
Bonao, RD Herald. – El municipio de Bonao, provincia Monseñor Nouel, entra este miércoles 14 de octubre en la segunda jornada de un paro de 48 horas convocado por organizaciones populares y comunitarias para reclamar soluciones a los apagones, las altas facturas eléctricas, el deterioro de las calles y diferentes problemas ambientales.
La movilización comenzó el martes con obstáculos colocados en algunas vías, incluyendo escombros y neumáticos incendiados, según los reportes conocidos durante la primera jornada.
Los organizadores sostienen que la protesta responde a necesidades acumuladas que afectan a numerosos sectores de la provincia.
Entre sus principales demandas figuran la reducción de las interrupciones eléctricas, el asfaltado de calles y la intervención de las autoridades ante el deterioro ambiental.
El paro también ha tenido consecuencias sobre las actividades educativas.
Las escuelas suspenden las clases presenciales
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP) dispuso que los docentes de Bonao permanezcan en sus hogares durante el martes 13 y miércoles 14 de octubre.
El gremio explicó que la medida busca proteger a estudiantes, maestros, empleados administrativos y familias ante posibles incidentes relacionados con las manifestaciones.
La organización aclaró que la suspensión de clases no representa una incorporación del sindicato a las reivindicaciones de los grupos convocantes.
Se trata, según explicó, de una disposición preventiva.
Los docentes deberán enviar asignaciones a sus estudiantes mediante los mecanismos de comunicación disponibles.
La reanudación de las clases presenciales está prevista para el jueves 15 de octubre, siempre que las condiciones permitan el retorno seguro a los centros educativos.
Apagones y facturas eléctricas entre las principales quejas
Uno de los reclamos más importantes está relacionado con el suministro de energía eléctrica.
Los dirigentes comunitarios denuncian interrupciones del servicio y facturas que consideran excesivas.
Para los residentes y comerciantes, los problemas eléctricos representan una dificultad que afecta tanto las actividades domésticas como las económicas.
Las interrupciones pueden perjudicar pequeños negocios, establecimientos comerciales y familias que dependen del servicio para conservar alimentos y utilizar equipos esenciales.
Los convocantes reclaman respuestas de las instituciones responsables del sector energético.
Calles deterioradas y problemas de infraestructura
Otro motivo de protesta es el estado de diferentes calles y caminos.
Los organizadores denuncian que algunas comunidades necesitan trabajos de asfaltado y acondicionamiento vial.
El deterioro de las vías afecta el transporte de personas, mercancías y servicios.
También puede complicar el acceso de ambulancias, vehículos de emergencia y unidades de transporte escolar.
Las organizaciones consideran que estas necesidades requieren un programa de intervención coordinado entre las autoridades nacionales y municipales.
Preocupación por el río Yuna
La situación ambiental constituye otro de los principales puntos de conflicto.
Los grupos populares denuncian deforestación y extracción irregular de materiales en zonas relacionadas con el río Yuna.
Según los convocantes, estas actividades contribuyen al deterioro del entorno natural y deben ser investigadas por las autoridades ambientales.
Es importante precisar que las denuncias corresponden a los dirigentes comunitarios y que la determinación de posibles infracciones requiere inspecciones técnicas y procedimientos administrativos.
Los manifestantes solicitaron la intervención del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.
También pidieron al presidente Luis Abinader que facilite una mesa de diálogo para examinar las reclamaciones.
Posiciones encontradas sobre el paro
Mientras los convocantes defienden la movilización como un mecanismo para exigir soluciones, representantes políticos y otros sectores han expresado su rechazo a la paralización.
Desde esas posiciones se plantea que las diferencias deben resolverse mediante el diálogo.
Las organizaciones populares, por su parte, consideran que sus reclamos necesitan respuestas concretas y compromisos verificables.
El desafío para las autoridades consiste en atender las necesidades comunitarias sin que la confrontación provoque nuevos perjuicios a la población.
Expectativa por el cierre de la protesta
La segunda jornada está programada para concluir este miércoles.
Al momento del corte de las 7:00 de la mañana, todavía no existe un balance definitivo sobre el desarrollo completo del segundo día.
Será necesario conocer si se producen nuevos incidentes, cuál es el nivel de participación y si las autoridades anuncian medidas para responder a las demandas.
Mientras tanto, Bonao permanece como escenario de una protesta que refleja preocupaciones relacionadas con los servicios públicos, la infraestructura y la protección ambiental.


