Santo Domingo, RD Herald. – El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo «Yayo» Sanz Lovatón, manifestó su confianza en la fortaleza de la economía dominicana al asegurar que «la República Dominicana va a terminar muy bien sin perder un ápice de competitividad», al destacar que el país ha logrado mantener un clima favorable para la inversión, el comercio y la producción, pese a las incertidumbres que afectan a la economía mundial.
Las declaraciones del funcionario se producen en un contexto internacional marcado por tensiones comerciales, cambios en las cadenas globales de suministro, presiones inflacionarias y una desaceleración del crecimiento en varias economías. A pesar de ese escenario, Sanz Lovatón sostuvo que la República Dominicana ha sabido aprovechar sus fortalezas estructurales para mantener un desempeño económico competitivo y continuar atrayendo inversiones.
El titular del Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes explicó que uno de los principales activos del país ha sido la estabilidad macroeconómica, respaldada por políticas públicas orientadas a fortalecer la producción nacional, facilitar el comercio y promover la inversión extranjera. A su juicio, estas condiciones han permitido que la nación conserve la confianza de empresarios nacionales e internacionales.
Sanz Lovatón destacó además que la logística dominicana continúa consolidándose como uno de los pilares del crecimiento económico. Recordó que durante los últimos años se han impulsado importantes procesos de modernización en puertos, aeropuertos y aduanas, reduciendo tiempos de despacho, digitalizando servicios y aumentando la eficiencia del comercio exterior, medidas que fortalecen la competitividad del país.
El ministro afirmó que la ubicación geográfica de la República Dominicana, junto con su infraestructura portuaria, aeroportuaria y de zonas francas, coloca al país en una posición privilegiada para convertirse en uno de los principales centros logísticos del Caribe y América Latina. En ese sentido, reiteró que el fortalecimiento del sector logístico representa una oportunidad para generar empleos, atraer nuevas industrias y diversificar la economía nacional.
Asimismo, resaltó el crecimiento sostenido de las exportaciones y el dinamismo mostrado por sectores como las zonas francas, la manufactura local y la industria de dispositivos médicos, actividades que continúan aportando miles de empleos y una importante generación de divisas para el país. Según explicó, estos resultados son consecuencia de una estrategia orientada a elevar la productividad y facilitar las operaciones del sector privado.
En materia de inversión, Sanz Lovatón señaló que la República Dominicana sigue siendo uno de los destinos más atractivos de la región gracias a su estabilidad jurídica, el crecimiento económico sostenido y el fortalecimiento institucional. Consideró que esos factores continúan diferenciando al país frente a otros mercados que enfrentan mayores niveles de incertidumbre.
El funcionario también subrayó la importancia de mantener un diálogo permanente entre el Gobierno y el sector empresarial para continuar identificando oportunidades de mejora en materia de competitividad, innovación y desarrollo industrial. Indicó que la colaboración público-privada ha sido determinante para impulsar reformas que simplifican procesos y reducen costos para los inversionistas.
Especialistas en economía coinciden en que la capacidad del país para mantener indicadores favorables dependerá de la continuidad de políticas que promuevan la productividad, la innovación tecnológica y la diversificación de las exportaciones. En un entorno internacional cada vez más competitivo, consideran fundamental seguir fortaleciendo la infraestructura logística, el capital humano y la seguridad jurídica.
Con su afirmación de que «la República Dominicana va a terminar muy bien sin perder un ápice de competitividad», Eduardo Sanz Lovatón envía un mensaje de confianza sobre el desempeño económico nacional y reafirma la visión del Gobierno de consolidar al país como un referente regional en comercio, industria, logística e inversión, apostando a un crecimiento sostenido que permita enfrentar con éxito los desafíos de la economía global.

