La naturaleza había reducido dramáticamente el tiempo disponible para avisar.
Edificios comenzaron a caer
El terremoto produjo escenas devastadoras.
Edificios completos colapsaron mientras enormes columnas de polvo cubrían calles de la capital. Personas salieron de oficinas, viviendas y comercios buscando espacios abiertos mientras comenzaban las primeras operaciones de rescate.
La electricidad se interrumpió para millones de usuarios.
Un informe preliminar del Gobierno mexicano señalaba al día siguiente que 4.84 millones de personas habían sufrido afectaciones en el suministro eléctrico y que más de 1,300 lesionados habían recibido atención médica o prehospitalaria.
Pero la dimensión definitiva de la tragedia sería todavía mayor.
Las cifras oficiales recopiladas posteriormente por el Centro Nacional de Prevención de Desastres establecieron 369 fallecidos: 228 en Ciudad de México, 74 en Morelos, 45 en Puebla, 15 en el Estado de México, seis en Guerrero y uno en Oaxaca.
Los daños fueron estimados en alrededor de 62,099 millones de pesos mexicanos.
Otra vez un 19 de septiembre
Para los mexicanos había un elemento emocional imposible de separar de la tragedia.
Había ocurrido el mismo día.
El terremoto de 1985 comenzó el 19 de septiembre.
El terremoto de 2017 ocurrió el 19 de septiembre.
Y, como consecuencia precisamente de la primera tragedia, aquella misma mañana de 2017 la población había realizado un simulacro.
La coincidencia alimentó durante años preguntas sobre septiembre y los terremotos en México.
Sin embargo, las autoridades científicas han insistido en una cuestión fundamental: los terremotos no pueden predecirse y no existe una “temporada de terremotos” en septiembre. Que varios grandes eventos hayan ocurrido en fechas próximas constituye una coincidencia, no un patrón que permita anticipar futuros sismos.
Una lección que trasciende a México
Un simulacro puede parecer rutinario.
Puede interrumpir una mañana de trabajo.
Puede provocar que alguien piense que nunca tendrá que utilizar realmente lo aprendido.
México demostró el 19 de septiembre de 2017 exactamente lo contrario.
A las 11:00 de la mañana, millones de personas practicaban qué hacer durante un terremoto.
A la 1:14 de la tarde, la naturaleza les tomó el examen sin avisar.
La tragedia también demostró los límites de la tecnología. Una alerta temprana puede proporcionar segundos valiosísimos cuando existe suficiente distancia entre el epicentro y una ciudad, pero ningún sistema puede garantizar siempre esos segundos.
Por eso la preparación sigue dependiendo también de saber cómo reaccionar cuando la primera alerta es el propio suelo moviéndose debajo de los pies.
México aprendió esa lección de la manera más dolorosa.
El 19 de septiembre de 2017 comenzó recordando un terremoto del pasado mediante un simulacro. Apenas dos horas después, terminó escribiendo la historia de otro.
Sochi, RD Herald. – La guerra de Ucrania alcanzó durante la noche uno de los lugares más simbólicos de la costa rusa cuando drones navales atacaron Sochi, el famoso balneario del mar Negro que organizó los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014 y donde el presidente Vladimir Putin posee una residencia oficial.
Las autoridades de la región de Krasnodar informaron que ocho personas resultaron heridas y parte de la infraestructura de playa sufrió daños durante el ataque ocurrido la noche del miércoles.
Reuters verificó imágenes difundidas en redes sociales en las que pueden observarse disparos y posteriormente una explosión cerca del paseo marítimo de Sochi.
En la grabación también se escuchan gritos de personas que se encontraban en la zona.
Las autoridades rusas atribuyeron el ataque a drones marítimos.
Ucrania no había asumido públicamente responsabilidad en la información disponible durante las primeras horas de este jueves.
Una guerra que viaja por el mar
Ucrania utiliza casi diariamente drones aéreos para atacar objetivos dentro de Rusia.
Pero los ataques realizados mediante vehículos navales no tripulados son considerablemente menos frecuentes.
Estos aparatos navegan muy cerca de la superficie del agua y pueden transportar explosivos hasta objetivos situados a cientos de kilómetros.
Kyiv ya los ha utilizado ampliamente contra buques rusos e instalaciones militares en Crimea y otras áreas del mar Negro.
El ataque contra Sochi demuestra hasta dónde puede extenderse ahora esa capacidad.
La ciudad está situada sobre la costa oriental del mar Negro y durante décadas fue uno de los principales destinos turísticos rusos.
También posee un significado político.
Putin mantiene allí una residencia presidencial y Sochi fue utilizada por Moscú como vitrina internacional durante los Juegos Olímpicos de Invierno de 2014.
Poco después de aquellas Olimpiadas, Rusia anexó Crimea.
