Teherán/Washington, RD Herald. – La batalla alrededor del estrecho de Ormuz comienza a entrar en una fase distinta: mientras Irán mantiene su capacidad militar y promete responder con mayor dureza a cualquier nuevo ataque estadounidense, la presión económica de Washington está reduciendo progresivamente la capacidad iraní para utilizar el petróleo y la navegación como instrumentos de presión mundial.
Un análisis publicado este domingo por Reuters concluye que la estrategia estadounidense de bloqueo naval y endurecimiento de sanciones ha reducido severamente las exportaciones petroleras iraníes, el acceso de Teherán a divisas y su capacidad para importar determinados bienes.
La situación representa un cambio importante.
Irán esperaba que sus restricciones sobre Ormuz provocaran una crisis energética suficientemente grave para obligar a Washington y sus aliados a negociar desde una posición de debilidad. Sin embargo, otros productores y rutas alternativas han permitido amortiguar parcialmente el impacto.
Eso no significa que el conflicto esté cerca de terminar.
Las autoridades iraníes advirtieron este domingo que cualquier nuevo ataque contra el país recibirá una respuesta “más dolorosa”, mientras el Gobierno intenta contener simultáneamente las consecuencias económicas internas de seis meses de enfrentamiento.
En ese escenario, OPEC+ decidió este domingo mantener sin cambios su política de producción para octubre, mientras evalúa cuánto petróleo pueden producir realmente sus miembros en medio de las perturbaciones provocadas por la guerra.
Para República Dominicana, el desenlace continúa siendo fundamental. El Gobierno acaba de comprometer otros RD$1,294.5 millones para mantener congelados los principales combustibles entre el 5 y el 11 de septiembre, elevando a más de RD$30,000 millones el monto destinado este año a contener los precios internos.





