Kyiv, RD Herald. – Rusia lanzó uno de sus ataques más intensos contra Ucrania en las últimas semanas, con cientos de drones y decenas de misiles dirigidos contra varias ciudades, dejando al menos 23 personas muertas y 130 heridas, según informó el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy.
Los ataques golpearon zonas de Kyiv, Dnipro y otras áreas urbanas, provocando daños en edificios, incendios, escenas de pánico y nuevas evacuaciones hacia refugios subterráneos. Autoridades ucranianas advirtieron que Moscú podría repetir una ofensiva de gran escala durante la noche siguiente.
La ofensiva ocurre después de que Ucrania alertara sobre la posibilidad de un ataque ruso masivo. Moscú, por su parte, afirmó que sus objetivos fueron instalaciones de la industria de defensa ucraniana, aunque los reportes desde las zonas afectadas muestran daños en áreas residenciales.
El nuevo bombardeo representa la tercera gran ofensiva aérea contra Kyiv en menos de un mes y confirma que Rusia mantiene una estrategia de presión constante sobre ciudades ucranianas, pese a los esfuerzos diplomáticos y llamados internacionales para reducir la escalada.
La población civil vuelve a quedar en el centro del conflicto. Residentes de Kyiv describieron escenas de destrucción, humo, explosiones y desesperación mientras equipos de emergencia buscaban sobrevivientes entre escombros. Muchos ciudadanos pasaron la noche refugiados en estaciones del metro.
El ataque aumenta la presión sobre los aliados occidentales de Ucrania para acelerar la entrega de sistemas de defensa aérea, municiones y asistencia militar adicional.

