Santo Domingo, RD Herald. – República Dominicana se prepara para realizar el próximo martes 8 de septiembre uno de los mayores ejercicios nacionales de prevención de desastres de los últimos años: un simulacro simultáneo de evacuación por terremoto que comenzará a las 10:00 de la mañana.
El ejercicio busca medir la capacidad del país para reaccionar ante un movimiento sísmico de gran magnitud y permitirá evaluar los tiempos y procedimientos de evacuación en instituciones públicas, empresas privadas, escuelas, comunidades y hogares.
La prueba adquiere particular importancia porque República Dominicana está situada en una región tectónicamente activa.
Eso no significa que exista una predicción de terremoto para el martes ni para los días siguientes.
Los terremotos no pueden predecirse actualmente indicando fecha y hora.
El ejercicio es precisamente una preparación para un evento que puede ocurrir sin aviso.
Los teléfonos serán parte del simulacro
Una de las novedades previstas es la utilización de sistemas capaces de distribuir alertas de emergencia directamente hacia teléfonos móviles ubicados en determinadas zonas, complementando sirenas, alarmas institucionales y otros mecanismos de aviso.
La intención es comprobar no solamente cómo evacúa la población, sino también cómo se comunica una emergencia a millones de personas en pocos segundos.
El simulacro permitirá identificar problemas aparentemente pequeños que durante un terremoto real pueden costar vidas:
puertas bloqueadas, escaleras congestionadas, personas que desconocen los puntos de reunión, rutas de evacuación incorrectas o edificios que tardan demasiado tiempo en ser desalojados.
República Dominicana viene aumentando simultáneamente las evaluaciones de vulnerabilidad estructural en edificios públicos y privados.
La preparación resulta particularmente importante en zonas de Santo Domingo y Santiago donde durante las últimas décadas ha aumentado considerablemente la cantidad de torres residenciales y edificios de oficinas.
¿Qué debe hacer la población?
Cuando comience el ejercicio, quienes participen deberán seguir las instrucciones de sus instituciones y desplazarse ordenadamente hacia los puntos de reunión establecidos.
No correr.
No utilizar ascensores.
No regresar inmediatamente por objetos personales.
Y comprobar dónde se encuentran las salidas antes de necesitarlas.
Un simulacro exitoso no es aquel en el que todo funciona perfectamente.
Es aquel que descubre los errores cuando todavía no existe un edificio temblando alrededor de quienes los cometen.
El martes República Dominicana ensayará durante algunos minutos una emergencia que nadie desea experimentar.
Precisamente por eso vale la pena hacerlo.





