Kiev, RD Herald. – Rusia intensificó este viernes sus ataques contra los principales corredores de transporte de Kiev, provocando el cierre total o parcial de tres puentes sobre el río Dniéper y generando extensos congestionamientos en la capital ucraniana.
Uno de los principales objetivos ha sido el Puente Sur, atacado durante dos días consecutivos, mientras otros cruces fundamentales también han sufrido restricciones.
El impacto estratégico puede ser considerable.
Más de una tercera parte de los residentes de Kiev vive en la margen izquierda del río, mientras una gran cantidad trabaja o realiza sus actividades cotidianas en el lado contrario.
Eso convierte los puentes en arterias esenciales no solamente para vehículos privados, sino para ambulancias, transporte público, suministros y operaciones de emergencia.
La ofensiva contra los cruces aparece como una nueva táctica dentro de la campaña aérea rusa contra infraestructura civil y energética.
Ucrania ha pedido urgentemente 300 misiles interceptores Patriot para reforzar su defensa frente a la amenaza de misiles balísticos rusos, especialmente ante la proximidad del invierno.
Mientras tanto, Polonia, Bélgica y España se comprometieron a proporcionar municiones de 20 milímetros destinadas a los aviones F-16 ucranianos.
Kiev también continúa atacando instalaciones petroleras dentro de Rusia, intentando reducir una de las principales fuentes de ingresos y abastecimiento energético de Moscú.
La guerra entra así en una fase donde carreteras, puentes, electricidad y combustible se convierten cada vez más en objetivos estratégicos





