Nueva York, RD Herald. – El presidente Luis Abinader volvió a colocar la crisis de Haití frente a la comunidad internacional durante su intervención del miércoles ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
El mandatario reclamó que las decisiones internacionales adoptadas para enfrentar la violencia haitiana sean acompañadas finalmente por personal, recursos y capacidad operativa suficientes.
“Lo que el Consejo aprobó necesita ahora los medios para cumplirse”, expresó durante su intervención.
Abinader planteó tres acciones principales: completar el despliegue de la fuerza internacional autorizada para combatir las bandas, hacer cumplir efectivamente el embargo internacional de armas y aplicar sanciones contra quienes financian o protegen las estructuras criminales.
También reclamó fortalecer la Policía, las Fuerzas Armadas y el sistema judicial haitianos.
El planteamiento dominicano adquiere especial relevancia porque la violencia ya no permanece concentrada únicamente en Puerto Príncipe.
Investigaciones recientes han documentado el desplazamiento de las bandas hacia zonas rurales, donde utilizan pequeñas unidades móviles para realizar secuestros, robos, bloqueos de carreteras y ataques rápidos contra comunidades.
Para República Dominicana, la expansión territorial de las organizaciones armadas constituye un problema particularmente sensible por la frontera terrestre compartida y por las consecuencias migratorias, comerciales y de seguridad.
La intervención de Abinader reafirma la posición mantenida por Santo Domingo: la crisis haitiana requiere una respuesta internacional efectiva y República Dominicana no puede asumir por sí sola sus consecuencias.






