
La Habana / Moscú / Washington, RD Herald. – Las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba enfrentan un nuevo punto de tensión internacional tras un incidente ocurrido el 25 de febrero de 2026, en el que cuatro tripulantes de una lancha rápida murieron y seis resultaron heridos en un enfrentamiento con fuerzas navales cubanas frente a las costas de la provincia cubana de Villa Clara.
El caso ha provocado respuestas internacionales que van desde acusaciones de provocación hasta pedidos de investigaciones independientes, en un contexto de relaciones históricamente tensas entre La Habana y Washington.
Versión oficial cubana: ataque con “fines terroristas”
El Ministerio del Interior de Cuba informó que la lancha rápida —registrada en Florida (Estados Unidos)— fue interceptada por las Tropas Guarda fronteras cuando ingresó a aguas territoriales cubanas cerca de Cayo Falcones. Según la institución, al intentar ser identificada, la embarcación abrió fuego contra la patrulla que la abordaba, lo que desencadenó el enfrentamiento armado en el que murieron cuatro ocupantes y seis resultaron heridos, incluida una persona de los guarda fronteras.
El Gobierno cubano calificó a los ocupantes de la lancha de adherentes a “fines terroristas” y aseguró haber incautado armas automáticas, explosivos caseros, chalecos antibalas y uniformes de camuflaje a bordo. Entre los fallecidos y heridos, varios serían cubanos residentes en Estados Unidos, según las versiones oficiales.
Además, se informó que fue detenido en Cuba Duniel Hernández Santos, acusado de facilitar la entrada ilegal y la posible acción violenta.
Rusia denuncia “provocación agresiva” de Estados Unidos
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, Maria Zakharova, calificó el incidente como una **“provocación agresiva por parte de Estados Unidos” destinada a escalar tensiones y detonar un conflicto en la región. La declaración de Moscú fue difundida por la agencia estatal rusa TASS, que también resaltó el contexto de tensiones anteriores entre Washington y La Habana.
El Kremlin, además, expresó preocupación por la escalada de la situación y subrayó la necesidad de abordar las causas socioeconómicas y humanitarias que enfrenta la población cubana, instando a todas las partes a mantener la calma y evitar acciones provocadoras.
Estados Unidos pide investigación independiente
Por su parte, la administración estadounidense ha afirmado que no hay evidencia de que el Gobierno actuara directamente, y anunció que se llevará a cabo una investigación independiente para esclarecer las circunstancias del hecho. El secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, señaló que diversas agencias del país, incluyendo autoridades estatales y federales, están recabando información y evaluando los hechos antes de emitir una posición oficial definitiva.
Rubio enfatizó la necesidad de acceder a los sobrevivientes para obtener una versión más completa de los hechos, mientras la fiscalía estatal de Florida abrió su propia investigación. Algunos legisladores, sin embargo, han descrito el choque como una “masacre” y exigido respuestas del gobierno cubano.
Contexto de tensiones en el Caribe
El incidente se produce en medio de una frágil relación bilateral entre Cuba y Estados Unidos, marcada por sanciones económicas, diferencias políticas y recientes operaciones marítimas antinarcóticos en el Caribe. El choque también revive recuerdos de enfrentamientos pasados entre embarcaciones cubanas y exiliados, escenarios que han dejado huellas históricas en la región.
Organismos internacionales y expertos en derecho marítimo han llamado a la investigación transparente del incidente para determinar si el uso de fuerza fue proporcional a la amenaza planteada y si se respetaron los estándares internacionales en la interceptación de embarcaciones en aguas territoriales.

