Santo Domingo, RD Herald. – Las autoridades dominicanas asestaron uno de los golpes recientes más importantes al narcotráfico internacional al ocupar 1.3 toneladas de cocaína frente a las costas de Baní, provincia Peravia.
La operación fue desarrollada por la Dirección Nacional de Control de Drogas y otros organismos de seguridad, con apoyo internacional, como parte de los esfuerzos destinados a interceptar embarcaciones utilizadas por redes que transportan drogas hacia República Dominicana y otros puntos del Caribe.
Además del cargamento de cocaína, las autoridades informaron sobre la ocupación de 30 bloques de una sustancia que se presume es marihuana, cuyo contenido deberá ser certificado mediante los correspondientes análisis forenses.
La ubicación del operativo vuelve a poner la atención sobre las costas del sur dominicano, utilizadas históricamente por organizaciones criminales para intentar introducir cargamentos procedentes de Sudamérica.
República Dominicana ocupa una posición geográfica estratégica entre los principales centros productores de cocaína de América del Sur, Estados Unidos y Europa, circunstancia que convierte sus aguas territoriales en escenario frecuente de operaciones internacionales de interdicción.
El decomiso adquiere mayor relevancia por el volumen ocupado.
Una carga superior a una tonelada requiere una importante estructura financiera y logística: adquisición de la droga, embarcaciones, combustible, tripulación, comunicaciones y posteriormente una red terrestre capaz de recibirla y distribuirla.
Por eso, el siguiente paso de la investigación será establecer quiénes financiaron el cargamento, cuál era su destino definitivo y qué estructura esperaba recibirlo en tierra.

