Puerto Príncipe, RD Herald. – Haití sufrió este martes otro fuerte retroceso en sus esfuerzos por reconstruir un gobierno elegido democráticamente después de que las autoridades electorales aplazaran por tiempo indefinido las elecciones presidenciales y legislativas cuya primera vuelta estaba prevista para el próximo 13 de diciembre.
El Consejo Electoral Provisional anunció la suspensión de las etapas iniciales del proceso y señaló que publicará posteriormente un calendario revisado tomando en consideración las condiciones técnicas, operativas y de seguridad necesarias para celebrar las votaciones.
Hasta ahora no existe una nueva fecha.
La primera vuelta estaba programada para el 13 de diciembre de 2026, mientras una segunda ronda debía celebrarse el 21 de febrero de 2027.
El anuncio adquiere una enorme dimensión histórica.
Haití no celebra elecciones desde 2016.
Su último presidente electo, Jovenel Moïse, fue asesinado en julio de 2021 y desde entonces el país ha atravesado sucesivos gobiernos y estructuras transitorias sin conseguir devolver el poder a autoridades surgidas del voto popular.
LAS BANDAS VUELVEN A IMPONER LA REALIDAD
Cuando el calendario fue anunciado en julio ya contenía una condición fundamental: las elecciones dependerían de que existiera un ambiente de seguridad aceptable y de que estuvieran disponibles los recursos necesarios.
Esa condición no ha podido garantizarse.
Organizaciones armadas continúan controlando amplios territorios de Puerto Príncipe y mantienen presencia en otras regiones, mientras secuestros, ataques y desplazamientos dificultan la circulación normal de la población.
Las estimaciones internacionales sitúan en más de 1.4 millones el número de haitianos desplazados por la violencia.
UNA NOTICIA DIRECTAMENTE IMPORTANTE PARA RD
El aplazamiento tiene consecuencias que sobrepasan las fronteras haitianas.
República Dominicana comparte casi 400 kilómetros de frontera terrestre con Haití y recibe directamente los efectos migratorios, comerciales y de seguridad derivados de cada nueva etapa de inestabilidad.
Una elección exitosa no habría solucionado automáticamente la crisis haitiana, pero representaba un paso fundamental para reconstruir instituciones legítimas.
Ahora vuelve la misma pregunta que Haití lleva años intentando responder:
¿cuándo podrán los haitianos elegir nuevamente a sus gobernantes?
Desde este martes, otra vez, nadie tiene una fecha.






