Santo Domingo Este, RD Herald. – Nuevos documentos incorporados a la investigación por la muerte de Zeneida Socorro Castillo, esposa del merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido artísticamente como Julián Oro Duro, permiten reconstruir con mayor precisión uno de los momentos hasta ahora menos claros del caso: qué encontró el artista cuando llegó a su residencia y qué pudo observar durante el brutal ataque del que también fue víctima.
La información procede de declaraciones atribuidas al propio Julián y recogidas en el acta de inspección técnico-policial levantada como parte de las investigaciones.
Según el documento reseñado por El Día, cuando el artista llegó a su residencia durante la madrugada encontró las luces apagadas.
A partir de ese momento comenzó una secuencia que terminaría con Julián gravemente herido y con el descubrimiento de que su esposa había muerto dentro de la vivienda.
“LAS LUCES ESTABAN APAGADAS”
De acuerdo con la declaración incorporada al expediente, Julián llegó a la casa aproximadamente a la 1:00 de la madrugada.
Al notar la oscuridad intentó comunicarse con Zeneida.
Sin embargo, quien respondió fue Ceneida Castillo Mena, madre de su esposa, quien le comunicó que Zeneida ya había muerto.
La declaración resulta especialmente importante porque permite conocer la escena desde la perspectiva de una de las víctimas sobrevivientes.
Pero introduce además una precisión probatoria que puede adquirir importancia durante el proceso judicial:
Julián asegura que no pudo reconocer físicamente a sus atacantes debido a la oscuridad existente dentro de la vivienda.
Esto significa que la identificación de quienes presuntamente permanecieron dentro de la residencia no descansa en un reconocimiento visual realizado por el artista.
JULIÁN FUE GOLPEADO Y AMORDAZADO
La investigación establece que el artista fue sorprendido y violentamente atacado.
El acta policial recoge que Julián fue golpeado y amordazado, mientras los agresores permanecían dentro de la residencia.
Durante aquel momento, según el documento, llegó a escucharse una instrucción particularmente inquietante:
“Dale un tiro”.
El artista sobrevivió al ataque, aunque sufrió importantes lesiones craneofaciales que posteriormente requirieron intervención quirúrgica.
Julián fue ingresado en el Hospital General de la Plaza de la Salud y posteriormente recibió el alta médica para continuar su recuperación.
ENTONCES, ¿CÓMO LLEGARON LOS INVESTIGADORES A LOS SOSPECHOSOS?
Este punto adquiere ahora especial importancia.
Si Julián no pudo reconocer visualmente a sus agresores, la identificación de los presuntos participantes depende de otros elementos obtenidos durante las investigaciones policiales y fiscales.
Las autoridades han señalado a Kevin Dariel Germán Troncoso, “Yandel”, y Lawrence Mark Liranzo Marcos, “Chiquito”, como los hombres que presuntamente habrían entrado a la residencia.
Pero esa identificación, según la información conocida hasta ahora, no procede de que Julián les haya visto los rostros durante la agresión.
La investigación se apoya en otros elementos que incluyen imágenes de cámaras de seguridad, relaciones previas con la familia, movimientos de los sospechosos, objetos recuperados, dinero ocupado y las pesquisas realizadas posteriormente por la Policía Nacional y el Ministerio Público.
Será precisamente la fortaleza de ese conjunto de evidencias lo que deberá debatirse ante los tribunales.
UN IPHONE 17 PRO MAX ENTRE LOS OBJETOS SUSTRAÍDOS
Los documentos conocidos aportan además otro detalle que hasta ahora no había recibido mayor atención.
Entre los objetos que las autoridades señalan como sustraídos de la vivienda aparece un iPhone 17 Pro Max color naranja.
El teléfono se suma al dinero, relojes, cadenas y otras pertenencias que forman parte del inventario investigado por las autoridades.
La Policía ha informado oficialmente la recuperación de US$33,690 y RD$196,500, además de diferentes prendas y objetos.
Esa continúa siendo la cifra que RD Herald utiliza, pese a que algunas publicaciones han reproducido cantidades diferentes en sus titulares.
AUTOPSIA: OCHO HERIDAS DE ARMA BLANCA
Los nuevos detalles médico-legales permiten también precisar la violencia ejercida contra Zeneida.
El informe preliminar de autopsia atribuido al Instituto Nacional de Ciencias Forenses establece que la mujer presentaba ocho lesiones producidas por arma blanca.
