París/Londres, RD Herald. – La crisis energética internacional dejó este viernes de ser solamente una consecuencia inmediata de la guerra para convertirse en un problema que, según la International Energy Agency, podría extenderse hasta 2027.
El petróleo Brent llegó durante las operaciones de este viernes a US$109.97 por barril, su nivel más alto en aproximadamente cuatro meses, antes de retroceder cerca de 2 % hasta alrededor de US$105.90.
Aun con esa corrección, acumula aproximadamente 10 % de aumento solamente durante esta semana.
La Agencia Internacional de Energía presentó además un panorama particularmente preocupante.
La organización calcula que la producción mundial de petróleo podría disminuir en aproximadamente 5.7 millones de barriles diarios durante 2026, debido fundamentalmente a las interrupciones provocadas por los conflictos en Medio Oriente.
Y existe un dato todavía más significativo.
La AIE ya no espera una normalización completa de los flujos petroleros del Golfo durante este año.
Ahora sitúa esa recuperación en 2027.
Arabia Saudita produce menos
La producción saudita cayó durante agosto hasta aproximadamente seis millones de barriles diarios, su nivel más bajo en más de tres décadas.
El conjunto de OPEP+ también redujo su producción aproximadamente 1.8 millones de barriles diarios.
Simultáneamente, Ucrania está golpeando mediante drones refinerías e instalaciones energéticas rusas.
La AIE redujo este viernes su pronóstico de producción de crudo de Rusia en 125,000 barriles diarios para 2026 y 235,000 para 2027.
Es decir, los problemas de suministro están apareciendo simultáneamente en varios lugares.
El Golfo.
Arabia Saudita.
Rusia.
Las rutas marítimas.
El peligro ahora se llama inflación
El problema no termina cuando el petróleo llega a una refinería.
El precio del diésel está alcanzando niveles récord.
Eso afecta camiones, barcos, agricultura, maquinaria, generación eléctrica y transporte.
Los mercados financieros ya están reaccionando.
El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a diez años llegó a rozar 5 %, mientras aumenta la expectativa de que la Reserva Federal tenga que volver a subir las tasas para contener una nueva oleada inflacionaria.
Para República Dominicana, esta evolución resulta especialmente importante.
El Gobierno dominicano ha destinado más de RD$30,000 millones durante 2026 para contener los aumentos de los combustibles y solamente durante la semana que termina este viernes utilizó otros RD$1,294.5 millones en subsidios.
Mientras el petróleo permanecía alrededor de US$80, ese esfuerzo tenía un costo.
Cerca de US$110, tiene otro completamente diferente.
El problema ya no consiste únicamente en cuánto cuesta hoy un barril. La advertencia de la AIE es que la normalidad petrolera que el mundo esperaba para 2026 podría no regresar hasta 2027.


