Caracas, RD Herald. – Venezuela sigue viviendo horas de dolor y emergencia nacional tras el devastador doble terremoto que sacudió el norte del país el pasado 24 de junio, dejando hasta el momento 2,595 fallecidos y más de 12,400 heridos, según el balance más reciente de las autoridades.
La zona de La Guaira continúa siendo el punto más golpeado por la catástrofe, con edificios colapsados, familias desplazadas, hospitales bajo presión y comunidades que todavía buscan a sus desaparecidos entre los escombros.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, defendió este jueves la actuación de su Gobierno ante las crecientes críticas por la supuesta lentitud en la respuesta inicial. Rodríguez aseguró que las autoridades activaron los protocolos de emergencia desde las primeras horas y que actualmente hay miles de efectivos civiles y militares desplegados en las zonas afectadas.
Sin embargo, testimonios recogidos en las áreas de desastre señalan que gran parte de las labores iniciales de rescate, asistencia y traslado de ayuda fueron encabezadas por civiles, voluntarios, paramédicos, médicos, vecinos y equipos internacionales que acudieron a La Guaira y Caracas para apoyar a las familias afectadas.
En medio de la tragedia, también se han registrado historias de esperanza. Entre los rescates más comentados está el de Hernán Alberto Gil, un vigilante que fue sacado con vida de los escombros tras permanecer más de una semana atrapado en un centro comercial colapsado en La Guaira.
La emergencia también abre un enorme desafío económico. Estimaciones preliminares sitúan las pérdidas por encima de los 10,000 millones de dólares, mientras el Gobierno anunció gestiones con organismos internacionales y la creación de un fondo inicial de reconstrucción para viviendas afectadas.
A la crisis humanitaria se suma la tensión política por el intento de regreso de María Corina Machado a Venezuela. La dirigente opositora, quien se encuentra en Panamá, ha dicho que quiere volver para acompañar y ayudar a los venezolanos afectados por los terremotos, pero denuncia que el régimen ha impedido su entrada al país mediante restricciones aéreas.
El caso de Machado ha generado nuevas presiones dentro y fuera de Venezuela, en momentos en que distintos gobiernos y organismos internacionales han pedido que la ayuda humanitaria llegue sin obstáculos y que la prioridad sea salvar vidas, atender heridos y asistir a miles de familias damnificadas.
Mientras tanto, Venezuela continúa en estado de emergencia, con un país golpeado por el luto, la incertidumbre y la urgente necesidad de coordinación nacional e internacional para enfrentar una de las peores catástrofes naturales de su historia reciente.

