Puerto Príncipe, RD Herald. – Haití entra en octubre con seis meses adicionales para intentar cambiar el curso de su crisis de seguridad después de que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas extendiera hasta marzo de 2027 el mandato de la fuerza internacional destinada a combatir las organizaciones armadas.
La decisión fue respaldada por 12 miembros del organismo, sin votos en contra. China, Rusia y Pakistán se abstuvieron y plantearon preocupaciones relacionadas con financiamiento, personal y efectividad de la operación.
La renovación llega en un momento especialmente delicado.
Haití pretende celebrar elecciones en diciembre y las autoridades consideran que mejorar las condiciones de seguridad es indispensable para que el proceso pueda realizarse.
La fuerza internacional, sin embargo, continúa enfrentando dificultades para completar el número de efectivos previsto y recuperar territorio controlado por grupos armados.
La decisión de extender el mandato se produjo además después de nuevos episodios de violencia que dejaron civiles muertos.
Las organizaciones criminales han conseguido expandir operaciones más allá de determinados sectores de Puerto Príncipe, aumentando la presión sobre comunidades, carreteras y corredores estratégicos.
El desafío durante los próximos meses será transformar la extensión diplomática del mandato en capacidad real sobre el terreno.
Eso significa más personal, financiamiento, vehículos, inteligencia, coordinación con las fuerzas haitianas y capacidad para mantener bajo control las zonas recuperadas.
Para República Dominicana, el resultado de esa operación tiene consecuencias directas.
Cualquier deterioro adicional en Haití puede aumentar las presiones migratorias, comerciales y de seguridad sobre la frontera, mientras una recuperación progresiva permitiría comenzar a reconstruir condiciones mínimas de estabilidad en la otra parte de la isla.
Los seis meses adicionales no resuelven por sí solos la crisis.
Simplemente vuelven a poner el reloj en marcha.


