Santo Domingo, RD Herald. – Las relaciones entre República Dominicana y Cuba atraviesan este viernes uno de sus momentos más delicados de los últimos años después de que el Gobierno dominicano solicitara el retiro de nueve funcionarios de la misión diplomática cubana y sus familiares, una decisión cuyas razones Santo Domingo ha preferido mantener bajo estricta discreción.
La Cancillería dominicana confirmó la medida después de que la información comenzara a circular públicamente, pero evitó explicar los motivos específicos que condujeron a ella. El Gobierno sostuvo que precisamente esa reserva responde al interés de preservar las relaciones bilaterales.
La respuesta cubana fue mucho más contundente.
La Habana rechazó la decisión y sostuvo que no encuentra otra explicación que la supuesta presión ejercida por Estados Unidos para aumentar el aislamiento internacional de Cuba.
El episodio resulta particularmente significativo porque República Dominicana y Cuba han mantenido relaciones diplomáticas estables pese a sus diferencias políticas y a la estrecha alianza histórica entre Santo Domingo y Washington.
Hasta ahora no existe información pública que permita establecer con certeza qué acontecimientos concretos provocaron la decisión dominicana.
Y precisamente por eso, cualquier versión que atribuya causas específicas debe manejarse con cautela.
Lo confirmado es suficientemente importante: Santo Domingo redujo de manera significativa la presencia diplomática cubana y La Habana respondió acusando directamente a Estados Unidos de estar detrás de la medida.
El siguiente paso será observar si el enfrentamiento queda limitado al intercambio diplomático o si aparecen nuevas decisiones de cualquiera de los dos gobiernos.

