Santo Domingo, RD Herald. – El expresidente de la República y presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Medina, cuestionó la propuesta de acuerdo nacional impulsada por el Gobierno para enfrentar la crisis derivada del conflicto en Medio Oriente, al asegurar que las autoridades todavía no tienen un plan concreto para manejar sus posibles efectos sobre la economía dominicana.
Medina afirmó que recientemente se reunió con una comisión oficial, pero que en ese encuentro no le fue presentada una ruta clara sobre cómo el Estado responderá al escenario internacional. Según sus declaraciones, la situación externa es real y preocupante, pero encuentra al país en una posición de fragilidad institucional y financiera.
El exmandatario sostuvo que una de las principales debilidades del Gobierno radica en el alto nivel de gasto corriente, al considerar que gran parte de los recursos públicos ya están comprometidos en nóminas, pensiones, transferencias y el peso de la deuda. En ese contexto, advirtió que la administración tendría escaso margen para maniobrar si el panorama internacional empeora en los próximos meses.
Las declaraciones de Medina se producen pocos días después de que el Gobierno iniciara contactos con líderes políticos y expresidentes, como parte de una ronda de consultas orientadas a construir consensos frente al impacto económico del conflicto en Medio Oriente. El Ministerio de la Presidencia informó el 10 de abril que esas conversaciones buscan generar sinergias e iniciativas para proteger a la población más vulnerable ante la incertidumbre internacional.
Sin embargo, el también líder peledeísta dejó claro que, a su juicio, el llamado acuerdo nacional aún carece de contenido concreto. En su planteamiento, antes de hablar de consenso o respaldo político, el Ejecutivo debe presentar con claridad cuáles medidas piensa adoptar para amortiguar el golpe que podría provocar la guerra sobre los precios, el presupuesto y la estabilidad económica del país.
Medina también expresó preocupación por la posibilidad de que cualquier respuesta oficial termine trasladando el peso de la crisis a la población, especialmente a la clase media y a los sectores más vulnerables. En ese sentido, insistió en que el sacrificio debe comenzar por el propio Gobierno, mediante medidas de ajuste y mayor disciplina en el manejo del gasto público.
Con sus declaraciones, Danilo Medina marca distancia del enfoque presentado por el Gobierno y coloca presión sobre el Ejecutivo en momentos en que el país observa con atención la evolución del conflicto internacional, sus posibles repercusiones en los combustibles, los alimentos y el costo de vida, así como el debate interno sobre la capacidad real del Estado para responder a una eventual profundización de la crisis.

