La Vega, RD Herald. – El aspirante presidencial del Partido de la Liberación Dominicana, Abel Martínez, aseguró que la República Dominicana atraviesa una etapa en la que “ya no caben más promesas”, y afirmó que el país necesita un liderazgo capaz de ofrecer resultados concretos y sostenibles. La declaración fue ofrecida durante un encuentro con dirigentes peledeístas, comunitarios y empresarios en la provincia La Vega.
Martínez sostuvo que su proyecto político busca construir un futuro basado en la experiencia, la coherencia y la capacidad de ejecución. En ese escenario, planteó que la ciudadanía demanda orden, oportunidades y respeto, y que el momento actual exige compromiso real con la gente.
El exalcalde de Santiago insistió en que su propuesta no descansa en ofertas vacías, sino en garantías de trabajo y cumplimiento. Según expresó, no pretende improvisar desde el poder, sino aplicar una forma de gestión centrada en responderle a la población y en producir transformaciones visibles.
En su discurso también lanzó críticas directas al oficialismo, al afirmar que en procesos electorales anteriores buena parte del pueblo fue engañada. Bajo esa línea, llamó a los votantes a no repetir el mismo patrón en 2028 y presentó al PLD como la organización con la que, según dijo, podría construirse una nación de progreso, desarrollo y oportunidades.
La actividad reunió a miembros del Comité Central del PLD, autoridades municipales y dirigentes provinciales, en una demostración de fuerza política en La Vega. Con este pronunciamiento, Abel Martínez vuelve a colocar en el centro de su discurso la idea de eficiencia, resultados y confrontación directa con la gestión del PRM, en momentos en que empiezan a definirse con mayor claridad los movimientos rumbo al escenario electoral de 2028.
En la misma intervención, Martínez resumió su mensaje con una consigna orientada a reforzar su perfil de ejecutor: menos promesas y más garantías. Ese tono busca proyectarlo como una figura de experiencia administrativa y como una opción que apuesta a capitalizar el desgaste del discurso oficialista en sectores que reclaman soluciones más tangibles. Esto último es una inferencia basada en el contenido y el enfoque de su mensaje público en La Vega.