Cuatro habrían sido clasificadas como heridas cortantes y otras cuatro como cortopenetrantes.
El examen describe además una severa lesión en la cabeza, incluyendo fractura con hundimiento de los huesos temporal y parietal izquierdos, junto con hemorragia, edema y anoxia cerebral.
La evaluación médico-legal establece una muerte violenta de etiología homicida.
Sin embargo, el informe forense por sí mismo no identifica cuál de los imputados produjo cada una de las lesiones.
Esa responsabilidad deberá ser determinada mediante el conjunto de evidencias del expediente y, finalmente, por un tribunal.
LA FISCALÍA SOSTIENE QUE EL PLAN COMENZÓ UN MES ANTES
La declaración de Julián aparece después de conocerse otro elemento que modificó sustancialmente la dimensión del caso.
El Ministerio Público sostiene en su solicitud de medida de coerción que la operación habría comenzado a planificarse aproximadamente un mes antes del crimen.
La tesis fiscal va incluso más lejos: sostiene que el objetivo habría sido robar y atentar contra la vida tanto de Zeneida como de Julián.
Según esa reconstrucción, algunos de los involucrados conocían previamente a la familia y utilizaron esa relación para acceder a la vivienda sin despertar sospechas.
Las autoridades sostienen que Zeneida permitió la entrada de dos hombres porque conocía al menos a uno de ellos.
Posteriormente habría ocurrido la agresión.
Los atacantes, según la Fiscalía, no abandonaron inmediatamente la vivienda, sino que permanecieron dentro durante horas esperando el regreso de Julián.
DINERO, JOYAS Y UNA INVESTIGACIÓN QUE SIGUE SUMANDO PIEZAS
Las pesquisas posteriores permitieron recuperar importantes cantidades de efectivo.
El balance que mantiene la Policía es:
US$33,690 y RD$196,500.
También fueron recuperados relojes, cadenas, medallas, otras prendas y una motocicleta que las autoridades vinculan preliminarmente con el desplazamiento de algunos de los involucrados.
En diligencias anteriores, familiares de uno de los señalados entregaron dinero y pertenencias que afirmaron haber recibido después del hecho.
Parte del trabajo pendiente consiste precisamente en establecer mediante evidencias cuáles objetos pertenecían a Julián o Zeneida y reconstruir el recorrido del dinero después del ataque.
CUATRO HOMBRES SIGUEN DETENIDOS
Hasta el momento permanecen vinculados al proceso Phillips Michael Tejeda Vásquez, Kevin Dariel Germán Troncoso, Lawrence Mark Liranzo Marcos y Juan Carlos Hernández García.
No existe hasta ahora un quinto detenido.
Las defensas han comenzado además a cuestionar diferentes aspectos de la reconstrucción presentada por las autoridades y sostienen la inocencia de sus representados.
Por tanto, las atribuciones específicas hechas por la Policía y el Ministerio Público constituyen acusaciones que deberán ser probadas judicialmente.
EL MIÉRCOLES SERÁ CLAVE
La próxima gran batalla del expediente ocurrirá el miércoles 30 de septiembre, cuando está previsto que se conozca la medida de coerción después del aplazamiento solicitado para permitir que las defensas estudien el expediente.
El Ministerio Público solicita 18 meses de prisión preventiva y que el proceso sea declarado complejo.
El tribunal todavía no ha decidido si acogerá esas peticiones.
Pero la audiencia tendrá ahora sobre la mesa un expediente considerablemente más amplio que el conocido durante las primeras horas posteriores al crimen.
Hay dinero recuperado.
Hay prendas.
Hay imágenes y movimientos investigados.
Existe evidencia médico-legal.
Y ahora conocemos con mayor precisión la propia declaración de Julián Oro Duro.
Su testimonio introduce una diferencia fundamental entre lo que él experimentó y lo que posteriormente reconstruyeron los investigadores:
Julián sabe que fue atacado dentro de su casa, pero asegura que la oscuridad no le permitió ver los rostros de quienes lo golpeaban.
A partir de ahí, corresponderá al Ministerio Público demostrar mediante evidencia independiente quiénes estaban dentro de aquella residencia, qué hizo cada uno y si, como sostiene la Fiscalía, todo formaba parte de un plan preparado desde semanas antes para robar y acabar con la vida de la pareja.






