Washington, RD Herald. – La crisis entre Estados Unidos e Irán vuelve a ocupar este lunes el primer lugar de la agenda internacional, ante el anuncio de Washington de una nueva y severa ofensiva económica contra Teherán y una respuesta iraní que amenaza con incrementar todavía más la tensión en el estratégico estrecho de Ormuz.
El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, anticipó nuevas medidas financieras contra Irán, mientras los mercados internacionales permanecen pendientes de la magnitud y alcance de las sanciones. Reuters señala que el petróleo reaccionaba este lunes precisamente ante la expectativa del anuncio estadounidense.
Irán, entretanto, elevó considerablemente la presión marítima al incluir 45 petroleros en una lista negra por supuestamente incumplir las reglas establecidas por Teherán para transitar por Ormuz.
Las autoridades iraníes amenazan a esas embarcaciones con multas, detención e incluso confiscación de sus cargamentos. La advertencia se extiende a barcos que realicen transferencias de petróleo con los buques sancionados.
El conflicto ya está afectando el mercado energético mundial. Reuters calcula que cerca de 290 millones de los aproximadamente 400 millones de barriles liberados de reservas de emergencia ya han sido utilizados, reduciendo progresivamente el colchón disponible para enfrentar una interrupción prolongada.
Para República Dominicana, dependiente de las importaciones de hidrocarburos, el comportamiento de Ormuz sigue siendo particularmente importante: una nueva escalada podría terminar reflejándose en combustibles, electricidad, transporte y precios internos.

