Santo Domingo, RD Herald. – El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) escogió este lunes 2 de noviembre al magistrado Justiniano Montero Montero como nuevo presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), en una decisión que marca el inicio de una nueva etapa en la dirección del Poder Judicial dominicano.
La elección se produjo durante una sesión celebrada en el Palacio Nacional, encabezada por el presidente Luis Abinader, quien también preside el Consejo Nacional de la Magistratura.
Montero sustituirá a Luis Henry Molina, quien decidió no optar por un nuevo período al frente del alto tribunal.
La decisión forma parte de un proceso de renovación que incluyó evaluaciones de desempeño, presentación de candidaturas, vistas públicas y deliberaciones sobre la composición de la Suprema Corte.
SEIS NUEVOS MAGISTRADOS
Además de seleccionar al presidente del tribunal, el Consejo escogió a seis profesionales del derecho para ocupar las vacantes existentes.
Los magistrados seleccionados son Julio César Emilio Canó Alfau, Antonia Josefina Grullón Blandino, Amauri Antonio Pimentel Fabián, Arelis Socorro Ricourt Gómez, Diomedes Ydelfo Villalona Guerrero e Ylona María de la Rocha Camilo.
La selección incorpora perfiles procedentes de diferentes jurisdicciones, incluyendo las áreas penal, civil, comercial, administrativa y de niñez y adolescencia.
Entre los escogidos figuran jueces que han desempeñado funciones directivas en cortes de apelación y tribunales especializados.
También fue seleccionada una profesional con experiencia en el ejercicio privado del derecho, la docencia universitaria y el arbitraje.
Esta combinación permitirá incorporar distintas experiencias al trabajo del máximo tribunal.
LA TRAYECTORIA DEL NUEVO PRESIDENTE
Justiniano Montero ingresó a la Suprema Corte de Justicia en abril de 2019.
Hasta su elección como presidente, encabezaba la Primera Sala, especializada en asuntos civiles y comerciales.
Es doctor en Derecho por la Universidad Autónoma de Santo Domingo y cuenta con estudios de posgrado realizados en universidades españolas.
Entre sus áreas de formación figuran el derecho administrativo, la gestión municipal y las relaciones entre democracia, sociedad y Estado.
También ha participado en iniciativas vinculadas con la modernización de los procedimientos judiciales y la utilización de herramientas tecnológicas.
Su experiencia en la Primera Sala constituye uno de los principales antecedentes de su trayectoria dentro del alto tribunal.
UN PROCESO QUE COMENZÓ MESES ATRÁS
La renovación de la Suprema Corte no comenzó con la reunión de este lunes.
El pasado 8 de septiembre, el Consejo Nacional de la Magistratura confirmó a cinco jueces para continuar desempeñando sus funciones durante un nuevo período de siete años.
Entre los magistrados ratificados figuró el propio Justiniano Montero.
Posteriormente, durante octubre, el Consejo desarrolló jornadas de entrevistas públicas para evaluar a los aspirantes a las plazas disponibles.
El proceso registró aplazamientos antes de llegar a la sesión decisiva de este lunes.
LOS DESAFÍOS DEL PODER JUDICIAL
La nueva dirección deberá enfrentar asuntos relacionados con la eficiencia de los tribunales, la duración de los procesos y la confianza ciudadana en la administración de justicia.
También tendrá entre sus responsabilidades impulsar mecanismos que permitan mejorar el acceso de la población a los servicios judiciales.
La transformación digital, la organización administrativa y el fortalecimiento institucional forman parte de los temas que han acompañado las discusiones sobre el futuro del sistema.
Sin embargo, la elección de nuevos magistrados no implica automáticamente que estos problemas hayan quedado resueltos.
Los resultados dependerán de las decisiones administrativas, los recursos disponibles y la capacidad de coordinación institucional.
LOS PRÓXIMOS PASOS
La designación de los magistrados abre paso a los procedimientos correspondientes para su incorporación formal al tribunal.
También deberán definirse las responsabilidades internas que corresponden a la nueva composición de la Suprema Corte.
La elección de Montero constituye un acontecimiento relevante porque determina quién encabezará uno de los principales órganos del Estado dominicano.
La atención se concentrará ahora en las prioridades que establezca el nuevo presidente y en las primeras decisiones del tribunal renovado


