Saná, RD Herald. – La guerra en Yemen ha entrado en una nueva y peligrosa fase mientras miles de civiles abandonan sus comunidades para escapar de los enfrentamientos entre combatientes hutíes respaldados por Irán y fuerzas apoyadas por Arabia Saudita.
La Organización Internacional para las Migraciones estima que más de 100,000 yemeníes han sido desplazados por los combates recientes, la mayoría dentro del propio país.
Algunas familias han comenzado incluso a utilizar embarcaciones para atravesar el mar Rojo buscando refugio fuera de las zonas de combate.
La televisión controlada por los hutíes informó este jueves de nuevos ataques aéreos sauditas sobre la provincia de Hajjah, próxima a la frontera con Arabia Saudita, y en los alrededores de Taiz.
La crisis yemení ha dejado de ser únicamente un conflicto interno.
El avance de los hutíes hacia posiciones estratégicas del mar Rojo amenaza el tráfico marítimo en torno a Bab el-Mandeb, una de las rutas fundamentales para el comercio mundial.
El problema se combina con la situación del estrecho de Ormuz, donde el tránsito de buques se encuentra severamente reducido.
Una escalada simultánea en ambos pasos marítimos podría afectar el transporte mundial de petróleo, combustibles y mercancías entre Asia, Europa y América.






