Bannu, Pakistán, RD Herald. – Al menos 14 policías paquistaníes murieron tras un ataque combinado con carro bomba, tiroteo y emboscada contra un puesto policial en el distrito de Bannu, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, al noroeste de Pakistán. Las autoridades locales confirmaron que el ataque comenzó cuando militantes lanzaron un vehículo cargado de explosivos contra la instalación, que quedó reducida a escombros.
Tras la explosión inicial, los atacantes abrieron fuego contra los agentes que sobrevivieron al impacto. Reuters reportó además que, cuando llegaron refuerzos al lugar, también fueron emboscados, mientras AP señaló que el atentado incluyó a un atacante suicida y hombres armados que prolongaron la ofensiva en medio del caos.
El hecho obligó a movilizar ambulancias y equipos de rescate, y llevó a las autoridades a declarar estado de emergencia en hospitales de la zona de Bannu. Según Reuters, tres policías fueron hallados con vida entre los escombros y trasladados a un centro médico para recibir atención.
La autoría fue reivindicada por Ittehad-ul-Mujahideen Pakistan, grupo que AP describe como una escisión vinculada al Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), organización que ha intensificado sus acciones desde el retorno de los talibanes al poder en Afganistán en 2021. El ataque vuelve a poner el foco sobre la inseguridad crónica en la franja fronteriza entre Pakistán y Afganistán.
El atentado también profundiza las tensiones regionales. Islamabad ha acusado repetidamente al régimen talibán afgano de dar refugio a grupos armados que operan contra territorio paquistaní, una acusación que Kabul rechaza. En ese contexto, la nueva masacre en Bannu se suma a una cadena de episodios violentos que mantienen en alerta a las autoridades de seguridad paquistaníes.

