Washington, D.C., RD Herald. – El Gobierno de Estados Unidos advirtió que podrá revocar visas a extranjeras que viajen a su territorio con el propósito principal de dar a luz para que sus hijos obtengan ciudadanía estadounidense, en una nueva señal del endurecimiento migratorio impulsado por la administración de Donald Trump. La práctica, conocida como “birth tourism”, no está permitida bajo las visas de visitante B-1/B-2, según la normativa oficial del Departamento de Estado.
La política de base no es completamente nueva. Desde enero de 2020, el Departamento de Estado modificó su regulación sobre visas de no inmigrante para ordenar a los consulados negar cualquier visa B cuando exista motivo para creer que la solicitante viaja principalmente a Estados Unidos para dar a luz y así procurar ciudadanía para su hijo. En su portal oficial de visas, Washington mantiene vigente esa prohibición y especifica que el “birth tourism” no es un uso permitido de la visa de visitante.
Lo que ahora gana fuerza es la advertencia de aplicación y castigo. La Embajada de Estados Unidos en Guyana recordó en marzo de 2026 que viajar con visa B-1/B-2 con ese objetivo “no es una actividad permitida” y señaló en su guía consular que, si un oficial detecta ese propósito, la visa puede ser denegada o revocada. La embajada estadounidense en Santo Domingo también recuerda en su información oficial que una visa estadounidense es “un privilegio, no un derecho”.
El movimiento forma parte de una campaña más amplia contra las redes que facilitan estos viajes. Reuters reportó en abril que la administración Trump lanzó a través de ICE una nueva iniciativa para detectar esquemas de “birth tourism”, alegando que algunos operadores ayudan a solicitantes embarazadas a mentir en sus formularios o entrevistas para entrar al país y dar a luz allí. Reuters también informó en enero que el gobierno había revocado más de 100,000 visas desde el regreso de Trump a la Casa Blanca, dentro de una línea más dura de control migratorio.
Reportes de este miércoles que citan al Departamento de Estado señalan además que Washington asegura haber desmontado redes de “birth tourism” en África y Europa y haber revocado cientos de visas, incluyendo más de 100 en una embajada en el norte de África. Esos reportes describen el uso de análisis de datos y cooperación con fuerzas del orden para identificar los casos sospechosos.
La advertencia no elimina la posibilidad de entrar a Estados Unidos por razones médicas legítimas, pero sí obliga al solicitante a demostrar de manera clara el propósito real del viaje, la disposición del centro médico que lo atenderá y la capacidad para pagar los costos del tratamiento, hospitalización y manutención. En otras palabras, Washington está marcando una diferencia entre atención médica documentada y viajes cuyo fin principal sea conseguir ciudadanía por nacimiento.
Para la República Dominicana y otros países de la región, el anuncio refuerza el mensaje de que el escrutinio consular será cada vez más severo. La señal de fondo es que la administración estadounidense busca cerrar cualquier resquicio que interprete como abuso del sistema migratorio, especialmente en temas vinculados a ciudadanía por nacimiento, fraude documental y permanencia irregular.

