Bogotá, RD Herald. – Colombia continúa este jueves enfrentando las consecuencias devastadoras del terremoto de magnitud 7.4 que golpeó el país el pasado lunes 10 de agosto, mientras los equipos de emergencia mantienen las operaciones de búsqueda entre edificios destruidos y comunidades aisladas.
El balance disponible durante las primeras horas de este jueves sitúa en al menos 265 las personas fallecidas, con más de 3,700 heridos, aunque las autoridades han advertido que las cifras continúan sujetas a cambios conforme avanzan las labores de rescate y se logra acceder a zonas severamente afectadas.
El Gobierno colombiano decretó tres días de duelo nacional mientras brigadas nacionales y equipos internacionales trabajan en las áreas de mayor destrucción. El desastre ha dejado miles de viviendas dañadas o completamente destruidas y decenas de miles de familias afectadas.
Las labores de rescate continúan siendo prioritarias. Después de varios días bajo los escombros, cada hora reduce las posibilidades de encontrar sobrevivientes, aunque experiencias de grandes terremotos alrededor del mundo demuestran que todavía pueden producirse rescates extraordinarios.
La República Dominicana también se ha incorporado al esfuerzo de solidaridad regional. El Gobierno dominicano habilitó un centro de acopio para recibir ayuda destinada a Colombia, luego de una solicitud preliminar de asistencia internacional formulada por las autoridades colombianas.
La Cancillería dominicana informó además que, según los reportes oficiales disponibles, no se habían registrado ciudadanos dominicanos entre las víctimas reportadas.
La tragedia colombiana vuelve a colocar sobre la mesa la vulnerabilidad sísmica de numerosos países latinoamericanos y la importancia de códigos de construcción, planes de evacuación y preparación ciudadana frente a terremotos de gran magnitud.

