Teherán, RD Herald. – Irán aseguró que mantiene “control total” sobre el estrecho de Ormuz, contradiciendo directamente la versión estadounidense de que la estratégica vía marítima se encuentra abierta y aumentando nuevamente la incertidumbre sobre el suministro energético mundial.
La Guardia Revolucionaria iraní sostiene que las restricciones continuarán mientras Estados Unidos mantenga determinadas operaciones militares y no cumpla las condiciones exigidas por Teherán para alcanzar un acuerdo.
Pero la presión estadounidense está produciendo simultáneamente un enorme costo dentro de Irán.
El presidente Masoud Pezeshkian reconoció una caída de aproximadamente 35 % en el comercio exterior iraní, mientras la inflación se ha disparado hasta alrededor de 66 %, según Reuters.
Washington ha ampliado las sanciones y advertido a compañías e instituciones financieras internacionales sobre las consecuencias de mantener determinados negocios con Irán.
A pesar del enfrentamiento, los canales diplomáticos no están completamente cerrados. Qatar continúa promoviendo conversaciones para recuperar las condiciones anteriores a la ruptura de los entendimientos entre Washington y Teherán.
El conflicto demuestra así una paradoja: Irán conserva capacidad para afectar una de las principales arterias energéticas del planeta, pero hacerlo también está profundizando su propia crisis económica.
Para República Dominicana, Ormuz continúa siendo una noticia de interés directo por su capacidad de influir sobre petróleo, combustibles, transporte y generación eléctrica.

