Santo Domingo, RD Herald. – El precandidato presidencial del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Francisco Javier García, criticó el plan de austeridad anunciado por el Gobierno y afirmó que la verdadera salida frente a la actual presión fiscal no está en medidas parciales, sino en una profunda “higienización” del gasto público. Según su posición, la propuesta oficial llega tarde, resulta superficial y además abre riesgos institucionales al tocar áreas sensibles como el financiamiento partidario.
García sostuvo que respalda la postura fijada por el PLD frente al programa de ajuste presentado por el oficialismo y advirtió que reducir los fondos a los partidos políticos constituye, a su juicio, “un golpe medular a la democracia”, porque debilita a las organizaciones políticas y puede abrir espacio a financiamientos irregulares. Esa crítica se produce luego de que el Gobierno planteara medidas de ahorro y propusiera recortar en un 50 % los recursos destinados a los partidos como parte de su respuesta ante la crisis internacional.
El dirigente peledeísta afirmó que existe una contradicción entre el discurso oficial de sacrificio y el comportamiento real del gasto estatal. En ese sentido, dijo que mientras se pide esfuerzo al pueblo y a las fuerzas políticas, “el gasto público continúa elevado y mal orientado”, por lo que considera que el problema central no se resuelve con anuncios de emergencia, sino con correcciones estructurales dentro del aparato estatal.
Como alternativa, Francisco Javier propuso una política de austeridad enfocada en reducir la nómina pública inflada, eliminar compras de emergencia irregulares, transparentar los programas sociales, recortar beneficios a funcionarios, suprimir gastos superfluos del Estado, revisar el esquema de pensiones especiales, disminuir las pérdidas del sector eléctrico y auditar los grandes contratos públicos. Con ese planteamiento, el aspirante presidencial busca colocar el debate en torno a la calidad y orientación del gasto, más que en recortes que, según él, afectan la institucionalidad democrática.
La reacción de García se suma al debate político generado tras el anuncio del Gobierno de medidas para enfrentar la crisis, un paquete que ha encontrado respaldo oficial pero también fuertes cuestionamientos desde sectores opositores que entienden que antes de pedir sacrificios externos el Ejecutivo debe sanear primero sus propias estructuras de gasto.

