Bogotá, RD Herald. – La tragedia colombiana adquirió durante la madrugada de este viernes una dimensión todavía mayor.
El número de fallecidos provocado por el terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el occidente colombiano el lunes aumentó a 281 personas, mientras 379 permanecen desaparecidas y casi cuatro mil resultaron heridas, según el balance actualizado difundido este viernes.
La cifra representa un aumento respecto a los 254 fallecidos que habían sido contabilizados en los primeros balances consolidados después del desastre.
Equipos especializados continúan buscando personas entre edificios destruidos en Cali, Pereira y otras localidades, aunque después de cuatro días las posibilidades de encontrar sobrevivientes disminuyen rápidamente.
Reuters describe el terremoto como el más fuerte sufrido por Colombia en más de un siglo, aunque no alcanzó la magnitud del histórico terremoto de 1906.
El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella anunció la creación de un fondo de emergencia destinado a reconstruir viviendas, hospitales, escuelas y otras infraestructuras esenciales.
La tragedia llega además pocas semanas después de los devastadores terremotos registrados en Venezuela, aumentando la sensibilidad sísmica en toda la región.
Para Colombia comienza ahora una etapa distinta.
Las operaciones de rescate continúan, pero simultáneamente miles de familias necesitan alojamiento, alimentación, atención médica y asistencia psicológica.
La reconstrucción probablemente tomará años.

