Santo Domingo, RD Herald. – El Gobierno dominicano informó que destina cerca de RD$39,000 millones a programas de protección social dirigidos a hogares vulnerables, principalmente mediante subsidios para alimentos, gas licuado de petróleo y electricidad.
La información fue presentada este lunes por Mayra Jiménez, directora de Desarrollo Social Supérate, durante LA Agenda Semanal, encabezada por el presidente Luis Abinader.
De acuerdo con las cifras oficiales, el programa Aliméntate beneficia a 1,424,037 hogares, mientras que Bono Gas alcanza aproximadamente a 1.2 millones de familias y Bono Luz cubre a más de 600,000.
Las autoridades sostienen que estas ayudas buscan proteger el poder adquisitivo de los hogares con mayores dificultades económicas.
EL ALCANCE DE LOS PROGRAMAS SOCIALES
Aliméntate proporciona recursos destinados a la adquisición de productos alimenticios, con el propósito de aliviar parte de los gastos básicos de las familias.
Bono Gas contribuye al costo del combustible utilizado principalmente para cocinar, mientras que Bono Luz ofrece apoyo para el pago del servicio eléctrico.
Aunque los tres programas alcanzan a numerosas familias, sus cifras de beneficiarios no deben sumarse como si correspondieran necesariamente a hogares diferentes.
Una misma familia puede recibir más de una ayuda, dependiendo de sus condiciones socioeconómicas y de los requisitos establecidos.
El Gobierno explicó que la identificación de los beneficiarios se realiza mediante el Sistema Único de Beneficiarios, conocido como Siuben.
Este mecanismo evalúa las condiciones de vida de los hogares y considera factores que van más allá de los ingresos monetarios.
AYUDAS PARA FAMILIAS CON NIÑOS CON DISCAPACIDAD
Uno de los componentes destacados por las autoridades es la asistencia económica destinada a familias con niños y niñas que presentan determinadas condiciones de discapacidad.
Según la información gubernamental, los hogares elegibles reciben RD$6,000 mensuales por cada menor que cumple los criterios del programa.
Esta asistencia procura contribuir a los gastos adicionales que pueden enfrentar las familias en atención, transporte y otras necesidades.
No obstante, el alcance efectivo del beneficio depende de las reglas de elegibilidad y de los mecanismos de incorporación establecidos por las instituciones responsables.
LA APUESTA POR LA CAPACITACIÓN Y EL EMPLEO
Supérate también desarrolla iniciativas orientadas a facilitar la inserción laboral y la generación de ingresos.
Para 2026, la institución estableció una meta de formación técnico-laboral de 80,000 personas, de las cuales el 65 % deberá proceder de hogares beneficiarios.
Adicionalmente, se coordina con el Ministerio de Trabajo un programa para capacitar a 5,000 jóvenes de entre 18 y 35 años.
Las áreas de formación buscan responder a las oportunidades laborales existentes en distintas comunidades.
El objetivo declarado es que las ayudas económicas puedan complementarse con herramientas para mejorar la autonomía financiera.
LOS RESULTADOS Y LOS RETOS PENDIENTES
La institución informó que durante 2025 un total de 176,348 personas salieron de los programas de Supérate.
Esta cifra representa salidas administrativas de los programas y no permite afirmar, por sí sola, que todas esas personas hayan superado definitivamente la pobreza.
Para establecer ese resultado sería necesario examinar las condiciones económicas posteriores de los hogares.
El Gobierno también destacó iniciativas de agricultura familiar, apoyo a artesanos, capacitación de cuidadores y acompañamiento a mujeres en situaciones de vulnerabilidad.
La efectividad de estos programas dependerá de su cobertura, continuidad y capacidad para generar mejoras sostenibles.
El reto consiste en que las transferencias económicas atiendan necesidades inmediatas mientras las oportunidades de formación y empleo permitan reducir progresivamente la dependencia de la asistencia estatal.


