📚 ESPECIAL RD HERALD
⚖️ EL NUEVO CÓDIGO PENAL
🎙️ EL JEFE EXPLICA
Capítulo #9
Santo Domingo, RD Herald. – Hasta ahora hemos hablado mucho de delitos, penas, acusados, policías, fiscales y jueces.
Pero existe alguien sin quien prácticamente ninguno de esos procesos comenzaría:
la víctima.
Y cuando una persona acaba de sufrir una agresión, una amenaza, un robo, una estafa o cualquier otra situación grave, normalmente no está pensando como abogado.
Está asustada.
Enojada.
Confundida.
Quizás quiere borrar aquello que la avergüenza.
Quizás quiere responderle inmediatamente al agresor.
Quizás quiere publicarlo todo en Facebook.
Y precisamente ahí pueden comenzar los errores.
La Ley 74-25 reconoce desde sus fundamentos la necesidad de una protección efectiva de las víctimas y moderniza el régimen penal dominicano frente a nuevas modalidades delictivas.
Por eso hoy vamos a establecer algo sencillo:
🚨 LA REGLA DEL PRIMER MINUTO
Si consideras que acabas de ser víctima de un delito, antes de actuar impulsivamente pregúntate:
¿Estoy en peligro ahora mismo?
Si existe un riesgo inmediato para tu integridad o la de otra persona, la prioridad no es conseguir evidencia: es ponerte a salvo y buscar asistencia de las autoridades.
Después vendrá todo lo demás.
📱 1. No borres los mensajes
Imaginemos que recibes una amenaza por WhatsApp.
La primera reacción puede ser:
“¡Voy a borrar a ese loco y bloquearlo!”
Bloquear a una persona puede ser necesario para protegerte de nuevas comunicaciones.
Pero antes de eliminar conversaciones que puedan ser relevantes, considera que los mensajes podrían formar parte de la evidencia de lo sucedido.
Conservar el chat, la fecha, la hora, el número o identificación del remitente y el contexto puede resultar útil para las autoridades.
Una captura de pantalla puede ayudar, pero no necesariamente sustituye la conversación original.
📸 2. Conserva el contenido original cuando sea posible
Esto es particularmente importante con:
fotografías, videos, audios, correos electrónicos, documentos digitales y comunicaciones.
No los edites innecesariamente.
No recortes aquello que pueda aportar contexto.
No conviertas un audio de tres minutos en diez segundos simplemente porque ésa es la parte que consideras importante.
¿Por qué?
Porque posteriormente podría ser necesario determinar qué ocurrió antes y después.
La evidencia sin contexto puede generar interpretaciones equivocadas.
📲 3. No conviertas inmediatamente tu denuncia en un espectáculo de redes sociales
Aquí viene uno de los consejos más importantes de este capítulo.
Te ocurre algo.
Estás indignado.
Y decides publicar:
“¡Miren lo que me hizo este delincuente!”
Cuidado.
Puede existir una investigación pendiente.
Puede haber información que las autoridades necesiten preservar.
Puede haber terceras personas involucradas.
Puede incluso existir información que posteriormente resulte incorrecta.
Denunciar ante las autoridades y denunciar ante Instagram no son la misma cosa.
La exposición pública puede ser legítima en determinados contextos, pero no sustituye una denuncia formal ni una investigación.
👮 4. Acude a la autoridad correspondiente
Dependiendo de la naturaleza del hecho, puede corresponder acudir a la Policía Nacional, al Ministerio Público o a unidades especializadas.
El Poder Judicial también mantiene mecanismos de orientación y servicios específicos para personas vulnerables víctimas y testigos. En determinados casos, las denuncias o querellas pueden presentarse ante unidades de atención a víctimas y activarse procedimientos especiales de entrevista y protección.
No necesitas convertirte en investigador.
Tu función como víctima no es resolver el caso.
Tu función es informar lo ocurrido con la mayor precisión posible y entregar las evidencias que poseas legítimamente.
📝 5. Escribe lo que recuerdas
Éste parece un consejo insignificante.
No lo es.
Después de una experiencia traumática pueden comenzar a olvidarse detalles.
Cuando estés seguro y en condiciones de hacerlo, anota:
hora aproximada, lugar, personas presentes, descripción de lo ocurrido, palabras que recuerdes, vehículos, teléfonos, establecimientos cercanos y posibles testigos.
No agregues aquello que no recuerdas.
Si no sabes algo, simplemente:
“No lo recuerdo.”
Es muchísimo mejor que rellenar involuntariamente un vacío con una suposición.
👥 6. Identifica posibles testigos
¿Había alguien presente?
¿Un vecino?
¿Un compañero de trabajo?
¿Un vigilante?
¿Un conductor?
¿Un establecimiento con cámaras?
Anótalo.
Pero evita intentar fabricar declaraciones o decirle al testigo lo que debe afirmar.
Un testigo debe contar lo que vio o escuchó, no lo que otra persona quiere que diga.
