Washington / Teherán. Las negociaciones entre Estados Unidos e Irán siguen bajo máxima atención internacional, en medio de señales de avance diplomático y preocupación por una posible reactivación del conflicto en el Golfo Pérsico.
El asesor presidencial de Emiratos Árabes Unidos, Anwar Gargash, estimó en un 50 % las probabilidades de que Washington y Teherán logren un acuerdo, aunque advirtió que una simple tregua no sería suficiente si no se atienden las causas profundas de la crisis regional.
Uno de los puntos más sensibles continúa siendo el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula alrededor del 20 % del petróleo y gas natural licuado del mundo. Gargash alertó que cualquier intento de politizar o controlar esa vía marítima tendría consecuencias globales, especialmente para Europa y los mercados energéticos.
La tensión ocurre mientras ambos países mantienen diferencias sobre el programa nuclear iraní, sanciones, garantías de seguridad y el rol de Teherán en la región. Aunque hay señales de progreso, actores internacionales temen que un fracaso en las conversaciones pueda abrir la puerta a nuevos ataques o represalias.