Doce años más tarde, la guerra derivada de aquel conflicto acaba de alcanzar las playas de la misma ciudad olímpica.
La distancia entre el frente ucraniano y Sochi parecía suficiente para mantener la guerra lejos de sus turistas. Los drones navales demostraron anoche que esa distancia ya no garantiza nada.
Santo Domingo, RD Herald. – El arancel de 12.5 % aplicado por Estados Unidos a productos dominicanos está pasando de ser una disputa comercial entre gobiernos a convertirse en una preocupación directa del sector empresarial nacional.
Representantes del Consejo Nacional de la Empresa Privada y de la Asociación de Industrias de la República Dominicana advirtieron que, si la medida permanece vigente durante un período prolongado, puede afectar la capacidad de las empresas dominicanas para competir y exportar hacia su mercado más importante.
El presidente del Conep, Celso Juan Marranzini, fue particularmente claro:
mantener el arancel en el mediano y largo plazo podría reducir la capacidad exportadora dominicana hacia Estados Unidos y agravar el déficit comercial.
El presidente Luis Abinader había elevado el tono del reclamo esta misma semana.
El mandatario informó que su Gobierno comunicó al Departamento de Estado y a la Embajada estadounidense su inconformidad y sostuvo que República Dominicana no está recibiendo un tratamiento “justo y recíproco”.
La aspiración dominicana es regresar al tratamiento arancelario de 0 %.
El momento es especialmente delicado
La controversia llega precisamente cuando las exportaciones dominicanas están atravesando uno de sus mejores períodos.
Entre enero y julio de 2026, las ventas al exterior alcanzaron un récord de US$9,277 millones, aproximadamente 12 % más que durante igual período de 2025.
El país posee cinco acuerdos comerciales que permiten acceso preferencial a mercados que agrupan más de 800 millones de consumidores.
Pero Estados Unidos continúa siendo fundamental.
Por eso un impuesto de 12.5 % puede cambiar los cálculos de una empresa dominicana que compite contra productores de otros países.
El precio final aumenta.
El margen del exportador disminuye.
Y determinados compradores pueden comenzar a buscar proveedores alternativos.
El sector empresarial confía en que las negociaciones con Washington produzcan avances durante los próximos meses.
Pero advierte que el tiempo importa.
República Dominicana está exportando más que nunca. El problema es que precisamente ahora su principal socio comercial acaba de colocar un impuesto de 12.5 % delante de una parte de esas exportaciones.
Kyiv, RD Herald. – La guerra entre Rusia y Ucrania está entrando cada vez más profundamente en la infraestructura que permite mover vehículos, mercancías y ejércitos, y este jueves alcanzó por primera vez una estación de combustible dentro de la propia capital ucraniana.
Fuerzas rusas atacaron una estación de servicio de Ukrnafta ubicada en el suroeste de Kyiv, dejando cuatro personas heridas, provocando un incendio, destruyendo al menos un vehículo y causando daños a un edificio cercano.
El alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko, confirmó el ataque.
La petrolera estatal ucraniana aseguró que la estación no poseía valor militar y calificó la acción como un ataque contra civiles.
Pero existe un contexto más amplio.
Durante los últimos meses, Rusia ha atacado aproximadamente 300 estaciones de combustible ucranianas, principalmente en las regiones orientales próximas al frente.
Hasta ahora Kyiv había quedado relativamente fuera de esa campaña específica.
Este jueves dejó de estarlo.
La gasolina se convierte en arma
El combustible es una infraestructura esencial durante cualquier guerra.
Alimenta automóviles civiles.
Pero también camiones militares, ambulancias, generadores, maquinaria y sistemas logísticos.
Rusia destruyó gran parte de los principales depósitos petroleros de Ucrania durante las primeras etapas de la invasión, provocando una crisis nacional de combustible que obligó a Kyiv a reorganizar completamente su red de suministro.
Ucrania ha respondido utilizando drones de largo alcance contra refinerías, tanqueros, instalaciones ferroviarias y depósitos rusos.
Esos ataques han contribuido a provocar problemas de abastecimiento en determinadas regiones de Rusia y territorios ocupados.
Mientras tanto, Kyiv lleva casi dos semanas sometida a ataques prácticamente continuos con drones propulsados por motores a reacción, dirigidos especialmente contra almacenes e instalaciones industriales.
La guerra que comenzó destruyendo tanques y posiciones militares continúa desplazándose hacia aquello que mantiene funcionando una economía.
Electricidad.
Ferrocarriles.
Depósitos.
Refinerías.
Y ahora estaciones donde cualquier ciudadano llena el tanque de su automóvil.
Este jueves la batalla por el combustible llegó directamente a una bomba de gasolina dentro de Kyiv.
