Dubái, RD Herald. – El mundo petrolero comenzó este lunes mirando hacia un estrecho prácticamente vacío.
Datos de seguimiento marítimo analizados por Reuters indican que ningún buque de materias primas atravesó el estrecho de Ormuz durante el domingo, después de que apenas cinco lo hicieran el sábado. El fin de semana anterior habían transitado 31.
La comparación con la situación anterior a la guerra resulta todavía más dramática: antes del conflicto, más de 130 embarcaciones atravesaban diariamente esta ruta.
El mercado reaccionó inmediatamente.
El petróleo Brent subía esta mañana 92 centavos, hasta US$89.44 por barril, mientras el West Texas Intermediate estadounidense avanzaba hasta aproximadamente US$82.95.
Las conversaciones para encontrar una salida a la confrontación permanecen estancadas. Irán no se ha comprometido a regresar a negociaciones con Estados Unidos y las gestiones realizadas mediante intermediarios avanzan lentamente.
Ormuz transportaba antes de la crisis aproximadamente una quinta parte de los flujos mundiales de petróleo y gas natural licuado, por lo que su paralización prolongada tiene capacidad para repercutir prácticamente en todo el planeta.
Para República Dominicana, la noticia tiene consecuencias particularmente sensibles.
El país depende de hidrocarburos importados y ya enfrenta aumentos locales: para la semana del 15 al 21 de agosto el Gobierno dispuso un incremento de RD$3.00 en la gasolina y el gasoil regular.
La pregunta ya no es únicamente qué ocurre en Medio Oriente.
Es cuánto terminará costándole esa crisis al consumidor dominicano.

