Saná/Riad, RD Herald. – La crisis que amenaza las principales rutas energéticas del planeta dio este viernes un nuevo y peligroso salto después de que los hutíes de Yemen tomaran la isla de Mayun, también conocida como Perim, situada dentro del estrecho de Bab el-Mandeb, mientras Arabia Saudita respondió con ataques aéreos contra posiciones rebeldes en Mocha.
La información fue confirmada por Associated Press, que señala que la ofensiva representa uno de los avances territoriales más importantes logrados por los hutíes durante los últimos años.
Mayun no es simplemente otra isla yemení.
Está situada exactamente donde el mar Rojo se estrecha antes de encontrarse con el golfo de Adén.
Por allí navegan petroleros, portacontenedores y buques comerciales que conectan Asia con Europa a través del canal de Suez.
Su posición convierte el lugar en una especie de puerta marítima natural.
Arabia Saudita contraataca
La respuesta saudita llegó desde el aire.
Aviones de la coalición encabezada por Riad bombardearon el aeropuerto de Mocha, ciudad portuaria tomada recientemente por los hutíes. Las primeras informaciones no reportaban víctimas en esos ataques.
La ofensiva hutí había comenzado días antes con la captura de Mocha y un avance hacia el sur por la costa occidental de Yemen.
Ahora la toma de Mayun acerca todavía más al movimiento respaldado por Irán a la navegación internacional.
Más de 46,000 personas han abandonado Mocha como consecuencia de la nueva escalada.
El tránsito marítimo por Bab el-Mandeb ya había disminuido aproximadamente 60 % debido a anteriores ataques hutíes contra embarcaciones.
La preocupación internacional es que la situación empeore precisamente cuando el estrecho de Ormuz continúa afectado por el enfrentamiento entre United States e Iran.
Esto coloca al comercio internacional ante una situación extraordinaria:
dos de las rutas marítimas energéticas más importantes del planeta están simultáneamente bajo presión militar.
Ormuz al este de la península arábiga.
Bab el-Mandeb al oeste.
La situación también afecta directamente a Arabia Saudita, que había aumentado su dependencia de los puertos del mar Rojo para exportar petróleo ante las dificultades existentes en Ormuz.
Para países importadores como República Dominicana, cualquier interrupción prolongada significa petróleo más caro, transporte marítimo más costoso y mayor presión sobre los precios internos.
Ayer los hutíes estaban acercándose al estrecho. Hoy ya poseen una isla dentro de él. Esa diferencia geográfica puede convertirse en una enorme diferencia económica para el resto del mundo.