Saná/Riad, RD Herald. – La guerra de Medio Oriente abrió este jueves un escenario capaz de transformar una crisis petrolera en una amenaza mucho mayor contra las principales rutas marítimas del comercio mundial.
Las fuerzas hutíes de Yemen tomaron la histórica ciudad portuaria de Mocha, sobre el mar Rojo, y avanzan hacia posiciones cada vez más próximas al estratégico estrecho de Bab el-Mandeb, según información recopilada por Reuters.
El movimiento posee enorme importancia geopolítica.
Bab el-Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y constituye una de las principales puertas utilizadas por barcos que navegan entre Asia y Europa a través del canal de Suez.
Y la ofensiva ocurre precisamente cuando el otro gran cuello de botella energético de la región —el estrecho de Ormuz— está funcionando a una fracción de su capacidad normal debido a la guerra entre United States e Iran.
Mocha cambia el tablero
Los hutíes no se limitaron a ocupar una ciudad.
Su avance les proporciona una posición estratégica sobre la costa del mar Rojo.
Las fuerzas del Gobierno yemení respaldadas por Arabia Saudita han sido empujadas hacia Dhubab, directamente sobre Bab el-Mandeb y frente a la isla de Perim.
Eso acerca nuevamente la guerra a una ruta por la que circulan petróleo, gas, contenedores, alimentos y mercancías destinadas a mercados de todo el planeta.
La ofensiva se produce además después de los ataques hutíes contra ciudades e instalaciones petroleras sauditas que dejaron decenas de heridos y provocaron una respuesta militar de Riad.
Más de 20,000 civiles han tenido que abandonar sus hogares durante los últimos días debido a los combates en Yemen.
Ormuz por un lado; Bab el-Mandeb por el otro
Ahí está la verdadera dimensión de esta noticia.
Irán posee enorme capacidad para afectar el tránsito por Ormuz.
Los hutíes, aliados de Teherán, se acercan ahora a posiciones desde las cuales pueden aumentar la presión sobre Bab el-Mandeb.
Si ambos corredores sufrieran interrupciones importantes simultáneamente, las consecuencias podrían alcanzar rápidamente al comercio internacional.
Muchos barcos tendrían que evitar el mar Rojo y navegar alrededor del cabo de Buena Esperanza, en África, aumentando días de viaje, consumo de combustible, costos de seguros y precios de los fletes.
El petróleo Brent permanece por encima de US$100 por barril, después de que los ataques entre Estados Unidos e Irán redujeran el flujo petrolero por Ormuz desde niveles de hasta nueve millones de barriles diarios a aproximadamente dos millones.
Para República Dominicana, el problema no es lejano.
Cada incremento en petróleo, fletes y seguros termina aumentando el costo de importar combustibles y mercancías.
La guerra ya puso una mano sobre Ormuz. El avance hutí hacia Bab el-Mandeb amenaza con colocar la otra sobre el mar Rojo. Y entre ambos pasos navega una parte fundamental del comercio mundial.
Kyiv/Odesa, RD Herald. – Rusia lanzó este miércoles una nueva oleada de drones contra Ukraine, alcanzando un cruce fronterizo con Moldova y edificios en Kyiv apenas días después de los últimos esfuerzos diplomáticos estadounidenses para buscar una salida a la guerra.
Dos civiles murieron y otros tres resultaron heridos cuando drones rusos impactaron el paso fronterizo de Starokozache, en la región de Odesa, según las autoridades locales.
El ataque provocó un gran incendio y obligó a suspender temporalmente el tránsito de personas y vehículos por el cruce.
La ubicación tiene particular importancia porque se encuentra directamente en la frontera entre Ucrania y Moldova, un país que no participa militarmente en la guerra pero que ha vivido bajo constante preocupación por la posibilidad de que el conflicto alcance su territorio.
Al mismo tiempo, drones rusos volvieron a atacar Kyiv.
Uno de ellos impactó un edificio residencial de 16 pisos y provocó un incendio. En este último episodio no se reportaron víctimas en el inmueble.
Los ataques volvieron después de los negociadores
La nueva ofensiva tiene un contexto político especialmente significativo.
Rusia había realizado una breve pausa en sus ataques sobre Kyiv coincidiendo con la visita de los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner, quienes viajaron primero a Moscú y posteriormente a la capital ucraniana intentando impulsar una nueva negociación.
Poco después de su salida, los bombardeos regresaron.
Cinco personas habían muerto en ataques anteriores contra Kyiv después de esa breve interrupción.
Ucrania intenta ahora reforzar dramáticamente sus defensas.
El ministro de Defensa informó que Kyiv está contratando aproximadamente 1,000 misiles Patriot con apoyo de sus aliados y financiamiento europeo, aunque gran parte de esas entregas llegará durante los próximos años.
Por eso Ucrania pide simultáneamente a sus socios que entreguen inmediatamente misiles procedentes de sus propios inventarios.
