Nueva York, RD Herald. – El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, convirtió este martes a Cuba en uno de los temas centrales de su discurso ante la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas, al afirmar que su administración busca un “cambio fundamental” en la situación de la isla y pronosticar la caída del sistema político encabezado por el Partido Comunista.
Trump calificó a Cuba como un “Estado absolutamente fallido” y aseguró que el Gobierno cubano atraviesa la mayor presión que ha enfrentado hasta ahora.
“El comunismo nunca llegará a Estados Unidos, pero la libertad llegará a Cuba”, declaró Trump ante la Asamblea General.
El mandatario fue todavía más lejos al referirse al futuro del Gobierno cubano.
Según Trump, Cuba está “fallando como nunca antes” y su sistema político “caerá”, una afirmación que provocó una reacción inmediata de la representación diplomática cubana.
DELEGACIÓN CUBANA ABANDONA EL SALÓN
Mientras Trump desarrollaba sus señalamientos contra La Habana, la delegación cubana se levantó y abandonó el salón de la Asamblea General, en una manifestación pública de rechazo a las palabras del presidente estadounidense.
La escena ocurrió en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, donde desde este martes y hasta el 28 de septiembre se desarrolla el debate general de la 81.ª sesión de la Asamblea.
TRUMP HABLA DE NEGOCIACIONES CON CUBA
Otro elemento particularmente importante de la intervención fue la referencia a contactos o negociaciones con La Habana.
Trump afirmó que el secretario de Estado, Marco Rubio, está involucrado en esas gestiones.
“Marco Rubio está conduciendo una negociación. Está muy involucrado en las negociaciones con Cuba. Veremos qué pasa”, manifestó Trump, según la transcripción publicada de su discurso.
El presidente no explicó públicamente qué se está negociando, con quién se desarrollan exactamente los contactos ni cuáles serían las condiciones planteadas por Washington.
Ese punto resulta significativo porque, paralelamente al endurecimiento de la retórica, la referencia presidencial confirma que existen gestiones diplomáticas relacionadas con la isla, aunque por ahora no se conocen sus alcances.
PRESIÓN DE WASHINGTON SOBRE LA HABANA
Las declaraciones se producen en medio de un endurecimiento de la política estadounidense hacia Cuba.
En enero de este año, Trump declaró una emergencia nacional relacionada con las acciones del Gobierno cubano y estableció un mecanismo que permite imponer aranceles adicionales a productos procedentes de países que suministren petróleo directa o indirectamente a Cuba.
Además, el pasado 20 de agosto el mandatario extendió hasta septiembre de 2027 determinadas facultades estadounidenses vinculadas con las sanciones económicas contra la isla.
La Habana rechaza la política de presión estadounidense y sostiene que las sanciones y el embargo son responsables de una parte importante de las dificultades económicas que atraviesa el país. Washington, por su parte, atribuye la crisis principalmente al sistema político y económico cubano y a las decisiones de su Gobierno.
CUBA YA HABÍA RESPONDIDO A WASHINGTON
La tensión había quedado nuevamente expuesta apenas un día antes del discurso.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, acusó el lunes a Estados Unidos de utilizar la lucha contra el narcotráfico como “pretexto” para aumentar la presencia militar estadounidense en América Latina y ejercer presión sobre los gobiernos de la región.
Las palabras pronunciadas ahora por Trump desde la principal tribuna diplomática mundial elevan considerablemente el tono del enfrentamiento.
No obstante, la afirmación de Trump de que el Gobierno cubano “caerá” constituye una declaración y expectativa política del presidente estadounidense, no un hecho establecido ni una previsión independiente de RD Herald.
Lo confirmado este martes es que Washington mantiene una política de fuerte presión sobre La Habana, que Trump aseguró que su administración busca un cambio profundo en Cuba, que reveló la existencia de gestiones en las que participa Marco Rubio y que la delegación cubana abandonó el salón de Naciones Unidas durante sus declaraciones.






