Santo Domingo, RD Herald. – El expediente SeNaSa 2.0 entró durante la noche del miércoles en una nueva etapa después de que la Procuraduría Especializada de Persecución de la Corrupción Administrativa confirmara que 10 de los 26 imputados admitieron los hechos que les atribuye el Ministerio Público.
La información fue ofrecida por la procuradora de corte Mirna Ortiz después de una extensa jornada judicial que terminó con un nuevo aplazamiento de la audiencia de medida de coerción.
La vista continuará este jueves 24 de septiembre a las 2:00 de la tarde.
El Ministerio Público solicita 18 meses de prisión preventiva y que el proceso sea declarado complejo.
El expediente involucra a 26 personas, entre ellas 22 médicos, antiguos empleados del Seguro Nacional de Salud y particulares señalados como integrantes de una estructura que habría utilizado datos de afiliados para tramitar autorizaciones y cobrar servicios médicos que, de acuerdo con la acusación, no fueron realizados.
Los fiscales atribuyen al grupo un perjuicio superior a RD$41 millones, mediante miles de autorizaciones médicas presuntamente fraudulentas.
La admisión de los hechos por parte de diez imputados constituye uno de los acontecimientos más importantes registrados desde que comenzó esta segunda fase de la investigación.
Sin embargo, las circunstancias particulares de cada admisión, los eventuales acuerdos con el Ministerio Público y las consecuencias jurídicas deberán quedar establecidas dentro del proceso judicial.
El juez deberá decidir además cuáles medidas corresponden individualmente a cada acusado.
La investigación SeNaSa 2.0 constituye una segunda línea del expediente sobre presuntas irregularidades dentro de la aseguradora estatal y las autoridades han dejado abierta la posibilidad de que las pesquisas continúen ampliándose.
La audiencia de esta tarde puede producir las primeras decisiones judiciales importantes de esta fase.
Las imputaciones constituyen acusaciones del Ministerio Público. Mientras no exista una sentencia definitiva, los procesados mantienen su presunción de inocencia.






