Dubái, RD Herald. – La crisis del estrecho de Ormuz volvió a adquirir este jueves una dimensión especialmente peligrosa después de conocerse que tres petroleros fueron alcanzados por proyectiles mientras navegaban por la estratégica vía marítima.
Los tres barcos operaban bajo bandera liberiana. Hasta este corte, no estaba determinada públicamente la procedencia de los proyectiles ni quién fue responsable de los ataques.
El incidente ocurre precisamente cuando el tráfico petrolero intenta desenvolverse en una de las rutas marítimas más sensibles del planeta.
Simultáneamente, Irán está preparando una respuesta militar de mayor intensidad ante la posibilidad de que Estados Unidos reanude ataques a gran escala.
Funcionarios iraníes señalan que Teherán ha revisado sus planes defensivos después de las operaciones anteriores y que una nueva ofensiva podría provocar represalias más amplias contra objetivos estadounidenses y aliados en la región.
La amenaza aparece mientras las posibilidades diplomáticas continúan siendo inciertas.
Washington y Teherán han intercambiado propuestas para intentar establecer un mecanismo que permita normalizar Ormuz, pero las diferencias sobre el orden y las condiciones de cumplimiento todavía no han sido resueltas.
Para República Dominicana, los acontecimientos están directamente relacionados con la noticia anterior: cada nueva escalada en Ormuz aumenta el riesgo de mayores precios internacionales del petróleo y el diésel, obligando al Gobierno dominicano a destinar más recursos para contener los combustibles.


