Katmandú/Gyirong, RD Herald. – La dimensión de la catástrofe provocada por el colapso glaciar del 26 de agosto continúa aumentando: más de 1,300 personas han muerto y más de 5,000 permanecen desaparecidas entre Nepal y China, mientras los equipos de rescate comienzan a penetrar áreas que permanecieron inaccesibles durante días.
Reuters llegó este domingo a la zona del paso fronterizo de Gyirong, principal ruta terrestre de comercio y tránsito entre China y Nepal, y encontró un escenario donde prácticamente desaparecieron las instalaciones que anteriormente funcionaban allí.
El antiguo puesto aduanero se ha convertido en una extensión de barro y escombros.
Solamente del lado chino han sido confirmadas 43 muertes y 519 personas desaparecidas, entre ellas 261 ciudadanos extranjeros pertenecientes a 23 países.
Los equipos recuperaron recientemente otros 12 cadáveres.
Las autoridades utilizan huellas digitales y características físicas para intentar identificar víctimas, aunque también han surgido cuestionamientos sobre la disponibilidad de información y material genético para familiares extranjeros.
La tragedia vuelve a colocar en primer plano el peligro de los lagos glaciares del Himalaya.
China ha identificado más de 3,000 lagos glaciares, de los cuales 187 están clasificados como de alto riesgo.
El desastre comenzó en territorio nepalés, pero atravesó la frontera con enorme violencia, demostrando por qué especialistas reclaman sistemas internacionales de alerta temprana capaces de funcionar entre países.
Nepal estimó esta semana en por lo menos US$2,560 millones las pérdidas materiales iniciales.


