Kinshasa, RD Congo, RD Herald. – La respuesta sanitaria contra el brote de ébola en República Democrática del Congo enfrenta un nuevo obstáculo luego de que un equipo encargado de entierros seguros fuera atacado en la localidad de Katana, provincia de Kivu Sur.
El personal sanitario tuvo que abandonar un ataúd durante el incidente, lo que permitió que miembros de la comunidad manipularan el cuerpo, una práctica considerada de alto riesgo para la propagación del virus. Reuters reportó que otro equipo de respuesta fue agredido el mismo día en Bunia, provincia de Ituri, dejando al menos cuatro heridos.
El brote corresponde a la cepa Bundibugyo del ébola y ya registra 363 casos confirmados y 62 muertes desde que fue declarado oficialmente el 15 de mayo. Los contagios están presentes en 17 zonas sanitarias de Ituri, siete de Kivu Norte y una de Kivu Sur.
La desconfianza comunitaria, la presencia de grupos armados y la resistencia a protocolos de entierro seguro dificultan el trabajo de las autoridades sanitarias. Organismos como la Organización Internacional para las Migraciones y la Cruz Roja apoyan con controles sanitarios y kits de entierro seguro.

