Santo Domingo, RD Herald. – Entre velas, flores, fotografías y oraciones, familiares, sobrevivientes y allegados de las víctimas del colapso de la discoteca Jet Set conmemoraron el primer aniversario de una de las tragedias más dolorosas de la historia reciente de la República Dominicana, en una jornada cargada de dolor, memoria y reclamos de justicia. Las actividades fueron organizadas en los alrededores del antiguo centro nocturno, convertido hoy en un símbolo de luto nacional y en un espacio de recogimiento para quienes aún cargan con las secuelas de aquella madrugada del 8 de abril de 2025.
Centenares de personas participaron en una vigilia realizada a la misma hora en que ocurrió el desplome, depositando velones, flores y otros detalles frente a las puertas del local, donde hace un año murieron 236 personas y más de 180 resultaron heridas durante una fiesta amenizada por el merenguero Rubby Pérez, quien también perdió la vida en el siniestro. La jornada tuvo un profundo tono de homenaje, pero también de denuncia, al reiterarse el llamado de los afectados para que el caso no quede impune.
El Movimiento Justicia Jet Set, integrado por sobrevivientes y familiares de fallecidos, tenía previsto desarrollar un acto conmemorativo en las ruinas de la discoteca, pero las fuertes lluvias que afectaron la capital obligaron a aplazar la actividad principal para el día siguiente. Aun así, el lugar se mantuvo como punto de encuentro para la expresión del duelo colectivo y para una manifestación silenciosa, pero firme, en demanda de respuestas judiciales.
La conmemoración también estuvo acompañada por medidas institucionales. La Alcaldía del Distrito Nacional dispuso duelo municipal y ordenó que las banderas ondearan a media asta este 8 de abril, en memoria de las víctimas. Además, en la zona fueron realizados preparativos especiales, con cierres parciales de calles, presencia policial y montaje logístico para vigilias, misas, testimonios y cantos en honor a los fallecidos.
El aniversario encuentra a muchas familias todavía marcadas por el dolor y la indignación, mientras el proceso judicial sigue abierto. Esta misma semana, en el inicio del juicio preliminar contra Antonio y Maribel Espaillat, propietarios del establecimiento, el Ministerio Público sostuvo que durante años se realizaron modificaciones estructurales sin notificar a ninguna institución competente, señalando presuntas negligencias graves en el mantenimiento y remodelación del inmueble.
De acuerdo con el expediente presentado por los fiscales, la acusación se sustenta en que las fallas estructurales habrían sido agravadas por intervenciones irregulares, sobrecarga y ausencia de controles adecuados. La audiencia fue recesada hasta el 20 de abril, en medio de un proceso que continúa despertando gran atención pública y profundas expectativas entre los afectados, muchos de los cuales insisten en que el país no puede permitir que una tragedia de tal magnitud quede reducida al olvido.
A un año del derrumbe, la tragedia del Jet Set sigue siendo una herida abierta en la conciencia nacional. La manifestación de este aniversario dejó claro que, más allá del homenaje a las víctimas, persiste una exigencia común entre familiares y sobrevivientes: que el recuerdo de los fallecidos vaya acompañado de verdad, responsabilidad y justicia.

