Santo Domingo, RD Herald. – La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, no solo marca un golpe histórico contra el narcotráfico en México, sino que abre un escenario incierto sobre el futuro del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), una de las organizaciones criminales más poderosas del continente.
Lejos de significar el fin del cartel, expertos en seguridad coinciden en que el fallecimiento de su líder puede desencadenar un periodo de reconfiguración violenta con repercusiones tanto en México como en el resto de América.
1. El cartel no desaparece: se transforma
El CJNG no es una estructura dependiente exclusivamente de un líder, sino una red criminal con presencia internacional, rutas consolidadas de tráfico de drogas, lavado de dinero y alianzas transnacionales.
Históricamente, la caída de grandes capos —como ocurrió con el Cártel de Sinaloa tras la captura de “El Chapo” Guzmán— no eliminó las organizaciones, sino que las fragmentó, generando células autónomas y nuevos liderazgos.
Esto indica que el CJNG probablemente continuará operando, aunque con posibles cambios en su jerarquía.
2. Riesgo de guerra interna por el liderazgo
El escenario más inmediato es una disputa interna por el control del cartel.
Si no existe un sucesor claramente reconocido, pueden surgir:
- enfrentamientos entre facciones internas,
- fracturas territoriales del grupo,
- aumento de asesinatos selectivos y violencia urbana.
Este tipo de conflictos suele provocar picos de violencia en los meses posteriores a la caída de un líder criminal, como ocurrió tras la muerte de Arturo Beltrán Leyva o la captura de líderes del Golfo y Los Zetas.
3. Oportunidad para el Estado mexicano
La desaparición del liderazgo central del CJNG también abre una ventana estratégica para el gobierno mexicano.
Si las autoridades logran:
- capturar a mandos regionales,
- intervenir las finanzas del cartel,
- reforzar la presencia estatal en zonas controladas por el crimen,
podrían debilitar significativamente la estructura del grupo.
Sin embargo, si la presión estatal se relaja, el cartel podría reorganizarse rápidamente bajo nuevos dirigentes.
4. Impacto regional e internacional
El CJNG no solo opera en México. Tiene presencia en:
- Estados Unidos,
- Centroamérica,
- el Caribe,
- Europa y Asia mediante redes de tráfico.
La muerte del Mencho puede alterar rutas de droga, generar disputas con otros carteles y provocar ajustes en los mercados ilícitos internacionales, lo que explica la preocupación de agencias de seguridad extranjeras.
5. ¿Fin de una era o inicio de otra?
La historia del narcotráfico en México demuestra que cada gran caída suele ser seguida por un periodo de violencia, reorganización y surgimiento de nuevas figuras criminales.
Por ello, la muerte del Mencho puede interpretarse como:
- un golpe simbólico al poder del crimen organizado,
- pero también el inicio de una fase impredecible de reajuste del mapa criminal mexicano.
El verdadero impacto se medirá en los próximos meses: si disminuye la violencia, se habrá debilitado el cartel; si aumenta, podría estar naciendo una nueva generación criminal aún más fragmentada y difícil de controlar.


