San Cristóbal, RD Herald. – La autopsia practicada por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) a la bebé de ocho meses que murió la madrugada del 19 de abril en la provincia San Cristóbal estableció que la menor presentaba fractura craneal, hemorragia cerebral y huellas de mordedura humana en distintas partes del cuerpo, hallazgos que, según el Ministerio Público, apuntan a una muerte violenta.
De acuerdo con el informe forense, la niña, identificada como Lauren Bonilla, falleció a causa del Síndrome del Niño Maltratado, tras sufrir una muerte violenta y rápida de etiología médico-legal homicida.
Por este hecho, el órgano acusador solicitó prisión preventiva contra Joel Carmona Pinales, de 25 años, a quien acusa de homicidio voluntario y de cometer actos de tortura y barbarie contra la hija de su pareja.
El documento pericial señala que el cadáver presentaba deformidad facial derecha por contusión y edema, además de una huella de mordedura humana en la mandíbula y en el cuello, lesiones que, según el expediente, serían compatibles con la dentición del imputado.
La autopsia también determinó que la infante sufrió fractura craneal, hemorragia, contusión y edema cerebral, así como edema pulmonar, lesiones que reflejan la gravedad del maltrato recibido antes de su fallecimiento.
En un comunicado, el Ministerio Público explicó que el hecho ocurrió en una vivienda del sector Jeringa, en la provincia San Cristóbal, donde el imputado tenía poco tiempo conviviendo con la madre de la menor, Laudry Bonilla, de 22 años.
Según el expediente, Carmona Pinales habría levantado a la bebé por el cuello mientras esta dormía y luego la colocó nuevamente en la cama al notar que era observado por la madre. Minutos después, la joven se percató de que la niña presentaba un estado de salud delicado y la trasladó a un centro médico, donde se confirmó su fallecimiento.
La madre de la menor relató posteriormente que nunca imaginó que su pareja pudiera hacerle daño a su hija. Mientras se disponía a presentar una querella formal ante la Fiscalía de San Cristóbal, narró que el día del hecho encontró al acusado sosteniendo a la bebé por el cuello dentro de la habitación.
Según su testimonio, el hombre colocó luego a la niña sobre la cama para hacerle creer que no le había sucedido nada. Sin embargo, al cargarla, notó que la menor no se encontraba bien. En medio de la desesperación, aseguró que el imputado tomó nuevamente a la bebé, salió de la habitación y le echó agua en la cabeza antes de que ambos buscaran ayuda.
La progenitora también denunció que, cuando llegaron al hospital, el acusado intentó presionarla para que declarara que la niña se había caído de la cama, versión que ella rechazó.
El conocimiento de la medida de coerción contra Carmona Pinales fue fijado para el 15 de mayo a las 9:00 de la mañana, en medio de la indignación causada por un caso que ha conmocionado a la comunidad de San Cristóbal y que vuelve a poner en primer plano la gravedad de la violencia contra la niñez en el país.
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