Caracas, Venezuela, RD Herald. – La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció la destitución del general en jefe Vladimir Padrino López como ministro de Defensa, poniendo fin a más de una década en la que fue considerado una de las figuras más influyentes dentro del poder militar del chavismo.
La decisión, dada a conocer este miércoles, marca uno de los cambios más significativos en la estructura de poder del país desde la crisis política desatada tras la captura del expresidente Nicolás Maduro a inicios de 2026.
En sustitución de Padrino López fue designado el general Gustavo González López, un militar con amplia trayectoria en los organismos de inteligencia y considerado cercano al círculo de poder actual.
Padrino López ocupaba el cargo desde 2014, siendo uno de los ministros de Defensa con mayor permanencia en la historia reciente del país. Durante su gestión, fue pieza clave en el sostenimiento del modelo político del chavismo y en la consolidación de la llamada “unión cívico-militar”.
La presidenta interina agradeció públicamente su “lealtad y servicio a la patria”, al tiempo que indicó que el exministro asumirá nuevas funciones dentro del gobierno, aunque sin ofrecer detalles específicos sobre su nuevo rol.
Analistas consideran que esta destitución responde a una reconfiguración interna del poder militar venezolano, en medio de un escenario de alta tensión política y cambios en la cúpula gubernamental. El relevo también ocurre tras semanas de rumores sobre ajustes dentro de las Fuerzas Armadas.
El nuevo ministro, González López, ha ocupado posiciones clave en el aparato de seguridad del Estado, incluyendo la dirección de organismos de inteligencia, lo que sugiere un posible endurecimiento o reorientación de la estrategia de control interno del gobierno.
La salida de Padrino López representa el desplazamiento de uno de los hombres más cercanos al antiguo liderazgo de Maduro, lo que podría interpretarse como un intento de consolidar una nueva etapa dentro del oficialismo venezolano.
Mientras tanto, la comunidad internacional observa con atención estos movimientos, que podrían influir en el rumbo político y militar del país en un momento de transición marcado por incertidumbre y presión externa.