🎥 7. Las cámaras pueden desaparecer rápidamente
Muchos establecimientos utilizan sistemas que eliminan automáticamente las grabaciones después de determinado período.
Si sabes que existe una cámara que pudo registrar un hecho, informa cuanto antes a las autoridades encargadas de la investigación.
No significa que debas exigir personalmente que te entreguen una grabación a la que quizás no tengas derecho de acceso.
Significa que debes informar de su existencia para que se realicen los procedimientos correspondientes.
🏥 8. Si existen lesiones, busca atención
Primero por tu salud.
Y también porque la atención médica puede generar documentación objetiva sobre lesiones, diagnóstico y tratamiento.
No exageres.
No minimices.
Explica exactamente lo sucedido al personal sanitario.
La evidencia médica puede adquirir importancia dependiendo del tipo de investigación.
💳 9. Si fue una estafa, guarda los movimientos financieros
No borres:
comprobantes de transferencias, números de cuentas, correos, conversaciones, recibos, referencias bancarias o información sobre la operación.
Y contacta oportunamente a la institución financiera cuando corresponda.
Una estafa digital puede desarrollarse rápidamente y el dinero puede desplazarse entre varias cuentas.
El tiempo puede importar.
🔐 10. Si tu cuenta fue comprometida, cambia las credenciales… pero documenta primero lo ocurrido
Si alguien accedió a tu correo, red social o servicio financiero, proteger nuevamente la cuenta es prioritario.
Pero cuando sea posible y seguro, conserva información sobre alertas de inicio de sesión, correos recibidos, dispositivos desconocidos y demás indicios.
Y jamás publiques públicamente tus contraseñas, códigos de recuperación o información bancaria para “demostrar” que fuiste víctima.
⚠️ 11. No confrontes a una persona peligrosa para conseguir una confesión
Éste es importantísimo.
“Voy para allá con el teléfono grabando para que admita lo que hizo.”
NO arriesgues tu seguridad intentando producir evidencia.
Una investigación corresponde a profesionales.
Ninguna grabación vale una agresión, una lesión o una vida.
📰 12. Y nosotros, los periodistas, también tenemos una responsabilidad
Cuando una persona denuncia públicamente haber sido víctima, los medios debemos distinguir entre:
la denuncia y el hecho probado.
Podemos informar:
“Una mujer denunció que…”
Eso es periodísticamente distinto de afirmar:
“Fulano hizo…”
cuando todavía no existe una determinación judicial.
Esta diferencia protege tanto la credibilidad del medio como los derechos de las personas involucradas.
🚨 EL CASO DEL DÍA
“Bórralo todo, que no quiero volver a verlo”
Laura recibe durante varias semanas mensajes intimidatorios de una persona.
Un día llega un mensaje particularmente grave.
Asustada, llama a su hermana.
La hermana le dice:
“Bloquéalo y borra todo eso. No vuelvas a mirar esos mensajes.”
Laura elimina la conversación completa.
Dos días después decide denunciar.
Cuando las autoridades preguntan por los mensajes originales, ya no están disponibles en su teléfono.
🎙️ EL JEFE EXPLICA
Laura no perdió automáticamente su derecho a denunciar.
Eso debe quedar clarísimo.
Una víctima no deja de ser víctima porque haya eliminado un mensaje.
Puede existir otra evidencia.
Copias.
Testigos.
Registros.
Información en otros dispositivos.
Pero eliminar voluntariamente material potencialmente relevante puede dificultar la reconstrucción de los hechos.
La enseñanza no es:
“Guarda todo aunque estés en peligro.”
La enseñanza es:
Primero protégete. Después, cuando sea seguro, procura preservar aquello que pueda ayudar a demostrar lo ocurrido.
🧠 LA REGLA DE LAS 5 “P” DEL JEFE
Para que cualquier lector recuerde este capítulo:
PROTÉGETE — Tu seguridad primero.
PRESERVA — No destruyas innecesariamente posibles evidencias.
PRECISA — Cuenta lo que realmente ocurrió; no completes lo que no recuerdas.
PRESENTA — Lleva la denuncia a las autoridades correspondientes.
PRUDENCIA — No hagas en redes sociales algo que pueda complicar tu situación.
😂 Esa, Mano, nos la quedamos para la serie.
📌 LO QUE APRENDIMOS HOY
Ser víctima de un posible delito puede colocar a cualquier persona en una situación emocional extraordinariamente difícil.
Por eso nadie debe exigirle a una víctima que actúe como investigador, fiscal o abogado.
Pero existen decisiones sencillas que pueden ayudar:
ponerse a salvo, preservar información cuando sea posible, buscar atención si existe una lesión, acudir oportunamente a las autoridades y evitar alterar deliberadamente posibles evidencias.
El nuevo Código Penal dominicano nació, entre otras razones expresamente señaladas por la Ley 74-25, para fortalecer la respuesta del Estado ante las formas contemporáneas de criminalidad y la protección efectiva de las víctimas.
Pero una legislación moderna necesita también ciudadanos informados.
Y ése ha sido precisamente el propósito de esta serie.

