Terror y terrorismo

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Terrorismo: dominación por el terror Sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror. ¿Cuál es la diferencia entre terrorismo y violencia encaminada a obtener dinero, ventaja económica, mediante el uso de la fuerza si ambos emplean los mismos métodos? La imposición del terror tiene distintas vertientes y distintos modos de ejercicio.

Primero los atracos, los asaltos, el robo de carteras y teléfonos celulares se realizaban en los barrios periféricos de Santo Domingo, hoy la delincuencia, el crimen y el terror, carecen de fronteras dentro de la gran ciudad. El terrorismo impuesto por los criminales es tal, que difícilmente usted encuentre una familia de Santo Domingo que uno de sus miembros no haya sido víctima de un asalto, de un atraco, de un robo.
Los actos de terror que persiguen sembrar temor obtienen sus resultados temporalmente y fuerzan a la sociedad a buscar respuestas, que se convierten en otros actos violentos, que sirven para combatir el terror con una violencia de un origen diferente.

La violencia con que se ejerce la criminalidad provoca una respuesta que se convierte, a corto y a largo plazos, en una espiral indetenible. El terror persigue distintos propósitos, distintos fines, distintos propósitos, todos los cuales conllevan una dosis de violencia directamente proporcional a los objetivos que se persiguen. El terrorismo tiene tantas facetas como intereses muevan la acción de los hombres, en la búsqueda de un resultado que se persigue del modo violento cuando han sido cerradas todas las posibles formas pacíficas de participación.

Ese tipo de violencia ha sido practicado, justificado y llevado a cabo a lo largo de la historia de la humanidad con fines y metas muy claras relacionadas con el poder. El terrorismo es, pues, un arma política de búsqueda de soluciones mediante la imposición de las ideas, sin respetar los intereses, las intenciones y los deseos de los demás. Es practicar la política de o conmigo o contra mí y si no me acompañas sufrirás las peores consecuencias.

El terrorismo pervierte la vida de las sociedades que lo sufren al punto de modificar la conducta de las naciones puesto que el temor acorrala a las personas, las obliga a permanecer en casa mientras los terroristas se adueñan de las calles, atacan los lugares de diversión, impiden o dificultan las reuniones de mucha gente por temor a ser víctimas de un atentado. El terrorismo apuesta a la disolución, acorrala las voluntades y las personas, impide el libre ejercicio de los derechos y obliga a modifica los modos de vida.
El terror impuesto por la criminalidad campante por su irrespeto a todo, fuerza a parafrasear a “Los Guaraguaos”. Estamos prisioneros carcelero, tú de estos barrotes, yo del miedo”.