Riad, RD Herald. – La crisis de Oriente Medio entró este miércoles en un terreno todavía más delicado después de que la coalición encabezada por Arabia Saudita informara que interceptó y destruyó un dron hutí al sur de La Meca, antes de que el aparato penetrara el espacio aéreo restringido de la ciudad más sagrada del islam.
El portavoz de la coalición saudita, Turki al-Malki, advirtió que la seguridad de La Meca constituye una “línea roja” y anticipó medidas de disuasión contra los hutíes, movimiento respaldado por Irán que controla amplias zonas de Yemen. Los hutíes niegan haber intentado atacar lugares religiosos.
La gravedad internacional del episodio aumenta por lo que está ocurriendo simultáneamente en el mar Rojo.
Los hutíes han conseguido importantes avances sobre fuerzas apoyadas por Arabia Saudita y se han aproximado al corredor marítimo de Bab el-Mandeb, uno de los pasos estratégicos para el comercio y el transporte mundial de petróleo.
El momento difícilmente podría ser más peligroso.
Con el tráfico petrolero ya severamente afectado por la crisis del estrecho de Ormuz, Arabia Saudita depende de sus rutas hacia el mar Rojo para colocar parte de su producción en los mercados internacionales. Una amenaza simultánea sobre Ormuz y Bab el-Mandeb colocaría bajo presión dos de las arterias marítimas energéticas más importantes del planeta.
Para República Dominicana, el asunto tiene consecuencias directas: cualquier nueva reducción de la oferta internacional de petróleo puede traducirse en mayores precios de combustibles, electricidad, transporte y alimentos.