La guerra presenta así dos velocidades completamente diferentes.
La diplomacia habla de meses y años.
Los drones llegan todas las noches.
Washington intenta encontrar una fórmula para terminar la guerra; Ucrania intenta conseguir mil misiles para sobrevivir mientras esa fórmula aparece.
Teherán/Washington, RD Herald. – La guerra entre United States e Iran entró este miércoles en una de sus fases más peligrosas después de que ambos países protagonizaran la mayor oleada de ataques contra embarcaciones desde que comenzó el conflicto hace seis meses, llevando finalmente el petróleo Brent por encima de los US$100 por barril.
Fuerzas estadounidenses hundieron cinco petroleros iraníes en respuesta a ataques con misiles contra una embarcación de la Marina de Estados Unidos.
La reacción de Teherán fue inmediata.
Irán atacó diez embarcaciones próximas al estrecho de Ormuz y lanzó misiles balísticos contra una base militar estadounidense en Jordania. Las versiones de Washington, Teherán y Amán difieren respecto a la magnitud de algunos daños, por lo que determinadas afirmaciones militares todavía requieren confirmación independiente.
Pero el efecto sobre los mercados ya es perfectamente medible.
El Brent superó durante las operaciones de este miércoles los US$100 por barril por primera vez desde el 24 de julio, después de acumular un incremento aproximado de 25 % desde comienzos de agosto.
Ormuz se convierte en una carretera de millones de dólares
La situación alrededor del estrecho ha alcanzado niveles extraordinarios.
Un ejecutivo de la Emirates National Oil Company reveló este miércoles que solamente asegurar y transportar un cargamento a través de Ormuz puede representar ahora entre US$10 millones y US$20 millones adicionales.
El seguro de carga puede alcanzar entre 5 % y 6 % de su valor, mientras la prima adicional por riesgo de guerra puede llegar hasta 10 %.
Algunos operadores incluso están decidiendo navegar sin seguro.
Otros armadores simplemente se niegan a entrar.
La consecuencia es una reducción de barcos disponibles y la utilización de rutas más largas y costosas.
Y ahora existe un segundo frente.
Los hutíes respaldados por Irán atacaron el martes varias ciudades de Arabia Saudita y alcanzaron infraestructura petrolera, dejando 73 heridos, mientras Riad respondió atacando posiciones hutíes en Yemen.
Eso significa que la preocupación energética ya no se limita a Ormuz.
También comienza a extenderse hacia Arabia Saudita y las rutas del mar Rojo.
Para RD, US$100 es una cifra peligrosa
República Dominicana depende de las importaciones de combustibles y el Gobierno ya ha destinado alrededor de RD$30,000 millones durante 2026 para amortiguar el aumento internacional.
Solamente durante la semana del 5 al 11 de septiembre está utilizando otros RD$1,294.5 millones para mantener congelados la gasolina regular y premium, gasoil regular y óptimo, GLP y gas natural.
Hasta ahora esa política ha evitado que el consumidor dominicano reciba completamente el golpe.
Pero el petróleo a US$100 aumenta considerablemente la presión fiscal si la guerra continúa.
La crisis acaba de cruzar una barrera psicológica y económica. Ya no hablamos de la posibilidad de que el petróleo llegue a US$100. Este miércoles llegó. Y cada día que permanezca allí hará más costoso mantener congelados los combustibles dominicanos.
Kiev, RD Herald. – Rusia reanudó este martes sus ataques contra la capital ucraniana apenas terminada la pausa acordada para facilitar la visita de los enviados estadounidenses que intentan impulsar nuevas negociaciones para terminar la guerra.
Misiles balísticos y otros proyectiles alcanzaron Kiev durante la madrugada, dejando al menos cinco muertos y cerca de 30 heridos, según las autoridades locales.
Los ataques provocaron daños en edificios residenciales, una escuela, una clínica, dormitorios, almacenes y una estación de televisión.
La ofensiva resulta especialmente significativa porque ocurrió después de que Steve Witkoff y Jared Kushner abandonaran la región tras reunirse tanto con Vladimir Putin como con Volodymyr Zelenskyy.
Zelenski aseguró posteriormente que los enviados estadounidenses habían presentado “ideas decentes” para reactivar las negociaciones y que se estudia la posibilidad de celebrar una futura cumbre trilateral en Turquía, Emiratos Árabes Unidos, Suiza u otro país.
Pero los acontecimientos de hoy muestran la enorme distancia entre diplomacia y realidad militar.
Los ataques rusos alcanzaron también otras ocho regiones ucranianas, mientras Ucrania respondió con operaciones de drones contra objetivos rusos.
Uno de los principales obstáculos continúa siendo el Donbás: Moscú reclama territorios que no controla completamente, mientras Kiev rechaza cederlos y exige garantías internacionales de seguridad.