Kyiv / Moscú. La guerra entre Rusia y Ucrania volvió a escalar con una serie de ataques con misiles y drones que dejaron al menos ocho muertos en las últimas 24 horas, según autoridades de ambos países citadas por Reuters.
Los ataques ocurrieron después de uno de los bombardeos rusos más intensos contra Kyiv desde el inicio de la guerra. Rusia lanzó cientos de drones y misiles contra la capital ucraniana y sus alrededores, incluyendo el uso de un misil hipersónico Oreshnik, considerado capaz de portar ojivas nucleares o convencionales.
Las autoridades ucranianas reportaron dos muertos en Kyiv, otros dos en la región circundante y cerca de 100 heridos. También se registraron daños en edificios residenciales, escuelas, el gabinete de gobierno, el Ministerio de Exteriores, el Museo Nacional de Arte y la Filarmónica de Kyiv.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskiy pidió a Estados Unidos, Europa y otros aliados tomar decisiones contra Rusia, al afirmar que el ataque no puede quedar sin consecuencias. Líderes europeos, incluidos Reino Unido y Alemania, calificaron el uso del Oreshnik como una escalada peligrosa.
En paralelo, autoridades rusas reportaron daños en infraestructura energética en Bélgorod, mientras Ucrania informó nuevas víctimas en las regiones de Kherson, Kharkiv, Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia. Reuters aclaró que no pudo verificar de forma independiente todos los reportes de ambos lados y recordó que Rusia y Ucrania niegan atacar deliberadamente a civiles.

