Junta medica Evalúa británico de Cotuí, concluyen: “es como un niño grande carente de afecto”

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Santo Domingo, RDHerald.- Las primeras evaluaciones médicas a que ha sido sometido Glyn Thomas, el británico que vino al país con un pasaje de ida a conocer a una dominicana con quien duró seis meses en contacto por internet, revelaron que es como un “niño grande” lleno de ilusiones y una persona necesitada de mucho afecto.

La información fue ofrecida por el director general de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública, Ángel Almánzar, dependencia que junto a la Embajada Británica en el país han estado asistiendo al extranjero en la Unidad de Intervención en Crisis (UIC) del hospital Vinicio Calventi de Los Alcarrizos.

El caso de Thomas se hizo viral en las redes sociales luego de la difusión de un vídeo en que la dominicana Wilfa Soto, oriunda de Cotuí, en la provincia Sánchez Ramírez, pedía ayuda para que el extranjero pudiera regresar a su país. Ella narró que Thomas solo llegó con el pasaje de ida y que incluso tuvo que pagarle el transporte desde el aeropuerto de Punta Cana hasta su casa en esa comunidad.


Almánzar informó que Thomas padece problemas físicos y también una severa depresión producto del estrés que ha vivido luego de que la historia sobre las circunstancias en que llegó al país acaparara el interés de los medios de comunicación y de amplios segmentos de la sociedad dominicana.

“Él tiene unos problemas de salud física que se comenzaron a atender en el hospital Calventi y se determinó luego de la evaluación de un equipo de Salud Mental que tiene, además de la depresión que necesita ser tratada, una deficiencia intelectual que no pudimos inicialmente identificar”, indicó.

El director de Salud Mental precisó que esa deficiencia intelectual no es una condición reciente, sino que la arrastra desde su nacimiento. El británico fue trasladado esta mañana desde la UIC del Calventi a otro lugar que lo mantenga alejado de la atención mediática que su caso ha despertado.

“Lo vimos ayer en mejor condición, tanto física como mental y decidimos que lo más conveniente mientras se gestiona el traslado a su país de origen es que pase a un lugar donde tenga mejores condiciones ambientales y sociales para un manejo cognitivo adecuado”, añadió.

Las autoridades de Salud Mental y de la Embajada Británica en el país han podido comprobar, luego de conversar con Thomas, que realmente vino al país en condiciones económicas muy precarias y bastante ilusionado pensando que “había encontrado lo que buscaba hacía tiempo”.

“Él se sentía muy frustrado y ahora es que está rebasando esta situación gradualmente”, refirió Almánzar, quien precisó que Thomas llegó al país con la intención de “llenar unas carencias afectivas enormes”

Dijo que Thomas es también un hombre amigable y cooperador, con un vínculo familiar mínimo, según las investigaciones que han realizado las autoridades del país y de la Embajada Británica. El británico Thomas vino al país a conocer a la dominicana oriunda de Cotuí, Wilfa Soto, con quien estuvo antes chateando durante seis meses por internet.

En una búsqueda por redes sociales se han encontrado tres cuentas suyas en Facebook, en las que hay publicaciones de hace meses de fotografías de otras mujeres, sobre todo latinas y afroamericanas.


Antes de Cotuí, el último lugar de residencia de Glyn Thomas era Rhymney, una comunidad de tan solo 8,845 habitantes, ubicada en la ciudad condal de Caerphilly,en el sureste de Gales, Reino Unido.

En la cuenta de la red social más usada por Thomas posee 74 contactos, de las cuales 25, al menos de manera confirmada, son dominicanas.

Dentro de sus publicaciones hay una canción del grupo australiano Air Suply, llamada “I cant´n let go”, en la que etiqueta a Soto, la dominicana que ha pedido ayuda para que el británico, que llegó solo con un pasaje al país, regrese a Reino Unido.

Con mensajes como “eres muy divertida, me gustas”, Thomas interactúa por las redes con sus seguidoras.

La jueza del Primer Juzgado de la Instrucción de Cotuí, Marielis Lazala, fue quien dispuso enviar al británico a la UIC del hospital Vinicio Calventi de Santo Domingo para una evaluación psiquiátrica, durante una vista de medida de coerción.